ENTRAMPADO

10 abril, 2014 Sección Editorial

arquero3La oposición venezolana está dividida en sus posturas sobre qué hacer para enfrentar el régimen autocrático. El ala más radical, bajo la consigna de “la salida”, aboga por manifestarse en las calles hasta lograr su propósito. Varios de sus dirigentes más emblemáticos, acusados de provocar la violencia –vaya ironía el único país en el mundo donde los responsables son los que se manifiestan y no el gobierno despótico que reprime– fueron encarcelados y siguen presos. Incluyendo a alcaldes de regiones calientes. Los estudiantes que se han unido a la lucha en las calles, han sufrido, pagando con su vida, la furia de la represión. Pandillas encapuchadas –conocidos como los colectivos– ligadas al régimen, que ingresan en motocicletas a desbaratar las marchas pacíficas, son señaladas por varios de esos asesinatos, en enfrentamientos que ya cobran decenas de muertos y cientos de heridos.

Una de las diputadas de la oposición, a la que no permitieron hablar en la OEA –cuando la cofradía se impuso para que la sesión no fuese pública sino a puerta cerrada– perdió su asiento en la Asamblea, e igual podría ir a parar a la cárcel una vez que el régimen absolutista, le eche encima la fiscalía y a los jueces. Sobre el diálogo, auspiciado por UNASUR, mientras varios de sus compañeros de la Mesa de Unidad Democrática, MUD, incluidos dos de los alcaldes de la oposición, anuncian que acuden, ella ha dicho que no acepta dialogar para “estabilizar la dictadura”, con estudiantes, alcaldes y dirigentes políticos presos. Capriles, uno de los líderes de la oposición, vencido con un resultado de infarto en las últimas elecciones generales, no ha sido partidario de “la salida”, porque “las condiciones todavía no están dadas”. Esa postura más moderada le ha costado desgaste (dentro) entre simpatizantes, mientras los que se manifiestan en las calles le han arrebatado la bandera.

Frente a este nuevo desenvolvimiento a ver como se desentrampa. Quien sabe si pueda rehusar el diálogo cuando más bien ha sido uno de los que ha venido sugiriéndolo. Incluso, la burocracia internacional dizque vela por la democracia, zafa su responsabilidad en asumir posiciones más beligerantes, haciendo llamados a que las partes dialoguen. El silencio cómplice de muchos de ellos, frente a tantos desmanes, no ha tenido más pronunciamiento, que incitar a un diálogo. Que platiquen, que se entiendan, mientras la gente sufre, las libertades se pierden, la democracia se desfigura y la indignación crece. Capriles no debe ignorar que se trata de un diálogo entre la oposición y el gobierno que seguramente servirá como la tregua desesperada que urgía un régimen bastante asediado por la inercia de las protestas. Sabe que es auspiciado por el grupo de cancilleres de UNASUR –que apoyan a la corona– con la venia del régimen venezolano. La mínima esperanza es que haya un mediador independiente, quizás la participación de la iglesia y de algunos gobiernos no tan embrocados con la autocracia. Por el momento, ha dicho que “un diálogo no significa renunciar a los principios y al derecho a la protesta que tiene la población por los miles de problemas sin solución. Dialogar –agrega– no significa que el pueblo renuncie a sus principios o que siga reclamando sus derechos. La estrategia de la lucha ha dividido otra vez a la oposición. A ver si en algún momento hay reencuentro.

AGRADECEN LA HOSPITALIDAD

9 abril, 2014 Sección Editorial

arquero3SEGÚN la misión del tata Fondo, sus quisquillosas tías “las zanatas” y el soplón de las “aves agoreras” que estuvo en Tegucigalpa “el crecimiento económico del año pasado se desaceleró a un 2.6 por ciento, reflejando principalmente una expansión más débil de los socios comerciales de Honduras, una caída en la producción de café, debido a la enfermedad de la roya, y una menor inversión privada debido en gran parte a la incertidumbre política generada por el proceso electoral”. No sabríamos porqué la merma a las exportaciones de café solo consignan el problema de la roya y no que los precios hayan caído en el mercado internacional. Asegura la misión que este año, “se espera que el crecimiento económico suba a un 3 por ciento, impulsado por condiciones externas más favorables, la disipación de la incertidumbre política y una mejora en la confianza del sector privado”. Por lo general, a estas aves agoreras les sucede lo mismo que a ciertos encuestadores políticos, que poco atinan en sus pronósticos.

Es cierto que al despejarse la incertidumbre política la confianza de una parte del sector privado haya aumentado como que las condiciones externas se anticipan más favorables. Pero ¿no creerán que el paquete de medidas impositivas tomadas por la Comisión de Transición, a finales del año anterior, tendrá un impacto negativo, como albarda sobre aparejo, en la deprimida situación económica del país? A ver que más dicen. Que el año pasado la inflación se redujo. Y como no se va a reducir con la contracción económica que existe. Auguran que ahora habrá presiones inflacionarias pero controladas. Si asfixian la demanda, efecto de la recesión económica que se padece, más las medidas de contracción por los ajustes, por supuesto que eso se encarga de controlar la inflación. Aunque el precio de las gasolinas suban, se incrementen las tarifas del transporte y de la luz y el “tasón” y la devaluación hagan más caras todas las importaciones. Admiten que un aumento significativo de las remesas fue lo que evitó más deterioro del sector externo, cuando las exportaciones se redujeron. O sea que, irónicamente, los que se fueron huyendo del país, porque aquí no encontraron los trabajos dignos o las oportunidades, son los que siguen salvando la economía interna. Si las reservas internacionales aumentaron fue por la colocación de bonos globales por $ 1,000 millones. (Financiamiento de la enorme deuda, ya que el país, pese a que le perdonaron la deuda, volvió a enjaranarse a niveles superiores a los que habían antes de la condonación).

El crecimiento del 3% que vislumbran para este año, condiciones externas más favorables, la disipación de la incertidumbre política y una mejora en la confianza del sector privado. Bueno, la estabilidad política depende que los trancazos que ellos exigen no vayan a provocar una convulsión social. Así que a cruzar los dedos que la gente resignadamente aguante lo que quieran clavarle encima. “La misión apoya las medidas de ingresos adoptadas recientemente, y los esfuerzos en curso para controlar el crecimiento del gasto primario y fortalecer la administración tributaria, factores necesarios para reforzar las finanzas públicas del país”. Como si el problema del país fuese solo uno de la falta de ingresos gubernamentales. Si para reactivar la economía, aparte de la mejor situación de los mercados externos de los que depende el país, se ocupan no medidas impositivas que suban los costos a los comercios, a las empresas, a las industrias nacionales sino de alientos a la iniciativa privada, de alicientes a la inversión y de incentivos a la producción. Nada dicen en ese comunicado de cuáles sean las medidas de compensación que vayan a dar para impulsar ese crecimiento. Agradecen la hospitalidad. Y cómo no –aparte de la violencia que azota– este es el país más hospitalario, hasta con los que vienen a jorobarlo.

1 2 3 4 5 6 416
 
 
 
Revistas:     CHEQUE | Onda Deportiva | Vivela | Extra Entretenimiento