BREVE APUNTE HISTÓRICO DEL TELÉGRAFO EN HONDURAS

DARÍO GONZÁLEZ C.

Por fin había llegado la fecha trascendente del 27 de agosto de 1876, cuando en el puerto de Amapala toma posesión el gobierno revolucionario del Dr. Marco Aurelio Soto; iniciador de la reforma del siglo XIX, logrando consolidar un período de libertades públicas.

Edificio del Telégrafo, Tegucigalpa

Imperativo se torna señalar, que al poco tiempo de instalada su administración, los contratistas nombrados al efecto inician los trabajos de exploración de campo y tendido de postes y líneas telegráficas, Comayagua y La Paz tienen el privilegio de contar con la primera oficina telegráfica que opera en territorio hondureño. En 1877 se enlaza Comayagua con Tegucigalpa y el 18 de junio del citado año, se verifica la primera comunicación internacional entre Comayagua y El Salvador.

En 1879, se comunica con Guatemala y un mes más tarde con la república de Nicaragua, al año siguiente se une a la red la ciudad de San Pedro Sula, por esa misma fecha se organiza la Dirección General de Telégrafos y la Escuela de Telegrafía, teniendo el objetivo de formar potencial humano, capaz de atender las exigencias del servicio telegráfico en las diferentes regiones del país.

No existe un dato fidedigno que verifique el funcionamiento del servicio telegráfico en Danlí, el único documento que se ha tenido a la vista es la escritura pública, que en 1886 otorgó el abogado Miguel Rafael Dávila, por compra que efectuara el gobierno del General Bográn al Dr. Remigio Díaz Cárcamo, cuya céntrica vivienda, albergará la ya mencionada oficina.

Con el devenir del tiempo, este espacioso edificio fue ocupado por el Juzgado de Letras Seccional, Comandancia de Armas, Administración de Correos y  Receptoría de Rentas.

En el gobierno del licenciado Callejas, el inmueble fue traspasado a la Casa de la Cultura, por considerar un dato valioso de interés general recordamos que a finales del gobierno del doctor Policarpo Bonilla (1898) se emitió la Ley de Telégrafos y Teléfonos. Su artículo primero manifiesta: Que es un ramo de la administración pública y constituye un derecho exclusivo del Estado.

En su artículo segundo recalca: Que la dirección e inspección suprema de este ramo, concierne al gobierno, quien hará efectiva por medio de la Secretaría de Estado en el Despacho de Fomento, enfatizando que la administración general del ramo y la regularización del servicio telegráfico y telefónico estará a cargo del director nombrado por el gobierno, quien tendrá a sus inmediatas órdenes un sub director, un inspector general, un contador, un secretario, un ayudante, un escribiente, un guarda almacén, un telefonista, un conserje, y los demás empleados que el desarrollo del ramo haga necesarios, teniendo además la potestad de nombrar los telegrafistas de primera clase e inspectores seccionales.

Por ese entonces los despachos telegráficos se clasificaban en oficiales y privados, teniendo el privilegio el gobierno de conceder franquicia, en base a un reglamento establecido.

Dirección General de Telégrafos 1899

La tarifa de los telegramas privados era de 0.15 centavos, por cada cinco palabras, con respecto para los demás estados de Centroamérica, se tendrá en cuenta los convenios celebrados o que se celebren al efecto.

Los telegramas en idioma extranjero pagarán doble.

Años después las tarifas aumentaron 0.01 centavo por palabra, los sencillos tenían un valor de 0.20 centavos, los dobles 0.40 centavos y triples o de entrega inmediata 0.60 centavos. Las esquelas que el pueblo dio en llamarles “esqueletos” se expendían en la pulpería de la niña María Cleofe Sosa, así como el papel sellado, timbres y lotería nacional.

Los servicios telefónicos se pagaban en relación con la distancia, y el tiempo que se empleara teniendo en cuenta no perjudicar la renta del telégrafo, por la época que hacemos alusión 1899, solamente había oficina telefónica en la cabecera Yuscarán y la mina Monserrat.

Fungía como Director General de Telégrafos don Hermógenes Nolasco. Cabe mencionar que en esa época se había establecido una oficina telegráfica en el puente de Potrerillos para servicio de sus transeúntes.

Sin sustraernos al encanto de los recuerdos de antaño, evocamos nuestra adolescencia, cuando éramos mensajeros y la jefatura seccional la ostentaba el competente telegrafista Raúl H. Lagos, el trabajo nos permitió conocer en forma detallada los elementos básicos del telégrafo, inventado por Morse en 1843, consistiendo en un generador de corriente (pilas) la línea metálica, el manipulador y el receptor.

Las pilas hidroeléctricas de “Daniel o Leclanché” las atendía el celador de línea Panchito Cruz, que se encargaba de renovar el sulfato de cobre y cambiar las piezas ya corroídas de bronce y zinc.

No se puede obviar la astucia jocosa del anciano telegrafista José Ponce, que auxiliado de una lata vacía de chinola, colocada en su receptor telegráfico, percibía con más intensidad el alfabeto de Morse.

Concluimos nuestro esbozo con la sucinta historia de las comunicaciones en Honduras, que nos brinda Wikipedia y de cuya cronología debemos tomar debida nota.

1891 se otorgan las primeras concesiones telefónicas.

1921 la radio empieza a operar con la llegada de la Tropical Radio Telegrafh Company.

1932 se inicia el servicio telefónico automático con 1000 líneas.

1964 se instala el primer sistema de microondas en el país.

1968 se interconectan trece ciudades y dos centrales télex.

1976 mediante decreto ley No. 431 del 7 de mayo del citado año, se crea la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (HONDUTEL), la cual empieza a operar el 1 de enero de 1977.

31 de enero de 1995: El Soberano Congreso Nacional emitió la ley “Marco del Sector de Comunicaciones” CONATEL y redefine el papel de HONDUTEL, solamente como operador de servicios, quedando CONATEL como regulador y administrador del espectro Radio Eléctrico.

El invento del pionero Martin Cooper, conocido como telefonía celular o móvil, en nuestro país afianza su desarrollo en la década de los noventa.

El novedoso sistema de comunicación de un solo tirón desplaza al legendario telégrafo, hoy figurando como pieza de museo, para solo recordarlo en la nostalgia del ayer.

¡Ah tiempos aquellos que se fueron como las golondrinas de Bécquer para jamás volver!

dariogonzalezcaceres@yahoo.com

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Un Comentario de “BREVE APUNTE HISTÓRICO DEL TELÉGRAFO EN HONDURAS”
  1. omar dice:

    la sintesis presentada presentada maniista el prgreso del pais, cuando hay voluntd opilitca y establidad

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