Bombero Ever Velásquez: “Aspiro a judicializar un incendio forestal”

MC
/ 31 de diciembre de 2018
/ 05:50 am
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Cuando abrazas a un bombero se siente una máxima calidez humana y aunque algunos los llaman héroes, ellos mismos dicen que solo hacen el trabajo para el cual fueron entrenados, pero el coraje, honor, lealtad, nobleza y solidaridad con el prójimo y amor a la naturaleza les hacen diferentes de otros seres humanos que también desempeñan labores cotidianas remuneradas.

“Enséñame un buen bombero y te enseñaré un corazón noble y puro”, reza la frase alusiva al significado de ser bombero y queda como “anillo al dedo” para Ever Miguel Velásquez, considerado un hondureño ejemplar al haber demostrado su entrega total como bombero en una de las emergencias más arrasadoras del bosque hondureño, ocurrida el 25 de abril de 2018, en “La Montañita”, en el departamento de Francisco Morazán, salida al oriente del país.

El muchacho de 22 años de edad es el único sobreviviente de cinco miembros del Cuerpo de Bomberos de Honduras, junto a Óscar Madrid, Frank Obilson Santos, Jorge Vargas y Felipe Varela, quienes murieron tratando de controlar las enormes llamas que en complicidad fortuita con el viento, acababan con los árboles y expulsaban a la fauna silvestre de esa zona productora de oxígeno para los habitantes de la capital.

Con el apoyo del gobierno del Presidente Juan Orlando Hernández fue trasladado el 29 de abril de 2018, junto a dos compañeros más de emergencia al Hospital de Quemados, en México, Distrito Federal, donde desafortunadamente fallecieron y él logró sobrevivir con los cuidados médicos.

Ever Miguel Velásquez es considerado el Personaje del Año 2018 por haberse levantado como “el Ave Fénix” y aún con su tragedia vivida al haber sufrido quemaduras graves en todo el cuerpo, el optimismo de salir adelante y ser un buen hondureño, un hombre de familia y seguir con la faena de “apagafuegos”, no se han terminado de su mente y corazón.

Ahora Ever Miguel Velásquez, ofrece esta entrevista para conocerle un poco más y LA TRIBUNA le rinde también homenaje y se suma a las muestras de felicitaciones al bombero que dejó las armas de fuego al haber sido policía, para dedicarse al combate del fuego y a pesar de su tragedia desea seguir combatiendo los incendios forestales en Honduras y llamando a la conciencia de la población sobre el daño irreparable a la naturaleza que los pirómanos le provocan a este hermoso país.

P: ¿Quién es Ever Miguel Velásquez?
Respuesta: Un muchacho de 22 años que nació en Jesús de Otoro, departamento de Intibucá, donde hice mi primaria, después debido a la situación económica de mis padres, mis abuelos nos apoyaron para que mis estudios secundarios los realizara en Tegucigalpa, en el Instituto Príncipe de Asturias, después en el Instituto Mixto Cantares, donde me gradué de perito mercantil y contador público. Vivo hace 13 años en la capital.

P: ¿Cómo se considera como persona?
R: Luchador, una persona que siempre da lo mejor para salir adelante, cumplir mis sueños a pesar de las circunstancias, desde muy pequeño la vida para mí y mi familia ha sido dura por situaciones económicas, pero soy una persona honesta y trabajadora por la buena crianza que he recibido y así seguiré siendo.

P: ¿Cómo es su carácter?
R: Fuerte y me gusta la disciplina en todo, también soy consciente con el trato hacia otros y por eso pienso que mi carácter se terminó de formar cuando ingresé a la Policía Nacional, trabajé como agente de la DPI en 2014, fui uno de los que sacó nota sobresaliente de siete, en la Policía Nacional en el curso de 11 meses, previo a ser agente por dos años en la Unidad de Análisis Estratégicos.

P: ¿Por qué dejó de ser policía?
R: Porque mi sueño era ser bombero, desde que era un niño miraba a mi tío Darwin Velásquez y aún cuando yo estaba en la Policía, no perdía la esperanza de ingresar a esta institución, más allá de lo económico era un sentimiento y cuando hubo la oportunidad no lo pensé dos veces.

