Redes sociales desgarran tejido social amenazando la democracia

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/ 17 de diciembre de 2018
/ 12:23 am
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Por José Rolando Sarmiento
jrsarmientohn@hotmail.com

“Las redes sociales están desgarrando a la sociedad”, dice un exejecutivo de Facebook, Chamath Palihapitiya, lamentando haber participado en la construcción de herramientas que destruyen el tejido social. Pero coincidentemente el primer presidente de Facebook, Sean Parker, también dispara contra la red social. El exejecutivo de Facebook, Instagram, dice que es la peor red para la salud mental de los adolescentes. El antiguo alto ejecutivo de Facebook ha entonado el mea culpa por su contribución al desarrollo de unas herramientas que, a su juicio “están desgarrando el tejido social”, Chamath Palihapitiya, que trabajó en la compañía de Mark Zuckerberg de 2007 a 2011 y que llegó a ser su vicepresidente de crecimiento de usuarios, opina que “los ciclos de retroalimentación a corto plazo impulsados por la dopamina que hemos creado están destruyendo el funcionamiento de la sociedad. Sin discursos civiles, sin cooperación, con desinformación, con falsedad”.

Palihapitiya hizo estas declaraciones sobre la adicción a las redes sociales y sus efectos en un foro de la Escuela de Negocios de Stanford en noviembre, pero la web de tecnología The Verge, las ha recogido y, atrás ella, diarios como The Guardian. Palihapitiya, que en su día trabajó para aumentar el número de personas que usan las redes sociales, recomendó a su audiencia que se tomara un “descanso” en su uso. Aclaró que no hablaba solo de Estados Unidos y las campañas de intoxicación rusas en Facebook. “Es un problema global. Está erosionando las bases fundamentales de cómo las personas se comportan ante sí y entre ellas”, subrayó, para añadir que siente “una gran culpa” por haber trabajado en Facebook. Habló de cómo las interacciones humanas se están limitando a corazones y pulgares hacia arriba y de cómo las redes sociales han conducido a una grave falta de “discurso civil”, a la desinformación y a la falsedad.

Palihapitiya, fundador y CEO de Social Capital, que financia a compañías de sectores como la salud y la educación, se declaró una especie de objetor de conciencia del uso de redes sociales anunciando que quiere usar el dinero que ganó en Facebook para hacer el bien en el mundo. “No puedo controlar a Facebook, pero sí puedo controlar mi decisión, que es no usar esa mierda. También puedo controlar las decisiones de mis hijos, que no pueden usar esa mierda”, declaró, para aclarar que no se ha borrado de las redes, pero que sí trata de usarlas lo menos posible. Alertó de que los comportamientos de las personas están siendo programados sin que se den cuenta. Refirió lo sucedido en el estado indio de Jharkhand en mayo, cuando unos mensajes falsos de WhatsApp sobre la presencia de supuestos secuestradores de niños acabaron con el linchamiento de siete personas inocentes. “A esto nos enfrentamos”, criticó Palihapitiya, que añadió que este caso “llevado al extremo” implica que unos delincuentes “puedan manipular a grandes grupos de personas para que hagan lo que ellos quieran”.

A su juicio, los inversores inyectan dinero en “empresas estúpidas, inútiles e idiotas”, en lugar de abordar problemas reales como el cambio climático y las enfermedades curables. Las críticas de Palihapitiya a las redes se suman a las del primer presidente de Facebook, Sean Parker, que censuró la forma en que la compañía “explota una vulnerabilidad en psicología humana” al crear un “ciclo de retroalimentación de validación social”. Además, un exgerente de producto de la empresa, Antonio García-Martínez, acusó a Facebook de mentir sobre su capacidad para influir en las personas en función de los datos que recaba sobre ellos, y escribió un libro “Chaos Monkeys”, sobre su trabajo en la empresa. En el último año se ha producido una creciente preocupación por el poder de Facebook, su papel en las elecciones estadounidenses y su capacidad para amplificar noticias falsas.

“Las redes sociales son una amenaza para la democracia”, según el filósofo británico A. C. Grayling, quien reflexiona sobre los fallos de las sociedades contemporáneas. “Todo lo relacionado con las redes sociales tiene dos caras, la buena y la mala. El problema es que la mala está empezando a ganar por paliza”, asegura. “Existen noticias falsas y gente sexista, racista, fascista que ahora tiene una voz amplificada. Las redes son una amenaza para la democracia porque son tan fáciles de manipular, tan fáciles de usar para desinformar, para difundir propaganda y mentiras. Lo hemos visto en la elección del presidente Trump y más todavía en el referéndum sobre el Brexit.

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