Qué anhelamos los hondureños

Columnistas  20 Julio, 2009

 La mayoría de nosotros los catrachos, no tenemos una visión clara, un panorama palpable de lo que deseamos para nuestra patria. En lo personal, todos queremos lo que todos los seres humanos definimos como necesidades básicas.
Carlos  A. Medina R.

Carlos A. Medina R.

Pero no se trata de pensar en el yo, sino en el nosotros, como habitantes de una nación que le llamamos Honduras y que constituimos un Estado. Esa visión colectiva al futuro no la tenemos, ni siquiera la conjuntamos como una idea, como un sueño, pues no confiamos en nada, ni en nosotros mismos.

Y no es que no hayan existido razones para esa desconfianza; es que han sido tantos los agravios personales y colectivos  que la desconfianza es parte de nuestro genoma humano.

De allí, que la única salida para crear esa visión de futuro, ese panorama a distancia, es que todos participemos  en la concepción de lo que anhelamos para nuestra paupérrima patria.

No hemos podido crear líderes interesados en el bienestar de la nación, y si han habido, los hemos despreciado por esa maldita desconfianza que tenemos sobre cada uno de los catrachos que vivimos en nuestra nación.

Tampoco hemos creado un patrón de ética para educar las generaciones, pues en las familias sólo ha imperado el triunfo económico como símbolo de éxito, y hemos descuidado los valores básicos del cristianismo, que han servido para alimentar las leyes más fundamentales en que existen las naciones.

La carencia de elites intelectuales que razonen con propósitos patrios, alejados del tinglar ideológico ajeno, es producto de una educación memorizante y copiadora que carece de raíces propias.

Maestros políticos que definen la clase de Cívica con desórdenes callejeros  y  destrucción de propiedades ajenas o grafitización de paredes con denuestos propios  de cerebros sin cultura, no son los verdaderos mentores para forjar naciones.

Los países que han alcanzado un grado de desarrollo, no lo hicieron por la gracia de un Dios proveedor, sino que por el producto del sudor de su frente y el esfuerzo de sus neuronas cerebrales, ya condicionadas con la grandeza de la ciencia.

Ninguna nación crece y se desarrolla bajo la ley del menor esfuerzo; ninguna nación  adquiere respetabilidad con cánones de ética del bajo mundo. Los pueblos que alcanzan niveles de bienestar colectivo aceptable y equitativo, son  pueblos en donde hay justicia social y trabajo productivo.

Los hombres y mujeres de una nación que han tenido un shock social, deben reflexionar y dirigir su pensamiento y acción a zonas de verdadero positivismo.

Aquellos hondureños que sueñan con tener, quitándoles el producto del trabajo a  otros, son los parásitos de la sociedad que hay que marginar y educar después, para que entiendan que sólo el trabajo individual o colectivo y honrado, es el camino para el haber y tener.

La creación de una sociedad patrimonialista es un error, pues debilita esa capacidad del hombre de producir para sí y para la sociedad en que habita.

Los hondureños debemos anhelar una patria para todos, con libertad, con respeto a las leyes y con justicia, pero además de ese entramado legal no debemos olvidar que el bienestar humano está relacionado con el esfuerzo colectivo, con una ética de trabajo que debemos desarrollar para ser productivos, y de esa manera favorecer el crecimiento económico y como derivado, el desarrollo de la nación. De nada sirve el crecimiento económico sin el desarrollo de los pueblos.

La hecatombe política por la que estamos atravesando, es una convulsión social que puede traernos respuestas positivas y tal vez el comienzo o nacimiento de una nueva nación en donde todos debemos luchar por alcanzar metas de progreso físico y paradigmas de ética que nos hagan nobles, humanos y hombres de bien.

