Otros 60 reos “engalanan” El Pozo-2

MC
/ 9 de julio de 2017
/ 02:41 am
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Autoridades penitenciarias ordenaron a la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (FUSINA) el inmediato traslado de al menos 60 privados de libertad, provenientes de la Penitenciaria Nacional (Tamara), Nacaome, El Porvenir, de San Pedro Sula y La Ceiba a la recién construida cárcel de máxima seguridad, conocida como La Tolva, ubicada en Morocelí, El Paraíso.

Asimismo, 18 reclusos del Centro Penal Sampedrano y dos mujeres, quienes fueron llevadas hasta la Penitenciaria Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS).

De la cárcel de El Porvenir, ubicada en Atlántida, trajeron trasladados a unos 15 privados de libertad, considerados de alta peligrosidad; además, cinco hombres de Tela y dos del Centro Penal de La Ceiba.

Agregaron también a nueve internos del recinto penitenciario de Nacaome, Valle para sumar 51 “toretes” de la mafia.

Los privados de libertad que guardaban prisión en Nacaome, Valle fueron identificados por las autoridades penitenciarias como: Arnold Edgardo Jiménez Palma, Benigno Cisnado, Mártir Liborio Maldonado Chirinos, Yanuario Canales Aguilar “Incendio”, Johan Fernando Aguilar “El Mínimo”, Noel Abel Morán “Serapio”, Francisco Isaac Oliva Sánchez, Edgardo Quiroz Herrera “El Chino” y Ángel Modesto Reyes Santos.

Estos traslados se están registrando a menudo, por parte del Instituto Penitenciario Nacional (IPN), desde septiembre de 2016, ya que desde las cárceles se ordenan crímenes.

De acuerdo a lo que trascendió, no todos los internos que son trasladados están con sentencia, ya que algunos solamente han sido procesados y están a la espera de un juicio oral y público.

Se informó que con estos 60 reos estarían sumando dos mil hombres internos en la Tolva de Morocelí y en “El Pozo-1”, de Ilama, Santa Bárbara
Según el INP, que dirige la abogada Rosa Gudiel, estas acciones tienen la finalidad de mantener el control en las diferentes cárceles hondureñas, que en los últimos años se habían convertido en “universidades” del crimen, desde donde extorsionaban, ordenaban todo tipo de delitos sin control y muchas veces, bajo la complicidad de las autoridades carcelarias.

Las prisiones de Ilama y Morocelí cumplen los estándares internacionales de medidas de seguridad y control, en los centros penales para albergar a los reos más peligrosos, que han sido confinados por las autoridades.

No obstante, en La Tolva, hace poco se han registrado dos muertes violentas y las autoridades aún no han esclarecido, cómo es que en una cárcel de máxima seguridad los privados de libertad se matan entre sí y provocan daños a las estructuras recién construidas bajo los tales estándares internacionales.

César Alejandro Chavarría, de 19 años de edad, fue uno de los privados de libertad que murió en el interior de La Tolva, así como Julio César Osorio Gordon, de 32 años de edad, ambos eran miembros de la sanguinaria Pandilla 18.

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