Sequía amenaza seguridad alimentaria en el sur de Honduras

Nacionales  16 Octubre, 2009

TEGUCIGALPA.- La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación ((FAO) advirtió que la seguridad alimentaria de Honduras está en riesgo, especialmente para las familias de la zona sur, producto de la sequía que impera desde hace varios meses atrás.

La FAO advierte que las familias de la zona sur sufrirán un impacto negativo porque  la cosecha de postrera será afectada por la falta de lluvias.

La FAO advierte que las familias de la zona sur sufrirán un impacto negativo porque la cosecha de postrera será afectada por la falta de lluvias.

En el marco del Día Mundial de la Alimentación, que se celebra hoy, la FAO indicó que ante los daños en las cosechas en el sur, los agricultores de otros departamentos serán presionados porque tendrán la responsabilidad de buscar alternativas para evitar pérdidas y así poder garantizar que habrá suficientes productos disponibles para la población.

Autoridades de la FAO desarrollaron un conversatorio con periodistas de distintos medios de comunicación, donde divulgaron el impacto de los efectos naturales sobre la producción de alimentos y qué acciones se pueden emprender en épocas de crisis.

El representante asistente de la FAO, Carlos Andrés Zelaya, manifestó su preocupación ante la sequía que afectará principalmente a las comunidades sureñas, porque es la zona más vulnerable en este sentido.

“La producción en el sur depende mucho de las lluvias en postrera, las cuales han sido muy escasas”. Del promedio de la lluvia que cae en el mes de septiembre, este año apenas se dio el 34 por ciento, lo cual viene a impactar en el abastecimiento de agua.

El impacto que se vislumbra que sufrirán las familias de la zona sur, es que la cosecha de postrera va a ser afectada. Unas cinco mil familias están en riesgo de perder sus siembras, lo que significa que no van a tener alimentos para comer.

A juicio de Zelaya, es necesario tomar acciones para evitar un problema de hambre, de “seguridad alimentaria que pueda estarse dando allá por enero del próximo año”.

Autoridades de la FAO desarrollaron un conversatorio con periodistas, para divulgar el impacto de los efectos naturales sobre la producción de alimentos.

Autoridades de la FAO desarrollaron un conversatorio con periodistas, para divulgar el impacto de los efectos naturales sobre la producción de alimentos.

Está situación podría aumentar el número de personas sub nutridas. Según cifras de la FAO, en el país un 14 por ciento de los habitantes sufre de desnutrición, lo que representa a un millón de personas.

Este año, el tema fundamental a tratar es ¿Cómo invertir en la agricultura en tiempos de crisis?

Para liberar este potencial, los gobiernos –con el apoyo de la comunidad internacional– necesitan promover inversiones claves en agricultura, de forma que los agricultores familiares tengan acceso no sólo a semillas y fertilizantes, sino también a tecnologías adaptadas a ellos, así como a capacitación, infraestructura, financiación y mercados.

“Es necesario invertir más en tecnología e investigación porque hay retos importantes en cuanto al cambio climático, el crecimiento poblacional, lo que nos tiene que llevar a invertir más en la agricultura, a reconocer que la agricultura es un elemento, no sólo clave para la alimentación sino de refugio en tiempo de crisis, puede ser el motor para salir de la crisis”, enfatizó Zelaya.

Según el Panorama de Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe de la FAO, los pequeños productores podrían no solamente cubrir sus propias necesidades, sino también contribuir a mejorar la seguridad alimentaria y ser catalizadores de un mayor crecimiento económico.

CRISIS

En los últimos tres años, la región ha enfrentado una crisis alimentaria que ha reducido aún más el acceso a alimentos de millones de personas y ha desvanecido los avances logrados durante más de una década en la lucha contra el hambre, indica el Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe, difundido por la oficina regional de la FAO.

Unas cinco mil familias están en riesgo de perder sus siembras, lo que significa que no van a tener alimentos para comer.

Unas cinco mil familias están en riesgo de perder sus siembras, lo que significa que no van a tener alimentos para comer.

Según un informe de la FAO sobre la Seguridad Alimentaria Mundial, “por primera vez en la historia de la humanidad, más de 1,000 millones de personas, concretamente 1,020 millones, padecerán en el 2009 malnutrición en todo el mundo”.

La organización considera “hambrientos” a quienes consumen menos de 1,800 calorías diarias.

Las previsiones sobre el hambre para el 2009 superan en más de 100 millones de personas a los 915 millones de hambrientos estimados el año pasado. Se trata de un aumento del 11 por ciento en relación al 2008 y la cifra “equivale a una sexta parte aproximadamente de la población mundial”, estima la FAO.

Según datos de la FAO “la mayoría de las personas desnutridas vive en países en vías de desarrollo”. Pero también afecta a las naciones desarrolladas, donde se encuentran 15 millones de personas subalimentadas.

El Estado de Inseguridad Alimentaria en el Mundo (SOFI), por sus siglas en inglés, indica que el drástico aumento del hambre generado por la crisis económica global ha afectado con mayor fuerza a los más pobres de los países en desarrollo, revelando un frágil sistema mundial de alimentos que necesita ser reformado urgentemente.

CAUSAS

La crisis económica mundial, con la consecuente disminución de los ingresos y el aumento del desempleo, es la causa de la desnutrición sin precedentes, un fenómeno que se debe sobre todo a las malas cosechas, especialmente en el pasado.

Según cifras de la FAO, en el país un 14 por ciento de los habitantes presenta desnutrición.

Según cifras de la FAO, en el país un 14 por ciento de los habitantes presenta desnutrición.

El hambre aumentó pese a una firme producción de cereales en el 2009 y a una ligera baja en los

precios de los alimentos, en comparación con los niveles de mediados del año pasado. Sin embargo, los precios promedio a fines del año pasado seguían un 24 por ciento superiores a los del 2006 en términos reales.

La crisis económica mundial ha agravado el problema para las personas que enfrentan la pérdida de empleos o reducciones salariales y causó también una mayor vulnerabilidad de los países en desarrollo ante los cambios en los mercados, a medida que aumenta su integración a los sistemas financieros y comerciales mundiales.

El informe pronosticó que los pobres urbanos probablemente serán los más afectados a medida que declinan las inversiones extranjeras y cae la demanda de exportaciones, y que millones regresarán al campo, lo que a su vez ejercerá presión sobre las comunidades rurales y sus recursos.

La crisis afecta también la calidad de la nutrición ya que las familias tienden a comprar alimentos más baratos, como granos, que son ricos en calorías pero que tienen menos proteínas que la carne o los productos lácteos.

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