P: ¿Su primer trabajo fue ser policía?
R: No, trabajé en el Hotel Intercontinental, lavando baños y tinas, aseando el comedor, pero no era un trabajo permanente y tampoco buena paga, pero de ese trabajo ahorré para comprar mis implementos para ingresar a la Policía.

P: ¿Y cuánto le pagaban en la Policía y a cuánto ascendió a ganar en los bomberos?
R: Yo ganaba 10 mil lempiras más un plus de 3,000 por pertenecer a la Dirección Policial de Investigaciones, ya cuando entré al Cuerpo de Bomberos subí algo, 14 mil lempiras, pero más allá de un sueldo me gusta ser bombero, a diferencia de ser policía representa más acercamiento con la gente, da confianza y hasta estima cuando uno llega a una colonia, pero cuando anda de policía lo ven como una fuerza de represión y hasta infunde temor y en otras hasta odio debido a personas que han hecho daño o corrupción con ese uniforme.

P: ¿Qué le disgusta hacer, pero tiene que hacerlo?
R: Ahorita siendo bombero nada, pero cuando estaba en la policía sí, me disgustaba gritarle a la gente para imponer orden, incluso hasta proyectar ser superior a los demás para controlar a la gente o el uso del arma, saber que llegaría el momento de usarla, eso nunca me ha gustado.

P: ¿Qué recuerda de su infancia?
R: Mis juegos de niño, la pelota, cuando con mis amigos, compañeros de la escuela y primos jugábamos “trompo”, “mables”, “landa”, todos esos juegos son los recuerdos más bonitos que tengo de mi infancia a pesar de algunas carencias, tampoco me faltó el cariño de mis padres.

P: ¿Ever Velásquez es enamorado?
R: Sonríe de forma coqueta mientras responde. No he tenido buena suerte en las relaciones sentimentales, pero creo que soy bastante joven aún para encontrar a la persona ideal.

P: ¿Qué cualidades debería tener una muchacha?
R: Creo que más allá de cualidades físicas, sería mejor la forma de ser, que sea más campechana, una mujer de hogar, sencilla, humilde, considero que eso es más importante que lo físico y bueno a raíz de lo que me pasó, una persona que me acepte ahora como soy, con mis cicatrices, esa sería la persona ideal para formar una familia.

P: ¿Usted se considera un muchacho vanidoso?
R: No. Yo no me acomplejo por nada, pero estoy consciente de mi aspecto a causa del incendio forestal y para algunas personas no seré muy agradable a la vista, pero no me acompleja esto. En la parte sentimental, creo que el hecho de que me acepten mis amigos y familia es lo primordial, lo demás sería ganancia, aunque si me gustaría tener hijos y formar mi hogar, pero sé que estoy joven aún y quiero trabajar para ser una persona solvente y vivir sin pensar ahorita en casarme.

P: ¿Qué más le gusta de usted mismo?
R: Me gusta ser una persona alegre, que no vive en estrés y cuando estoy con mi familia soy alguien que sabe disfrutar de esos momentos. También soy detallista y me gusta dar sorpresas.

P: ¿Le gusta bailar, qué tipo de música?
R: Ja, ja, ja, sí, pero no puedo hacerlo muy bien, me gusta la salsa, el merengue y la bachata. El reggaetón de hoy en día no porque eso no se baila, eso es el conocido “perreo” y se pierde el respeto y se ha degenerado mucho.

P: ¿Qué planes tiene a futuro?
R: En cuanto a mi vida laboral, seguir trabajando en mi área que es en investigación de incendios forestales y poder judicializar por primera vez un incendio forestal, que se capture a los responsables, y en cuanto a mis estudios sacar mi carrera de contaduría pública o administración de empresas y seguir creciendo en mi institución.

P: ¿Cuáles son sus pasatiempos?
R: Me gusta mucho jugar videojuegos, especialmente FIFA, también jugar “potras” (fútbol de calle), ir a las canchitas, de hecho, eso fue de las primeras cosas que hice cuando regresé de México tras mi alta médica, no me aguanté las ganas y me puse los tenis y el buzo.

