Abrazado a su “osito” de peluche sepultan niño ultimado en autobús

MC
/ 27 de diciembre de 2018
/ 07:09 pm
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Entre llanto, dolor y gratos recuerdos, familiares y amigos sepultaron los restos del menor William Isaac Durón López (3), quien murió al recibir un disparo en un bus “rapidito”, en Comayagüela.

En una caravana de carros y motos, el cuerpo del niño fue llevado a los predios del cementerio Santa Anita, en la colonia La Fuente, en Comayagüela, cuando el reloj marcaba las 11:36 de la mañana, bajo un sol nublado y un clima cálido.

Un delincuente que asaltó una unidad de transporte, le arrebató la vida al pequeño William, quien viajaba junto su familia, rumbo a su casa, en la colonia Iberia, ya que todos regresaban de celebrar las fiestas navideñas en Valle de Ángeles.

UN DISPARO BASTÓ

Esta lamentable tragedia ocurrió la noche del martes, el infante recibió un disparo en el abdomen y posteriormente fue trasladado al Hospital Materno Infantil, donde falleció.

“Él nos deja tantos recuerdos y alegrías… un gran vacío, que nunca se podrá llenar. Y le exigimos a las autoridades que hagan justicia, es la vida de un ser inocente que se ha perdido… Mi Potosito ya no estará más”, dijo Esmar Durón, padre del menor.

Al sepelio llegaron los “primitos” del menor y amigos que lloraron su partida y aseguraron que no van a olvidar sus juegos y bromas.

La familia, destrozada por la irreparable pérdida, exige que se capture al hombre que asesinó al pequeño, ya que ellos aseguran que hay videos del irreparable hecho.

La madre de William se resistía a creer que tenía que enterrar a su pequeño, quien era el menor de sus tres hijos.

“¡Hijo de mi vida, nunca te voy a olvidar!, cuántas sonrisas y alegrías en medio de este dolor”, susurró Melani de Durón, al llorar sobre el féretro.

Vecinos y amigos relataron que William era un niño educado, popular, que tenía muchas ganas de descubrir el mundo. El pequeño fue sepultado abrazando su “osito” de peluche, con el que tantas noches durmió.

“NOS VEMOS EN EL CIELO”

La hora del último adiós llegó a las 11:51 de la mañana, cuando el llanto desgarrador de la madre de William se escuchó en todo el cementerio, erizando la piel y contagiando de infinita tristeza a quienes la acompañaban en tan difícil momento.

Entre lágrimas y lamentos, Melani dijo: “Allá nos vemos en el cielo”, al observar cómo caía la tierra sobre el ataúd de su niño.

El tío del menor, Fabricio Escobar, exigió que se haga justicia y le dijo al hombre que le quitó la vida a su sobrino, que “se arrepienta y se entregue a la justicia, que no sabe el dolor que le ha causado a su madre y su familia”.

“Te podrás escapar de la justicia del hombre, pero la justicia divina es más poderosa. Hagan justicia por lo que han hecho estas personas y nosotros perdonamos a esa persona y que Dios tenga misericordia de él”, expresó Escobar. (DS)

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