Una aventura política

MC
/ 26 de diciembre de 2018
/ 12:32 am
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Por: Boris Zelaya Rubí

“La política como ciencia y arte de gobernar no tiene capacidad de ser inmoral, somos nosotros, los entes vivientes (algunos con más defectos que virtudes) quienes le damos sentido y aplicación práctica a la política. Somos nosotros los que la hacemos indeseable; y digo nosotros, pues somos culpables al elegir políticos envilecidos, que prostituyen la política, quizás con el afán de ahuyentar a las personas aptas y profesionales del desbarajuste que crean, y así nos mantengamos quejándonos y sufriendo del desgobierno a todos los niveles y en todos los sectores públicos”.

El escrito de hoy es dedicado al buen correligionario don Ramón Vásquez, exdiputado del Partido Nacional y líder del municipio El Porvenir de Francisco Morazán. Siempre nos referíamos a él como “Moncho Porvenir”.

Estábamos laborando en la Dirección General de Tributación, cuando nuestro amigo Ricardo Marichal Matuty, pasó por nuestra oficina a realizar un trámite y al saludarnos nos manifestó que lo habían nombrado gerente de la Suplidora Nacional de Productos Básicos (Banasupro). Nos preguntó si nos interesaba colaborar en un cargo ejecutivo. Le agradecimos prometiendo visitarlo lo más pronto posible. Pasaron los días y después de mucha meditación fuimos a visitarlo. Nos recibió muy amablemente y nos hizo saber que el cargo ya estaba comprometido, sin embargo, nos ofreció la jefatura administrativa de la institución, posición que aceptamos.

Estando en Banasupro tuvimos la oportunidad de conocer a don Ramón Vásquez, en una visita que él hiciera a la institución. Después de identificarnos como correligionarios y abordar el tema político, nos insinuó a participar activamente por el partido. Le respondimos que la política era muy sucia (para ese tiempo solo habíamos servido como representantes del partido en las mesas electorales). Don Moncho nos contestó con una frase lapidaria ¿por qué no se mete para limpiarla? Esas palabras nos dejaron pensativos.

Mientras desempeñaba mis nuevas funciones, el licenciado Marichal nos llamó a su despacho para solicitarnos ayuda consistente en atender políticamente los municipios de Valle de Ángeles, Cantarranas y la Villa de San Francisco, todos del departamento de Francisco Morazán. Inmediatamente le manifestamos que nuestra posición no era por política, respondiéndonos con firmeza ¡yo si estoy por política! Aceptamos y un joven que laboraba en la sección legal, licenciado Héctor Sánchez Cáceres, (QDDG) prometió su asistencia, pues ya contaba con algo de experiencia, convirtiéndose en nuestro compañero de lucha durante diez años. Falleció en un accidente automovilístico trabajando por el partido. Con la ayuda de don Marcos Olay (QDDG) y Armando Torres, visitamos Valle Ángeles, también Cantarranas con la asistencia del licenciado Heriberto Gómez (QDDG) y en la Villa de San Francisco con el P.M. Óscar Geovany Aguilar y toda su familia.

Se nos hizo vicio servir a nuestros correligionarios, nos trataron con tanta aceptación que sacrificamos nuestras familias. Recibimos ayuda de algunos, como mi amigo de adolescencia Dagoberto Hode Pinel (QDDG) y con nuestros propios fondos, iniciamos entusiasmados, obteniendo tantas alegrías y tristezas por las injusticias al ver personas que lograron altas posiciones sin haber pegado ni un “viva” por el partido o simplemente por pertenecer a familias que a través de los años, como patacones, se han pegado con el trabajo de otros, a las delicias del poder. Una vez que nuestro candidato alcanzó la Presidencia, también fuimos víctimas de las intrigas palaciegas de los mismos correligionarios.

Tampoco podemos olvidar que gracias a la colaboración de mi querido primo doctor Marco Antonio Rosa Zelaya, se atendió a varias personas con sus problemas de salud. A pesar de pertenecer a otro partido, siempre les ayudó por medio de su cargo en el Hospital San Felipe.

¿Podría algún historiador decirnos si es cierta la frase atribuida al doctor y general Tiburcio Carías Andino cuando dijo que no le tenía miedo a Venancio Callejas sino que a la Callejada? Agradeceré la colaboración de algún correligionario y también si fue cierto que se alió con los liberales para intentar despojar del poder al Cariato.

La renovación de las autoridades nacionalistas con jóvenes entusiastas ha sido correcta y nos puede llevar de nuevo al poder.

De rodillas solo para orar a Dios.

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