P: ¿En cuántos incendios forestales ha participado a su corta edad?
R: Antes del accidente había participado en un aproximado de 16 a 18 incendios forestales

P: ¿Qué fue lo primero que hizo, cuando ya se encontraba bien en México?
R: Visité la estación del Cuerpo de Bomberos de México, fue el 11 de agosto, el día de mi cumpleaños, fue un día especial, ya que los hermanos bomberos mexicanos me recibieron con bastante cariño y hasta me partieron pastel y subí al camión de bomberos.

P: ¿Cómo se sintió cuando regresó a Honduras?
R: Ese fue el mejor día de mi vida hasta este momento, regresar después del accidente, no me esperaba ese recibimiento, era triste por un lado cuando miré a las esposas de mis compañeros, pero por otro lado me sentí una nueva persona con más ganas de vivir.

P: Usted ha manifestado a los jóvenes que si quieren ser bomberos no se detengan, ¿qué consejo les daría para evitar que se dañen ellos mismos?
R: Es difícil predecir estas circunstancias, lo que les digo es que no tengan miedo de ingresar al Cuerpo de Bomberos, lo mío fue un accidente, uno de los riesgos en el que se está consciente y les recomiendo es madurez para el trabajo y seguir al pie de la letra las instrucciones y las medidas de seguridad.

P: ¿Cree usted que su esfuerzo valió la pena?
R: Sí, ha valido la pena, nos han mejorado el equipo dentro de la institución y considero que si Dios me lo permite cuando me reincorpore a la institución será colaborar para tratar de evitar que esto le ocurra a otro compañero.

P: ¿Qué áreas de Honduras merecen más atención para evitar incendios como el caso de “La Montañita”?
R: Se necesita más apoyo de parte de las autoridades con colocación de cámaras cerca de los lugares donde suelen darse estos incendios, siempre en las mismas épocas de marzo, abril y mayo. Se debe investigar a profundidad, crear medidas de prevención en coordinación con los militares y patrullajes policiales. Yo sé que así habría reducción de incendios forestales en “La Montañita”, “La Tigra”, Santa Lucía, Valle de Ángeles y El Hatillo. Se pueden contrarrestar los incendios, solo hace falta más acción conjunta.

P: ¿Qué piensa de los pirómanos?
R: Que muchos necesitan ayuda psicológica, no comprendo cómo alguien puede hacer tanto daño a la naturaleza y, por ende, al prójimo, incluso contra ellos mismos, también se sabe que hay intereses mezquinos y procuran quemar hectáreas de bosques.

P: ¿Guarda algún rencor hacia esa clase de personas o contra alguien por lo que le ocurrió a usted?
R: Ningún rencor, porque sé que ese era el riesgo al que me enfrentaba cada día y al igual que cuando era policía sabía que podría morir a causa de una bala. Además, en todo lo que me ocurrió, más bien siento que he salido bendecido.

P: ¿Se siente listo para una faena en incendios forestales en este verano?
R: Aún no, pero es porque mi piel no está lista para ser sometida a la radiación que emite el fuego, pero sí dentro de dos años, como me indicaron los médicos en México. Para entonces mi piel tendría la misma consistencia de antes y eso es lo que debo esperar, después regresaré otra vez al campo, voy a seguir combatiendo incendios con mis compañeros.

P: ¿Qué significaba ser bombero antes de que ocurriera su accidente y qué significa ahora?
R: Para mi ser bombero sigue siendo mi sueño cumplido. Cuando estaba postrado en esa cama recuperándome de mis quemaduras, le pedía a Dios que si me daba la oportunidad de no perder ninguna extremidad y recuperar mis fuerzas, iba a ser un sueño más regresar a mi institución y volver a laborar como si nada me hubiese pasado.

P: ¿Qué consejo daría a personas que como usted han logrado sobrevivir al fuego?
R: Que hay que aprender a vivir la vida como es, disfrutar los momentos con seres queridos, salir adelante a pesar del golpe que representa sobrevivir a las quemaduras, siempre hay bendiciones tras cualquier desgracia, ser agradecidos ante todo y nunca quedarse tendido en el suelo. Ever Velásquez es el bombero que a pesar de las circunstancias desea seguir combatiendo incendios.

(Por: Saraí Alvarado/ Fotos Henry Carbajal).

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