El tiempo es oro

MC
/ 16 de diciembre de 2018
/ 02:46 am
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Por: Ing. Francisco Morales h.

Se han dicho tantas frases acerca del tiempo que realmente uno les pierde el verdadero significado a todas y cada una y las repite como un cliché sin ningún significado real y tal vez siendo un tanto más estricto, las repite como lo haría un loro incoherente, porque los hay coherentes, que conste.

Como ejemplo de estas frases realmente valiosas podemos citar: “El tiempo perdido hasta los santos lo lloran”, “perder el tiempo es perder la vida” y “el tiempo es dinero”.

¿Tiene el tiempo para el amable lector un valor financiero? Es una pregunta que bien vale la pena dedicarle algo de pensamiento y alcanzar cada uno sus propias conclusiones. Todos tenemos 24 horas al día; del valor que le asignemos a cada hora y a cada minuto dependerá nuestro destino y la calidad de vida que logremos obtener.

Y es que el tiempo es para nosotros los habitantes de esta tierra, un recurso no renovable, es decir minuto vivido minuto irrecuperable, minuto que pertenece al pasado, podríamos inclusive decir minuto muerto, sin utilidad alguna.

Los más optimistas, y es aquí donde quiero ubicarme aun y cuando una parte de mí no siempre está del todo de acuerdo, pensamos que aun y cuando el tiempo no es renovable, en parte sí es recuperable, ya que lo que se dejó de hacer en el pasado se puede hacer en el presente y lograr algo de lo perdido, además de que realmente, nunca es tarde para comenzar lo que siempre hemos querido hacer, pero, hay que hacerlo.

Y en el “hay que hacerlo” quiero detenerme un poco. Es muy común el procrastinar, es decir, conscientemente dejar de hacer lo que sabemos que tenemos que hacer y sustituirlo por otras actividades.

Una vez leí que el procrastinar o postergar es lo que nos permite vivir más conformes con nosotros mismos, evadiendo nuestra realidad. ¿Quién no ha dicho por ejemplo: “el próximo lunes comienzo mi dieta”? y ese lunes jamás llega. ¿Por qué procrastinar nos ayuda a estar bien con nosotros mismos? Porque nos permite albergar la esperanza de que algún día haremos lo que sabemos que nos conviene, ya que siguiendo la línea del ejemplo, el concepto de nosotros mismos cambiaría si enfrentásemos la realidad que queremos disimular y nos dijéramos la verdad que intentamos esconder, que en este caso sería: “jamás voy a comenzar la dieta, por tanto lo que me espera es seguir aumentado de peso, engordando, me encanta comer y no quiero sacrificarme ni por mi salud ni por mi estética”. Muy pocos estaríamos en paz con admitir lo anterior, por tanto procrastinamos o postergamos, lo que nos permite vivir en relativa paz.

A John Lennon, un verdadero filósofo de la música contemporánea se le atribuye la frase: “la vida es lo que realmente sucede mientras estás planeando lo que quieres que suceda” y realmente es así, pocos le damos el verdadero valor al tiempo y creo sinceramente que uno de los que podemos considerar pecado capital es precisamente: perder el tiempo.

Y las maneras de perder el tiempo son infinitas, por eso, lo aconsejable es tomar conciencia del limitado tiempo que tenemos y hacer un esfuerzo por aprovecharlo, lo que no es fácil, ya que aprovechar el tiempo requiere sacrificios, por ejemplo: dejar la compañía de personas que no nos hacen ningún bien, aunque les tengamos cariño y comenzar a rodearse de personas que sí están trabajando por alcanzar sus metas, esto aplica en lo profesional y en lo personal.

Si quiere ser un buen profesional rodéese de personas que se hayan ganado por esfuerzo ese calificativo, lo mismo es aconsejable si quiere dejar de consumir bebidas alcohólicas, hacer ejercicios, vivir una vida sana y realizar negocios honestos. No hay nada más cierto que “dime con quién andas y te diré quién eres”; no pase usted su limitado tiempo con personas que no comparten ni son lo que usted quiere ser, ya que terminará siendo como ellos.

En un mismo tiempo, unos se vuelven más ricos y unos más pobres, mientras otros permanecen igual, unos se vuelven expertos en su campo, mientras otros no quieren leer ni un libro, unos van en la búsqueda de lograr sus sueños y a otros les pasa que sus sueños se convierten en pesadillas, unos hacen ejercicios mientras otros buscan excusas para no hacerlos, unos estudian y se gradúan de sus carreras, mientras otros son estudiantes eternos o abandonan sus carreras, unos se vuelven empresarios, otros ejecutivos y empleados y otros quedan desempleados, unos buscan trabajo y lo encuentran, mientras otros se quejan del desempleo y todo esto sucede en el mismo período de 24 horas al día, 168 horas a la semana y 8,760 horas al año.

Aproveche su tiempo ¡vale oro!

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