La crisis económica y social de Honduras

Por Horacio Elvir Rojas

Es difícil que un país gobernado por hombres que no tienen la estatura de estadistas, pretenda salir adelante en sus aspiraciones reivindicativas de buscar la independencia económica y social, si sus ejecutivos de alto nivel no tienen el talento necesario para enfrentar los retos dialécticos que plantea el desarrollo.

Específicamente, sin asistencia técnica y asesoramiento extranjero, sin financiamiento crediticio, es imposible que podamos llevar a cabo un plan de desarrollo, porque no tenemos siquiera la infraestructura necesaria que nos proporciona la tecnología moderna que solo se puede adquirir con ciencia y con dinero.

Un país que vive a expensas de los préstamos onerosos que otorgan los organismos internacionales de crédito no es posible que pueda financiar la profunda crisis económica y social que vivimos, porque tales préstamos solo nos sirven para endeudarnos a corto, mediano y largo plazo, ya que esos dineros no se invierten en programas de desarrollo, sino que van a parar a los bolsillos de funcionarios corruptos que detentan altos cargos gubernamentales que más tarde se presentan ante la sociedad como grandes potentados.

Mientras persista la corrupción y todos los vicios que campean en la administración pública, no vamos a alcanzar las metas que anhelamos todos los hondureños. Mientras haya impunidad en la administración de la justicia,  siempre vamos a estar expuestos a los caprichos y arbitrariedades de los diferentes operadores. Mientras la venalidad siga corrompiendo a nuestros jueces y magistrados a través de seductores de dádivas ofreciendo pagas, sobornos y enganches, vamos a seguir siendo huérfanos en la aplicación de la ley. Mientras haya impunidad, siempre van a existir enemigos de la integridad física y moral de las personas honestas. Mientras exista el sectarismo político en la administración pública, no vamos a lograr la ansiada reconciliación y unidad de la familia hondureña. Mientras existan los flagelos de la corrupción, la impunidad, la criminalidad, el robo, los asesinatos, homicidios, atracos, hurtos, asaltos, narcotráfico y crimen organizado, Honduras siempre va a vivir convulsionada y alejada de alcanzar su prestigio nacional e internacional a la que debe aspirar toda nación civilizada del mundo.

La crisis económica y social que atraviesa nuestro país, no solo se debe a los grandes factores de pobreza, sino que a la falta de responsabilidad y honestidad de los altos funcionarios que ejercen cargos de importancia en los tres poderes del Estado, ya que su única preocupación es alcanzar algún cargo administrativo para ir a robar los miserables fondos del erario nacional.

Mientras los contralores y fiscalizadores del Estado no se preocupen por poner orden en la administración pública, reparando los actos irregulares de los funcionarios y empleados públicos, nunca vamos a ver un gobierno saneado en todos los aspectos que requieren probidad en el manejo de la cosa pública.

Si analizamos a fondo a cada una de las dependencias del Estado, los encargados de practicar auditajes pronto se darán cuenta que son muy pocas las entidades que aparecen limpias de reparos de fondo y de forma, que muchas veces el pueblo hondureño desconoce porque los informes finales se mantienen en secreto y por lo general no se dan a conocer todos sus reparos porque algunos son engavetados, desvanecidos y otros confirmados hasta que salen absueltos al recibir sus finiquitos de solvencia.

Si se llevara una auditoría exacta en todas las dependencias del Estado, las municipalidades y entes autónomos, estamos seguros, marcharían mejor en sus administraciones y palearían las crisis económicas y sociales que se advierten en casi todas las instituciones del país, aparte de que no habría tanto despojo y latrocinio de los bienes estatales y municipales que son  patrimonio del pueblo hondureño.

Si sancionaran sin contemplación a tanto funcionario deshonesto y ladrón, las arcas del Estado permanecerían saneadas en todos sus aspectos. Muchos casos de robos, hurtos y defraudación fiscal quedan impunes porque nunca son castigados en virtud de que siempre encuentran compadres y amigotes que los defiendan aunque sean ladrones confesos.

Mientras no haya seguridad jurídica y los encargados de aplicar la ley no sean hombres capaces, honestos, íntegros y honrados, vamos a seguir observando  la crisis económica y social que sufren nuestras instituciones.

Explicación necesaria:

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3 de “La crisis económica y social de Honduras”
  1. owen vega dice:

    Como joven q soy almiro su audacia al decir la verdad, con presicion, solo espero q la verdad dicha cada ves mas en vos alta pueda ser oida por esta y la generacion venidera, pues de lo contrario nuestros ojos seguiran viendo esta mortal enfermedad de la corruccion, golpeandonos el pecho sin poder hacer nada…

  2. CHIVERAS Y SIPILES dice:

    MAESTRO NUESTRO DE SIEMPRE :
    EN EL DIA DEDICADO AL PADRE DE FAMILIA EN ESTA GRAN NACION NORTEAMERICANA DONDE RESIDIMOS, LO RECORDAMOS MUCHO, Y EXPRESARLE CON TODA ADMIRACION QUE PARTE DE LOS CHIVERAS Y SIPILES COMAYAGUELENSES LEMPIREÑOS, LO LEEMOS CADA SEMANA EN TODOS LOS ENFOQUES NACIONALES QUE NOS PROYECTA PATRIOTICAMENETE……UN ABRAZO EN LA DISTANCIA, DON HORACIO.

  3. Vanina Trejo dice:

    Buen comentario; respetado columnista.

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