LA TRIBUNA: 42 años de periodismo al servicio de la Patria

MC
/ 9 de diciembre de 2018
/ 05:50 am
Síguenos
01234

Más

  • Un día como hoy, en 1976, el periódico líder de los “catrachos” nació de una enorme rotativa Harris, como un espacio de expresión para aquellos que no tenían una voz.

Hoy, LA TRIBUNA está “tiernita”… Parece que fue ayer, cuando en manos de su fundador, el periodista, abogado y escritor, Óscar A. Flores, y rodeada del entusiasmo de unos 70 trabajadores, despertó a la vida pública la madrugada del 9 de diciembre de 1976.

Traía impreso un alegre “Tribunito” en su primera plana, cuyas primeras palabras fueron: “El mejor regalo de Navidad para el pueblo hondureño es LA TRIBUNA”.

En esa época de los teléfonos fijos, cámaras de rollo y máquinas de escribir, emprender no era fácil… Sin embargo, don Óscar, junto a su hijo, el expresidente de la República, Carlos Roberto Flores, tenían un sueño: crear un periódico que fuese un espacio de expresión para aquellos hondureños “sin voz”.

Fue así que, apoyados por un grupo de “catrachos” emprendedores, se pusieron manos a la obra para crear el periódico, al que decidieron llamar LA TRIBUNA.

Según la Real Academia Española, una tribuna es una plataforma donde los oradores de la antigüedad dirigían la palabra al pueblo. En este caso, LA TRIBUNA “catracha” vendría a convertirse en un espacio en donde los hondureños de todas las corrientes ideológicas podrían expresar su pensamiento.

Hoy que LA TRIBUNA cumple sus 42 años de vida, atesora el privilegio de ser el periódico líder de los hondureños, tanto para miles de lectores que se deleitan con sus páginas, como para aquellos que leen su versión digital, en Honduras y alrededor del mundo.

UN TRABAJO ARDUO

Fue el periodista Adán Elvir Flores quien asumió el desafío de despertar a la vida al Diario LA TRIBUNA y de guiar sus pasos por el sendero del éxito, bajo la dirección de su fundador, don Óscar A. Flores.

Entusiasmados ante la creación del nuevo diario, periodistas, fotógrafos, secretarias, columnistas, caricaturistas, entre otros profesionales, unieron sus talentos y trabajaron durante varios meses para hacer realidad este sueño.

La madrugada del 9 de diciembre de 1976, por fin llegó el momento tan esperado…

De repente, el rugido metálico de una vetusta impresora Harris se tragó los ruidos de la aurora, anunciando que LA TRIBUNA estaba por nacer.

Los primeros ejemplares comenzaron a salir, siendo recibidos con alegría por aquellos primeros trabajadores que pusieron su empeño, su tiempo y corazón en esa inolvidable edición.

Minutos más tarde, los “canillitas” sorprendieron a los capitalinos, al vocear por las calles de la capital hondureña: ¡LA TRIBUNA, LA TRIBUNA!

Sin embargo, el diario no solo se vendió como “pan caliente” en la capital, pues cientos de ejemplares fueron transportados en camiones, motocicletas y hasta en mula a las principales ciudades del país como San Pedro Sula, La Ceiba, Comayagua, Choluteca, Catacamas, Juticalpa, entre otras.

En la portada de ese primer ejemplar apareció impresa la caricatura de un “cipotío” descalzo y cabezón, llamado “Tribunito”.

Con curiosidad, los “catrachos” detenían el paso al observar el nuevo periódico en los puestos de venta. De inmediato, leían con curiosidad un titular que informaba: “Millonario reparo en el D.C.”, referente al manejo irregular de fondos del Distrito Central (D.C.)”.

En la primera plana también aparecía una fotografía del coronel César Elvir Sierra, acompañada por el titular: “Ascensos militares la próxima semana”.

En ese entonces, el coronel Sierra era un personaje relevante, ya que en esa época el país era gobernado por militares, e incluso, fue quien posteriormente firmó la paz entre Honduras y El Salvador.

Esa primera portada también traía un editorial titulado: “Una voluntad al servicio de la Patria”, frase que más tarde se convertiría en el lema de LA TRIBUNA, y que refleja su ideal de defender los intereses de Honduras y no de personas o de grupos.

Esa misión de servir a la Patria, impulsada por su director fundador, Óscar A. Flores, con los años consolidó el liderazgo de LA TRIBUNA en la prensa nacional, como un tabloide diario, independiente y pluralista, convirtiéndolo en el periódico de mayor influencia en la opinión pública del país.

TECNOLOGÍA DEL AYER

“Armar” un periódico en los años 70 era toda una odisea… Para documentar un reportaje había que visitar bibliotecas, revisar libros y legajos de papeles.

A los personajes de la noticia se les entrevistaba con grabadoras de casete del tamaño de un ladrillo. Y las noticias eran escritas con máquinas de escribir, en hojas de papel, lo que obligaba al reportero a pensar muy bien su redacción para no hacer un borrador tras otro.

Lograr una entrevista con un personaje relevante, a su vez, exigía el permanecer en su oficina y acoplarse a su agenda, pues la única manera de comunicarse con él era a través de una secretaria, que por lo general era quien contestaba el teléfono fijo de su despacho.

