El Festival Nacional del Maíz y la Escuela Normal España, los grandes referentes de Danlí

La belleza de la mujer danlidense siempre presente.

•    Secretaría de Cultura estará presente este año apoyando el Festival
•    Pasaron los años del romanticismo cultural
•    Carnaval, la máxima expresión popular

Autor: Luis Alonso Gómez Oyuela
Email:luisgoyuela15@yahoo.com

DANLÍ, El Paraíso. Dice el historiador Carlos Ernesto Molina, con mucho acierto, que los grandes referentes de Danlí son la Escuela  Normal España y el Festival Nacional del Maíz. No hay tales, como lo vierte en sus propias palabras, no podemos cambiar la historia porque ya nadie se acuerda de Lucila Gamero de Medina, y muchos no saben quién fue y qué hizo.

Como han pasado los años. Una época cuando LA TRIBUNA hacía entrega del trofeo a la reina, y el recordado Juan Sierra Fonseca era jurado de estos bonitos reinados.

Tiene sobrada razón el historiador al referirse a estos referentes, porque efectivamente así lo es. En la Escuela Normal España está Honduras desde el occidente, sur norte, oriente, centro, La Mosquitia y las Islas, desde donde llegan jovencitas para prepararse como docentes, así que desde el más recóndito rincón de la patria  el nombre de la Normal sale a flote en las conversaciones. Igual sucede con el Festival Nacional del Maíz desde hace 36 años, de hecho son dos iconos de la historia e identidad cultural.

LA TRIBUNA siempre ha estado presente en todos los festivales y este año no será la excepción, con el anticipo que ofrecemos a nuestros lectores en todo el país damos por sentado que así como es la víspera será la fiesta de este año, a partir del 25 de agosto con la inauguración y el Festival por la Paz que prepara la Secretaría de Cultura, en conjunto con la  municipalidad, Casa de la Cultura y el comité organizador del Festival Nacional del Maíz.

Celebrar el Festival del Maíz ya no es una costumbre, es una obligación, no para con Danlí sino con Honduras, porque como lo expresa Molina, esta fiesta es un referente valioso para que los hondureños conozcan que en el sur oriente de Honduras existe un pueblo que hace historia, que conserva sus tradiciones y costumbres.

Atrás se quedó el romanticismo de finales del siglo XIX y XX, que en el ámbito cultural son referentes que no deben quedar en el olvido. Estamos obligados a conservar lo bueno de ese pasado, porque los pueblos sin historia también pierden identidad, para no olvidar nuestras raíces y saber quiénes somos y de dónde venimos.

FIN A LAS VIEJAS HISTORIAS

La Casa de la Cultura siempre ha dicho presente en los eventos culturales del Festival. El año antepasado engalanó el desfile con este ramillete de niñas.

Ya es tiempo de agregar otros referentes. Ya paremos las viejas historias tan repetidas salidas de textos que en su momento contribuyeron a dar conocimientos, aunque sin la profundidad histórica que hemos venido señalando cada semana, porque Danlí es mucho más que los escritos de Lucila Gamero de Medina, la música de Manuel de Adalid y Gamero y los relatos de la tradición oral de Luis Hernán Sevilla, que son muy valiosos y referentes de ese maravilloso pasado histórico y cultural que debe quedar plasmado en letras, pero con información fehaciente. Escribamos la nueva historia investigando el ayer y el presente.

En otras ocasiones me he referido a los orígenes del Festival. El objetivo principal fue para crear en el productor incentivos a través de la Secretaría de Agricultura en aquél entonces de Recursos Naturales por medio de los programas de mejoramiento a la producción con alternativas de rendimiento.

Una de las propuestas de Gonzalo Lovo Sevilla y Rodolfo Díaz Zelaya fue llevar esta actividad al campo para compartir con los productores y degustar al pie de la milpa los elotes asados, el atole, tamales y montucas, además de poner al visitante en contacto directo con las áreas de producción.

Con el paso de los años esa idea se diluyó al comercializar el Festival, pero aún es tiempo de hacer los cambios para despertar el interés del turista llevándolo al campo como lo hacen los productores de tabaco con sus clientes al ponerlos en contacto con los viveros y plantíos para finalmente llevarlos a la fábrica.

Algo parecido se podría hacer este año, llevar el beneficio económico hasta la milpa, sacar al turista del laberinto de la ciudad ofreciéndoles un paquete completo a costos módicos de cada producto elaborado directamente por los que producen con sabor a campo.

FESTIVAL A LA MILPA

Las Fuerzas Armadas se unen a la fiesta con un mensaje ecológico a través de una carrosa.

Es tiempo de hacer cambios para beneficiar al productor y  no al intermediario que vende caro y mala calidad. Que el turista conozca cómo se elaboran las rosquillas y todo el proceso hasta que salen del horno. Así que aquí tendríamos otro referente, las rosquillas que pueden ser degustadas calientes con café, en miel o con un delicioso té de zacate de limón. Pero también están los Nacatrachos de doña Maritsia en el Arenal y tantas cosas que pueden atraer a los turistas del interior.

En esta actividad debe estar involucrada la Unidad de Desarrollo Local (UDAL) promoviendo no solo lo que tradicionalmente se ha hecho durante los últimos años. El turista debe conocer como se hace una montuca o un nacatamal y degustarlo o disfrutar como antaño una cumba con pinol y dulce para mezclarlo con leche al pie de la vaca.

El Festival es y debe ser cultura en su exacta dimensión con la presentación de los grupos artísticos locales, los juegos tradicionales, los desfiles, la participación de las escuelas, las estampas de la cultura popular con cuadros alegóricos y el desfile de carrosas donde sobresalga lo nuestro y lo que somos como pueblo.

36 años de historia y referencia cultural en el ámbito nacional e internacional es el Festival Nacional del maíz. Estamos a pocos días para este singular evento, 25-31 de agosto para finalizar con el gran carnaval el 1 de septiembre, el 2 los desfiles de carrosas para cerrar con broche de oro esta gran fiesta de los danlidenses.

El Festival ya es parte de la historia, y como tal, un referente especial que se quedó en el corazón del pueblo, gracias a la iniciativa de sus fundadores. Para Danlí son 36 años y para LA TRIBUNA, que nunca ha estado ausente, 35 años en los que hemos dado a conocer los principales acontecimientos y para muestra las gráficas de hoy son solo ese referente de la belleza y esplendor de cada año.

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1 de “El Festival Nacional del Maíz y la Escuela Normal España, los grandes referentes de Danlí”
  1. luis reyes dice:

    muy lindo, me gustaron las carrozas

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