FERIADOS, “PUENTES” Y LOS SEMÁFOROS

22 octubre, 2014 Sección Editorial

arquero33AYER fue día de las Fuerzas Armadas. Pero solo algunos conmemoraron la fecha ya que ahora las celebraciones se ocupan para hacerlas una sola masa y trasladarlas a finales de mes con el fin que los turistas puedan disfrutar de un largo puente de esparcimiento. El ocio ya se alista para aprovechar al máximo la ocurrencia. Sobre este tema, en este mismo espacio editorial, decíamos lo siguiente: Ningún pueblo que logró superar su atraso o salir de su letargo lo hizo acostado en una hamaca descansando. Fue en base a trabajo emprendedor y duro sacrificio. La economía del país continúa postrada. La crisis que azota –que se siente en el ambiente deprimido de la gente, que la sufren los negocios, los comercios, las industrias, las empresas– se agrava por la falta de incentivos a la economía y de estímulos a la inversión. A la prolongada desaceleración económica –con la sola excepción de módicos ahorros en el precio de las gasolinas– se suma una mala racha de acontecimientos desafortunados como la sequía, la pérdida de las cosechas, la escasez de frijoles y de otros granos básicos, los racionamientos de agua. En tal situación cualquiera asumiría que la actitud de todos estaría enfocada al trabajo intenso para compensar. Pero no. Tres días festivos caen en octubre. A alguien se le antojó trasladar para finales del mes el descanso obligado de estos feriados.

Cuando reclamaron en el Congreso que se haya pospuesto la evocación del día consagrado a Morazán, la explicación que ofreció uno de los diputados fue que siempre se celebraría la efemérides en el día previsto, pero que el descanso se aplazaba, para dar al fatigado auditorio un puente largo, a finales de mes. La interrogante, entonces sería ¿si todos esos que celebran, trabajan y si todos los que trabajan, celebran? Como si la gente tomara los feriados realmente para rememorar el acontecimiento. Tal vez los uniformados sean los que celebren estas dos fechas de octubre, pero el resto las ocupa para no trabajar. Ni la estación de la Semana Santa –por muy santa que sea– es dedicada a guardar la esencia que motiva el descanso. La ocupan para pasear, para vacacionar, para el deleite, para el solaz entretenimiento. Quedan pocos –más que todo en los pueblos– que dedican esas fechas al recogimiento espiritual. El diputado que defendió la iniciativa de hacer puente con los feriados de octubre, expresó que “gozar de un período más largo de vacaciones promovería el turismo interno”. Pues bien, allí está la solución para convertir el país en atractivo destino turístico. No trabajar y ofrecer al cliente feriados prolongados. Con el atraso que produce a la actividad normal del país cada vez que se interrumpe el ritmo de trabajo que la postrada economía requiere.

Bueno, para efectos de promocionar el turismo interno, quizás la próxima agudeza sea hacer puente a finales de cada mes con todos los demás días festivos. Hay unas 66 fechas decretadas para honrar distintas causas o singularizar eventos, símbolos, épocas especiales, gremios y acontecimientos, que forman parte del calendario de días privilegiados, aunque no se descansan. Ah, y no se olviden de las ocasiones cuando la selección juega un partido o mete un líquido gol. Pero, como la idea es fomentar el turismo, todos esos podrían usufructuarse para hacer puentes a finales o principios de mes. Más ahora que el país es destino de cruceros cuyo atraco es objeto de efusiva bienvenida oficial encabezada por altísimos funcionarios del Estado, como acontecimiento inédito. Parecido a la ocasión cuando el mundo, pendiente del aterrizaje en la Luna de la primera nave espacial, no despegaba los ojos de sus televisores. Aunque aquí –en esta pintoresca aldea– la llegada del Apolo 11 pasó desapercibida. Lo que entusiasmó al auditorio fue la coincidencia de otro histórico suceso. Aglomeraciones espontáneas se produjeron en varias esquinas de la capital, cuando se supo que en calles estratégicas de Tegucigalpa y Comayagüela, iban a encender por primera vez los primeros 11 semáforos que habían instalado.

NEUMÁTICO PARA FLOTAR

21 octubre, 2014 Sección Editorial

arquero3NO sabríamos decir si el místico pajarito que ha continuado apareciendo en pláticas fabulosas con el heredero del trono allá en Venezuela –cada vez que la situación crítica del país requiere de alguna invocación espiritual– lo haya percatado sobre esa zambullida de los precios del crudo en días recientes. Decimos lo anterior porque la buena marcha de la revolución  –y el subsidio a los satélites– depende, en mucho, de su financiamiento. Mientras el país cuente con inagotables reservas de crudo pero, vendido a los precios de extorsión a los que ha permanecido durante los últimos años. ¿Qué sucede si, de repente, eso cambia? ¿Cómo hace un gobierno excesivamente derrochador –dependiente en las exportaciones de petróleo para el 90% de sus ingresos– acostumbrado a recurrir a la chequera petrolera para sufragar su gasto, mientras el país ya experimenta decrecimiento económico y carestía de productos y artículos de primera necesidad?

Menos mal que aquí no habían logrado regresar a los beneficios de Petrocaribe, ya que una de las medidas que acaba de tomar PDVSA es recortar los envíos de crudo que no generen ingresos dentro de ese mecanismo. Habrá reparado el amable público consumidor –aquí localmente– en esas rebajitas del precio de la gasolina en la bomba. Por fin un respiro para los países acabados y un fuerte golpe para el insaciable cartel petrolero. El desplome repentino en el precio del crudo tiene en estado de shock a los gobiernos exportadores que, durante años, con precios que superan los $110 el barril, han hecho clavos de oro a costa de la ruina de los importadores. Ya era tiempo que algo así sucediera. Lo que ocasiona esta reversión es una economía más débil mundial, dada la recesión en Europa y el crecimiento más lento en China. Mientras ello provoca disminución de la demanda, la oferta se ha incrementado, de manera sustancial, encabezada por los Estados Unidos, gracias al uso de nuevas tecnologías.

El método conocido como “Fracking” –utilizado por los norteamericanos– consiste en fracturar por vía hidráulica los esquistos en el subsuelo para extraer el petróleo que hay en las rocas, lo que ha permitido a ese país ahorrar por lo menos un 30% del crudo que antes importaba. “El precio global del petróleo cerró la semana anterior a 82.75 dólares por barril, 27% menos que su nivel más alto del año. El consumo diario mundial de crudo es de 91 millones de barriles. Eso significa que los ingresos de los países y compañías productoras de petróleo están disminuyendo en hasta 2,800 millones de dólares por día, y los consumidores, fletadores y aerolíneas están ahorrando una cantidad comparable en pago de gasolina, diésel y combustible para avión”.

A manera de mantener los precios altos, Venezuela e Irán, halcones dentro de la OPEP, han propuesto recortar la producción para bajar la oferta. Sin embargo otros países miembros del cartel, como Kuwait y Arabia Saudita no han estado dispuestos a seguir esa estrategia. Mientras se ha incrementado la producción en países como Libia e Irak. Según el mandatario venezolano la caída en las cotizaciones “obedece a una estrategia de Estados Unidos para dañar a Rusia”. En lo que aquí concierne, estos ahorros le caen a la maltrecha economía catracha, como neumático para flotar un rato.

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