L52 cuesta cada bala “RIP” en el mercado “negro”

MC
/ 18 de diciembre de 2018
/ 05:50 am
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Las balas “R.I.P” o “Descanse en Paz”, consideradas “superpoderosas” por los amantes de las armas y municiones, se venden clandestinamente en Honduras a 52 lempiras.

La comercialización ilegal pone en riesgo la vida de la población, por el grado de peligrosidad de este producto prohibido en el país.

Esta munición se caracteriza por el alto grado de expansión, explosión y fragmentación que deja en su recorrido, provocando no solo la muerte inmediata de un ser vivo, sino la destrucción de sus órganos vitales y huesos con un solo disparo.

Cada balazo, si tiene salida del cuerpo, podría provocar heridas a otras personas que estuvieran cerca de la víctima u objetivo.

Así de peligrosas son las balas “R.I.P”, que comienzan a venderse como “pan caliente”, según información de algunos miembros policiales, quienes han sido testigos de los decomisos de algunas cajas en Roatán, Islas de la Bahía, y también en zonas “calientes” de los departamentos de Cortés y Atlántida.

A la fecha no se conoce quiénes son los distribuidores de este producto o los destinatarios de los paquetes.

LAS OCULTAN EN VHS

Estos mismos paquetes de balas “R.I.P” también se están introduciendo de manera camuflada. Para el caso, hubo una incautación en donde “además de otros proyectiles y municiones para armas automáticas y largas, tipo fusiles, venían encaletadas balas “RIP” en un aparato reproductor de videos VHS, de esos que ya son antiguos”, informó a LA TRIBUNA, una fuente de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI).

Según el fabricante G12 Researth, cada caja de balas “R.I.P.” representa una ronda de defensa personal que maximiza la disipación de energía en su objetivo, entiéndase esto como un disparo que no solo penetra el objetivo, sino que dispersa esquirlas puntiagudas adentro de cualquier cuerpo humano, animal o gomas para prácticas de tiro.

Según la fuente, la intención de movilizar clandestinamente el producto no solo debe a la prohibición establecida en la Ley de Control de Armas Municiones y similares; sino también a la necesidad de matar personas con un solo disparo, durante atentados contra adversarios y trabajos de “sicariato”. De esta manera buscan reducir el nivel de supervivencia de la víctima y testigos, evadir la justicia y seguir fomentando la impunidad.

Hace unas semanas, miembros de agencias de investigación y seguridad del Estado, encabezadas por la Policía Nacional, realizaron un decomiso de estas balas prohibidas.

DATOS

Según fuentes policiales, ya han encontrado escenas criminales en donde se hallaron esparcidos los casquillos y fragmentos de balas “RIP”. Además, se han detectado en operativos en donde perdieron la vida algunas personas en el norte y centro del país. Una de esas víctimas fue identificada como supuesto miembro de la pandilla 18, ultimado en Tegucigalpa, con balas “R.I.P.”, pero no se reveló mayores detalles.

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