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Comentarios

5 Comentarios de “Qué anhelamos los hondureños”
  1. karen Martinez dice:

    Señores
    Entiendan los pueblos se dan la vida que quieren darse. Si cambiamos todos la actitud y nos visualizamos como merecedores de una vida digna, eso vamos a obtener.
    De donde les a salido a los mas desfavorecidos que los politicos tienen qwue resolverles la vida, pongase a estudiar, a trabajar y a luchar con una sola vision, no se engañen los gobiernos no mejoran vidas, son instrumentos que constituyen, que rigen, son instrumentos que materializan esa vision de la que les hablo. Un pais sin educacion es un pais que padece, tanto el obrero, como el campecino debe preocuparse por la generacion que le suscedera debe luchar inculcar deseos de superacion sin esperar que nadie nos de nada cada uno tiene su lucha. Yo soy hija de un campesino que a todos solo nos dio la oportunidad de estudiar en las escuelas publicas hasta llegar a la UNAH, sin casi ninguna oportunidad hoy somos tres hermanos superados pero todos estudiamos y trabajamos siempre, quien nos lo dio el gobierno? o nosotras solas?
    Asi que pongan el hombro por ustedes y sus hijos, no el pecho por ningun politico que desde el cerro mas alto los mirará caer a tiros, mientras el esperará volverse a sentar comodo en cualquir silla que le toque, sea en la carcel o en la presidencial, pero vivo.
    Y los tontitos obsecados? solo mereceran un doloroso entierro financiado por el dolor de sus familiares.

  2. Jorgelina Murillo dice:

    Dr.Carlos Medina, con todo el respeto que ustes se merece por que se que respetable, el comentario con titulo “que anhelamos los Hondureño”, su comentario es bueno, pero hay un parrafo que menciona a DIOS, y me llamo la atencion, Dr. Dios es nuestro creador, el antes de que usted naciera él ya tenia el ADN suyo y mio, el ya tenia todo planificado con un proposito, y mire que real es Dios que a Usted le dio ese DON de sabiduria y ciencia, tremendos dones verdad. Dice en el Libro de los Salmos 24:1, de Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. Analice ese verciculo de la Biblia, con todo respeto.
    por eso me llama la atencion que usted comenta, (no lo hicieron por la gracia de un Dios “proveedor”)por su gracia nosotros estamos aquí, y usted mismo dice que proveedor eso es asi, y nos da esfuerzo y fortaleza, Dios nos permite todo por medio de nuestro intersesor que es su Hijo Amado Cristo Jesús, Jesucristo pago su vida por nosotros. Gracias Jesus
    Dr. con todo respeto que Dios le Bendiga mucho y Familia tambien.

  3. Ana dice:

    Estoy de acuerdo con el Sr. Carlos Medina, en su articulo “Que Anhelamos los Hondurenos.” Este articulo me lleva a pensar que nosostros los hondurenos aceptamos nuestra condicion de pais pobre,no solamente economicamente, sino tambien pobres de espiritu, pobre de actitudes positivas, pobre de valores porque tenemos miedo, o creemos que no podemos llegar mas lejos de lo que somos, y no queremos comprometernos hacer cambios ni en nuestra persona ni en nuestra sociedad,somos mezquinos hasta con nosotros mismos, y lo mas facil es el conformismo y heredarles ese conformismo a generaciones futuras.Creo que talento y deseos de mejorar hay por parte de algunos pocos. Pero son tan pocos que no hacen la diferencia.

  4. Moncada dice:

    Bien dicho Doctor Medina!!!!!!

  5. LESBIA FLORES dice:

    UNA DE LAS MALAS EXPERIENCIAS EN MI PAIS,ES HABER TENIDO LA NECESIDAD DE DIVORCIARME Y NO HABER ENCONTRADO UN ABOGADO QUE ESTUVIERA DISPONIBLE PARA MI PORQUE EL QUE TENIA DINERO ERA MI ESPOSO Y LOS ABOGADOS DONDE YO VIVIA TENIAN UNA ESPECIE DE ASOCIACIACION DONDE SE PONIAN DE ACUERDO A QUIEN COGERLE EL CASO Y A QUIEN NO Y NADIE QUISO COGER MI CASO.TUVE QUE BUSCAR OTRO ABOGADO DE OTRA CIUDAD,AMIGO DE MI HERMANO.ESTO ME DA LA IDEA DE LAS INJUSTICIAS QUE PASAN A DIARIO DONDE LA RAZON ES PARA EL QUE TIENE DINERO,LA JUSTICIA YA NO ES CIEGA,YA MIRA Y ES AMBICIOSA.

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