El ALBA

Por: Lic. Federico Álvarez

El primero de los principios del ALBA (La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) declara, sin ambages, que para que el comercio y la inversión puedan dar el desarrollo a los países, es necesario que el estado sea “regulador y coordinador” de la actividad económica.

Esta es una forma elegante para decir que el ALBA no cree en la libertad del mercado, sino que promulga el modelo de un estado interventor. Así lo requiere el nuevo socialismo en que se han embarcado sus miembros.

Como sabemos, ese modelo ha resultado en un fracaso en todos los países en que se ha implementado. Y en el último de sus bastiones, Cuba, el comandante Raúl Castro se ha dado a la tarea de desmontarlo paso a paso.

Si bien es cierto que el liberalismo económico ha requerido y sigue requiriendo de ajustes para  subsanar sus muchas deficiencias, sigue siendo hoy por hoy, el único sistema capaz de generar la riqueza que necesita el desarrollo económico y el bienestar de la población.

Con este sistema se ha comprometido el Gobierno de Honduras. En el Plan de Nación, en el Gran Acuerdo Nacional recién firmado, en el Acuerdo con el FMI y en una multitud de convenios de financiamiento con el BID y el Banco Mundial, nuestro país se ha empeñado en  una clara política nacional de bienestar, de trabajo, de inversión y de comercio, en libertad.

Esta es, quizás, la razón más poderosa para no querer adherirse al ALBA: La necesidad de mantener la coherencia de las políticas y los propósitos de estado. Porque el ALBA no es simplemente un foro regional más, sino que, como bien apuntara el actual Canciller Arturo Corrales el 30 de mayo del año pasado, “El ALBA es un mecanismo político”.

Además el Presidente Lobo puso de relieve otra razón importante para rechazar esta alianza con países que han adoptado el socialismo del Siglo XXI. En declaraciones suyas en El Salvador, el 22 de abril de 2010, el Presidente manifestó:
“Sinceramente, no nos interesa ser parte de una alianza en la cual uno de los puntos sea confrontar con los Estados Unidos.”

Tiene razón. No podemos enemistarnos con los Estados Unidos. Iría en contra de nuestros intereses, porque ese país es nuestro principal socio comercial.

Las actas y los pronunciamientos que se dan en el seno del ALBA, cada vez que se reúnen sus miembros, están plagados de propuestas político-ideológicas que han dejado de tener vigencia en América Latina y en el mundo y rezuman abiertos sentimientos anti-norteamericanos.

Como bien expresara el  experimentado embajador venezolano Milos Alcalay:
“No se puede construir a un proceso de integración hemisférica a través de una dialéctica de confrontación que fundamente un proyecto alternativo utilizando conceptos de división en una reiterada campaña anti-capitalista, anti-occidental, anti-norteamericana, anti-todo.”

Por último, como ya sabemos por experiencia propia, la Venezuela Bolivariana no tiene respeto alguno por las diferencias y especificidades de cada país.  Directamente y a través del ALBA, el Comandante Chaves promueve una penetración ideológica de  difusión del socialismo y apoya los  movimientos que proponen una Constituyente para lograrlo.

Nuestro país debe tomar siempre las decisiones de alianzas con otros países en base a los intereses de estado y nunca en base a urgencias económicas coyunturales, porque el costo sería demasiado alto.

Comentarios

29 Comentarios de “El ALBA”
  1. María dice:

    NO CREEN QUE SERIA BUENO PEDIR AYUDA A LOS PAÍSES CON MAYOR CRECIMIENTO ECONÓMICO COMO BRAZIL O CHILE ,,YA TENEMOS LOS MISMOS ECONOMISTAA QUE NONSIRVEN SOLO NOS ENDEUDAMOS MAS Y NO SALIMOS de. Lo MISMO. APRENDAMOS DE LA EXPERIENCIA DE LOS OTROS.

  2. Hondureño en NJ dice:

    Para información de los comentaristas este sujeto Alvarez Fernández es de origen venezolano, ligado a la espuria dictadura corrupta de Marcos Pérez Jimenez. Saludos desde Hoboken, Nueva Jersey

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