Poca venta y mucha gente en mercados

MC
/ 26 de diciembre de 2018
/ 05:30 am
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Los mercados de la capital lucieron abarrotados la mañana del 24 de diciembre, previo a la celebración de Nochebuena, pero según los vendedores ambulantes y quienes tienen establecidos sus puestos y tiendas con productos comestibles, calzado y vestido, las ventas fueron pocas aun cuando se podía apreciar decenas de transeúntes en los mercados de la capital.

La mayoría de las personas anda buscando barato, muchos solo preguntan los precios y de la misma manera continúan su camino, es poco lo que este año se ha vendido en comparación a otras temporadas, la gente anda buscando solo lo necesario para comer y una que otra cosa, pero bueno, para todos da Dios, expresó una comerciante de verduras y frutas.

Al preguntar en otro puesto en el que además de productos alimenticios, sandalias y ropa tenían una canasta de productos hechos con pólvora, usado como “un gancho”, es decir que si el cliente quiere comprar algunos cohetes o luces de bengala para los niños, de paso observan los otros productos, preguntan precios, regateamos y se terminan llevando también una camisita o blusita, expresó con sonrisas una vendedora que omitió su nombre para no ser sancionada por la alcaldía.

Durante el recorrido hecho por LA TRIBUNA, en los mercados Colón y Las Américas, se logró observar la histórica actividad del comercio, las personas cargaban en bolsas de plástico y de mezcal toda clase de verduras, tubérculos, granos básicos, pollos, carnes, condimentos y algunos en plenas avenidas y en aceras se medían a última hora calzado y chequeaban detalladamente las medidas y apariencias de los pantalones, blusas y “blue jeans” que se ofrecían en los abarrotados puestos de ropa nueva y de segunda mano.

“CARTERISTAS” Y “RATEROS MORBOSOS”

Desde las 8:00 de la mañana hasta las 5:00 de la tarde, eran cientos de personas las que se esquivaban unos con otros en las aceras y calles donde circulan vehículos, mientras los comerciantes gritaban: “¡lleve las manzanas a diez lempiras, papás la bolsa, chile y tomate, lleve a diez también, bolillos (pan de temporada para hacer torrejas) a 20 y 50 cómpreme”!

Algunos se paraban a “palpar” las verduras y hasta ver las bolsas de pollos, “compran lo necesario, usted sabe cómo está la economía, pero hacemos la lucha y al final damos buena rebaja para que lleve algo a la casa también”, decían las humildes vendedoras en varios puestos, mientras los “carteristas” (ladrones de carteras y billeteras) divisaban a sus presas, la mayoría señoras despistadas, ancianas y mujeres chineando o llevando de la mano a sus hijos.

Llamó la atención la falta de policías y militares en los mercados, y lógicamente varios capitalinos se quejaron de los ladrones quienes andaban despojando de lo poco que tenían los transeúntes.

“Aquí hay que andar chivas, mejor andar el dinerito bien escondido”, advertía un vendedor de pólvora, quien en tres horas que llevaba de estar vendiendo, ya había presenciado igual número de rateros saqueando a gente humilde.

“Mire, aprovechan los momentos cuando las personas comienzan a “regatear” un producto o les dan vueltos”.

Otra de las denuncias en los mercados fue las alcantarillas sin tapaderas en donde ya se habían accidentando varios vehículos, lo peor del caso es que están siendo usadas como basureros, lo que al final de cuentas repercute en las inundaciones cuando hay copiosas lluvias.

Si bien, entre la escasez monetaria y las bajas ventas, la esperanza tanto de los vendedores como de los compradores de poder obtener los productos que necesitaban para compartir en familia o sencillamente pasar una feliz Navidad, fue notoria. Los mercaderes aún con sus quejas pronosticaron mejores tiempos para el próximo año y lograr vender en lo que resta de la semana más productos que los vendidos a principios de mes, ahora se concentran en ofertar para la noche de Fin de Año.

ALGUNA PÓLVORA DECOMISADA, REGRESA A MERCADOS

Algo curioso que se observó fue que en la mayoría de los puestos ubicados a orillas de la calle por donde transitan más peatones y vehículos, los mercaderes tenían una canasta de cohetes, luces infantiles y hasta los peligrosos “morteros”, al consultarles sobre la “variedad” de productos todos se excusaron en la necesidad de poder vender algo para llevar dinero a sus hogares.

No había carro que no recibiera la oferta de un “mortero” grande, pequeño, incluso los “apetecidos” para las 12:00 de la noche, los “tumba casa”, que son cohetes enrollados con una mayor cantidad de pólvora que hace que la explosión se asimile a una bomba capaz de escucharse a varios kilómetros desde el lugar del encendido, este tiene un costo entre los 150 y 120 lempiras. Los demás “morteros” se ofrecían como “bolillos de pan” a 40 y 70 lempiras, las “metralletas” a 15 lempiras.

Los inofensivos volcanes que hace años eran considerados aptos para niños así como las “chispitas del diablo”, ahora son productos explosivos para adultos ya que la mayoría de los que se están ofreciendo en los mercados además de las luces que expande, tienen efectos “cracker”que traducido al español es como romper es decir un tipo de petardo más potente y expandible su pólvora en radio de tres metros.

Este producto tiene unvalor de 30 lempiras al igual que los cohetes conocidos como “triángulo” “cebollas”, que son pirotecnia manuable, por ello el producto solo puede ser adquirido por un adulto.

Al consultarle a los vendedores, manifestaron que es producto que revendían de proveedores que habían recuperado producto a última hora, incluso hubo algunos que manifestaron que daban rebajas sustanciales por ser producto decomisado y que de alguna manera regresa a los mercados pero con otros dueños, por eso es rematado. (SA)

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