¡Ojo con Toncontín!

He seguido con suma atención las controversias y discrepancias atinentes a la suerte del aeropuerto internacional de Toncontín. Leí también en los diarios las declaraciones del jefe del Ejecutivo denostando acremente la funcionalidad de la pista –sin ostentar un verdadero criterio profesional en este campo y sin ampararse en un verdadero asesoramiento de técnicos civiles y militares. En el tratamiento de este asunto definitivamente que el Ejecutivo ha perdido ese espíritu de objetividad al verter declaraciones  altisonantes en contra de la terminal aérea capitalina donde afirma que su aeropuerto jamás de los jamases será certificado por los organismos internacionales que rigen  esta materia y que, en consecuencia, el aeropuerto de Palmerola va contra viento y marea. Como hondureño y como  capitalino me alegro  sinceramente por ello porque había perdido las esperanzas que Honduras reafirmara su soberanía en este sector del país merced a un convenio militar suscrito por Honduras con los Estados Unidos de Nortea
mérica… espero que el jefe del Ejecutivo sostenga estas declaraciones que llevan implícitas un desarrollo más consolidado y sostenido de esta región central del país.

Los capitalinos no pretendemos generar conflictos con Comayagua como los que se dieron dos días después de jurada la Independencia la Provincia de Honduras allá por 1821. Tegucigalpa siempre ha extendido sus brazos a los hondureños de otras regiones del país porque Honduras es de todos los hondureños. Es así que en el pasado ha tenido alcaldes oriundos de otras localidades y en la actualidad hay un candidato a alcalde –no nacido en Tegucigalpa- que aspira por un movimiento interno del Partido Nacional a regir los destinos del gobierno municipal capitalino.

A raíz de estas disquisiciones, deseo felicitar a LA TRIBUNA por el amplio e interesante reportaje aparecido en la sección SOS Capitalino titulado “De mitos crearon la peligrosidad de Toncontín” (página 70 y 71 del 18/9/2012) donde –a mi criterio personal- se destruyen los argumentos del Ejecutivo y se expone el importantísimo papel jugado por este aeropuerto en los años 1974 y 1998 durante los embates de los huracanes Fifí y Mitch, respectivamente. En este reportaje se plasman las importantes declaraciones de un ex comandante general de la Fuerza Aérea Hondureña al manifestar que “más del 90% de los accidentes en Toncontín son por errores humanos…” o al  contextualizar este mismo documento en otro de sus acápites el aterrizaje que se dio en fecha reciente en Toncontín del avión C-71 que es uno de los más grandes de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Se señala también algo definitivo expresado por el secretario del Museo del Aire e investigador de la aviación nacional: “Que si la pista capitalina no tuviera las mínimas condiciones para operar, no entraría ninguna de las aerolíneas que diariamente hacen viajes internacionales…”.

A nosotros los capitalinos nos interesa que se construya el aeropuerto bien en Palmerola, Comayagua o en el valle de Lepaguare –lugar donde reside otro “amigo” de Toncontín- o allá por La Empalizada que son comprensiones municipales del departamento de Olancho. Como repito: Honduras es de todos los hondureños. Sería ideal que los gobiernos lograran su desarrollo institucional e integral sin advocaciones de tipo ideológico, partidarista o demagógico. ¡Pero por favor, políticos, dejen a Tegucigalpa en paz con su aeropuerto, Honduras lo necesita! ¿Por qué desecharlo? ¿Por qué adjudicar el desempleo de 200,000 personas que provocaría su cierre? ¿Por qué convertirlo en terminal de autobuses? ¿Cuál es, verdaderamente, el trasfondo que mueve los hilos de esta problemática? ¿A qué se pretende jugar en esta vorágine de dudas o cuestionamientos que desgraciadamente imperan en todo tipo de negociaciones gubernamentales y de las cuales se quiere afectar a nuestra terminal aérea? Toncontín ha sido leal con Honduras en los
momentos más álgidos con que nos ha castigado la naturaleza. Los vuelos de asistencia humanitaria a nuestro país así lo han evidenciado. Hay que escuchar las voces de los verdaderos capitalinos y que el Ejecutivo no vaya a contrapelo con sus superiores intereses en tal sentido. El Ejecutivo debe fortalecer ese espíritu democrático evitando el excesivo centralismo de las decisiones oficiales que afecten a nuestro aeropuerto. ¡Es y debe ser la postura más congruente y consecuente para evitar estériles conflictos!

¡Capitalinos: Ojo avizor con nuestro aeropuerto!

César Augusto Bonilla Ochoa
Tegucigalpa, M.D.C.

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2 de “¡Ojo con Toncontín!”
  1. ANONIMA dice:

    QUE SIGNIFICA TONCONTIN?.
    DE DONDE SACARON EL NOMBRE?.
    QUIEN LE ESCOGIO ESE NOMBRE AL AEROPUERTO, SUENA BONITO?.

  2. Carol dice:

    Lo felicito Sr. Bonilla Ochoa por sus comentarios. Nadie ha puesto mas en claro la importancia de Toncontin en casos de vuelos de emergencia: para ayuda humanitaria; vuelos ambulancia etc. Esa idea de convertir este aeropuerto en terminal de bus es como una idea de crear otro mercado en la ciudad. Si estoy de acuerdo en que Palmerola se convierta en aeropuerto internacional y Toncontin para aviones mas pequenos. Que es esa rivalidad entre las ciudades; actuemos todos como buenos hondurenos, pongamos el bienestar del pueblo primero. Los gobernantes son los que estan creando tanta discordia, queriendo sacar provecho personal primero.

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