Teletón

MC
/ 8 de diciembre de 2018
/ 12:34 am
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Por: Benjamín Santos

Pocos proyectos concitan la alegría y el esfuerzo de todos como la Teletón, cuyo ambiente se ve confundido con la alegría de la Navidad que ya comienza. Es la alegría de contribuir a una causa noble, manejada con honradez y con los mejores esfuerzos de quienes organizan y manejan la obra con el apoyo de todos. Es una prueba de que cuando los hondureños queremos, podemos hacer grandes obras y podemos darles continuidad.

El pesimismo que nos embarga al ver tanto daño y tanta maldad, recibe un paréntesis en estos días para dar paso a la confianza mutua y a la solidaridad. Para impulsar una obra de ese tamaño y darle continuidad se necesita creer en la bondad del ser humano, creer que en medio de tanta maldad se puede hacer algo bueno, se necesita creer en Honduras y en los hondureños.

¿Podríamos hacer algo así en otros campos de la vida? Podría el Estado tomar, por ejemplo, la educación, y convertirla en un proyecto nacional querido y apoyado por todos. Nos gustó lo que hicieron las organizaciones magisteriales y los maestros en general para llamar la atención sobre la necesidad de obtener mejores sueldos. Se abandonó el alboroto de que tanto usaron y abusaron los dirigentes magisteriales en otros tiempos bajo la manipulación de sus dirigentes. Ahora se presentaron los resultados por lo menos cuantitativos en relación con los 200 días de clase y haciendo hincapié en la justicia de su reclamo se dirigieron a las instancias gubernamentales que podrían y debían atenderlos. La educación es un proyecto nacional que pudiera concitar el esfuerzo de todos ya que podría vincular de manera solidaria el esfuerzo de los padres, de los alumnos, del gobierno y de la comunidad nacional.

Hay otras actividades que podrían asumirse como un esfuerzo colectivo, la salud, por ejemplo. Un esfuerzo colectivo en favor de la salud preventiva podría unirnos a todos bajo un liderazgo entusiasta y sistemático. Niños, jóvenes, empresa privada e instituciones gubernamentales, unidos en el esfuerzo colectivo a favor del aseo y el orden público haría posible que se oriente mejor ese derroche de recursos públicos desde las instituciones gubernamentales para que estemos cada vez peor en materia de salud.

Para todo se necesita liderazgo, entusiasmo y organización. Si no podemos intentarlo en todo el país, hagámoslo en determinadas comunidades bajo la dirección de las autoridades municipales. Intentemos ese esfuerzo colectivo con la salud o con la educación. La Teletón no puede quedar como un ejemplo aislado. Si hemos podido unirnos para atender a los discapacitados y a los enfermos que requieren atención especial, ¿por qué no podríamos extender ese ejemplo a otras áreas del quehacer nacional?

Es imposible que solo el fútbol sea capaz de unirnos, aunque a veces también nos divida hasta la estupidez, cuando hay gente que está dispuesta a matarse por un juego o por una pelota. La Teletón ha demostrado que podemos hacerlo en otros campos de la vida con buenos resultados.

Exaltemos lo bueno que hacemos, porque para cosas malas ya tenemos de sobra. Tanto que a veces llegamos a la conclusión que no servimos para otras cosas más que para destruir y matar.

Unamos la alegría de la Teletón con la felicidad que ya nos trae el ambiente de Navidad. Hay personas que fueron felices en su niñez celebrando el nacimiento del niño Jesús y tratan de revivir esos tiempos en la misma época. Hay otros que podemos decir que nunca tuvimos Navidad, porque además de la pobreza todo se miraba y se hacía desde el punto de vista religioso de manera que casi no había diferencia entre la Navidad y la Semana Santa. Eso ocurría sobre todo en los pueblos pequeños.

Cualquiera que haya sido nuestra experiencia, celebremos la Navidad con entusiasmo y participemos en el esfuerzo colectivo que es la Teletón, pensando en lo que significa, como una obra de todos para el servicio de todos y reflexionemos sobre la posibilidad de extender ese ejemplo a otros campos de nuestra vida social. ¡Intentemos!

benjamín.santos601@gmail.com

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