El captar la imagen de un hecho importante también era todo un reto para los fotógrafos de la época, pues usaban cámaras manuales cuyas funciones había que regular según la luz y la distancia. Luego, a “cruzar” los dedos a la hora del revelado, pues esos aparatos no les permitían tener una vista previa de la fotografía, excepto la contemplada a través del visor.

En esos viejos tiempos, el sonido permanente en la sala de redacción era el del tecleo de las máquinas de escribir. También era común el olor a químicos de revelado.

La aventura de conformar cada página con sus respectivas noticias, fotos y titulares estaba bajo la dirección de don Óscar A. Flores, la jefatura de redacción a cargo de nuestro actual director, Adán Elvir Flores, y la asistencia de Juan Sierra Fonseca.

En ese entonces, las labores en el diario comenzaban a las 9:00 de la mañana y finalizaban a las 3:00 de la madrugada.

Los reporteros redactaban sus noticias sobre hojas de papel bond con los renglones enumerados. Luego, los editores corregían las notas, con lápiz tinta, y estas volvían a ser escritas, con los cambios.

Después, el texto era convertido en códigos de puntos por las eficientes secretarias del Departamento de Fotocomposición, utilizando unas máquinas enormes, llamadas perforadoras.

Más adelante, una computadora especial grababa los textos en papel fotográfico y una vez revelados, se enviaban al departamento de Corrección, donde se revisaban los errores ortográficos.

Cuando ya estaba listo todo el material para ser publicado, los diseñadores del departamento de Diagramación decidían cómo sería distribuido en cada página.

Y luego, varios empleados a quienes les llamaban los “armadores”, enceraban y pegaban en orden los bloques de noticias, las fotos, los titulares y la publicidad.

Finalmente el diario se imprimía en la rotativa marca Harris, utilizada durante los primeros 10 años de vida de LA TRIBUNA.

SERVIR A LA PATRIA

Entre 1986 y 1992 LA TRIBUNA adquiere computadoras modernas, máquinas off set y una segunda impresora Harris con capacidad para imprimir un mayor número de páginas por hora. Desde entonces, LA TRIBUNA continúa creciendo de la mano con los avances tecnológicos y en el 2001 es editada en la más moderna rotativa Heildelberg.

De esta manera, los enormes armatostes van siendo sustituidos por maquinaria más pequeña y más moderna que le da a las portadas y páginas interiores del diario una presentación más atractiva, con fotografías a full color.

Sin embargo, los aparatos no son los que forjan la credibilidad de LA TRIBUNA, la preferencia por parte de sus anunciantes y el cariño de sus millones de lectores. Es el ideal de su fundador, Óscar A. Flores, de hacer de LA TRIBUNA una voluntad al servicio de la Patria, lo que construye su liderazgo.

Mientras los cambios tecnológicos van cambiando el “rostro” de LA TRIBUNA con el paso de los años, sus principios se han mantenido intactos, entre estos el de apoyar los cambios pacíficos de las estructuras sociales y la democracia representativa, como la bandera que hay que enarbolar en lo político.

Estos principios han sido la brújula con la cual se han guiado reporteros, fotógrafos, caricaturistas y analistas de distintos partidos políticos e ideologías que plasman cada día los distintos ángulos de la realidad nacional.

Aunque la cualidad de informar de manera objetiva e imparcial ha hecho de LA TRIBUNA el periódico más influyente en la opinión pública, sus variadas publicaciones, fascículos, revistas y suplementos han contribuido a darle un lugar privilegiado entre los hondureños, a lo largo de sus 40 años.

Las revistas “Día 7”, “Domingo”, “Vívela”, “Onda Deportiva”, “Cheque”, “Extra”, así como las secciones semanales “Tegucigalpa del Recuerdo” y el “Martes de Sociedad”, entre otras, capturan millones de lectores que disfrutan de sus interesantes reportajes y variada información.

Igualmente, exitosa es la sección de Clasificados, con un efecto inmediato y un extraordinario impacto en ventas, siendo actualmente la preferida del público entre los medios impresos.

AVANCES TECNOLÓGICOS

El 10 de febrero de 1997, LA TRIBUNA nace por segunda vez. Pero ya no con un cuerpo de tinta y papel, sino uno virtual. La página web www.latribuna.hn conquista el ciberespacio con la misma información que posee la versión impresa, pero con la capacidad de llegar también a millones de catrachos que residen en el extranjero.

La página ofrece al cibernauta una presentación del diario en PDF, ediciones anteriores, así como las revistas semanales.

De igual manera, los catrachos de hoy se mantienen informados con LA TRIBUNA a través de diversas redes sociales como Twitter, Instagram, Facebook, entre otras que les permiten tener acceso a información e imágenes de los principales acontecimientos nacionales e internacionales.

Hoy que LA TRIBUNA cumple 42 años de liderazgo entre los hondureños, el mejor regalo de aniversario es la preferencia de sus lectores y anunciantes, así como el orgullo y la satisfacción de crecer día a día de la mano de los avances tecnológicos, ofreciendo la noticia en distintas plataformas, pero con un mismo ideal, el de ser “Una voluntad al servicio de la Patria.

©2022 La Tribuna - Una voluntad al servicio de la patria. Honduras Centro América