WASHINGTON (AP) — Otro diplomático estadounidense en Cuba resultó afectado por una dolencia misteriosa que causa zumbido en los oídos y dolor de cabeza, confirmó el jueves el Departamento de Estado. Con este nuevo incidente el número de afectados por el padecimiento asciende a 26.

“Se ha confirmado médicamente” que el diplomático tiene los mismos síntomas que los otros afectados, dijo Heather Nauert, vocera del Departamento de Estado.

Este caso y otro confirmado la semana pasada se originaron en un evento realizado en una residencia diplomática en Cuba donde estaban presentes ambos empleados, dijo la vocera. Además, son los primeros casos confirmados en La Habana desde agosto de 2017.

Las agencias estadounidenses “trabajan incansablemente para averiguar la causa de estos síntomas y para desarrollar medidas de protección”, dijo Nauert. El personal diplomático estadounidense en Cuba ha presentado una serie de síntomas y diagnósticos, que incluyen lesiones cerebrales leves conocidas también como conmociones.

Nauert dijo que Cuba le ha asegurado a Estados Unidos que continuará investigando el caso. El “ataque” más reciente fue reportado el 29 de mayo, manifestó.

Estados Unidos ha dicho que los incidentes comenzaron a ser reportados a fines de 2016, pero no se ha determinado qué los causó ni quién estaría detrás de ellos.

Cuba niega ser la responsable de los sucesos, o tener conocimiento de ellos. Inicialmente se sospechó que se trató de algún tipo de ataque sónico debido a los ruidos escuchados por los afectados, pero un informe preliminar del FBI publicado en enero no halló evidencia alguna de que ondas sonoras pudieron haber causado ese daño, reportó The Associated Press.

“Miente quien usa el término ‘ataque’ para referirse a los síntomas reportados por diplomáticos de Estados Unidos. Lo hace conscientemente, con una agenda política bien definida y una carga de oportunismo”, dijo en Twitter Carlos de Cossío, director de relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Cuba. “Estados Unidos tiene largo historial de acudir a la manipulación política y la agresión por vías abiertas y encubiertas para lograr sus propósitos políticos y económicos”.

Un empleado estadounidense en China también ha reportado síntomas similares, lo que ha despertado temores de que el fenómeno en Cuba se ha extendido.