La información documental de los edificios de nuestros centros históricos

MA
/ 21 de enero de 2020
/ 08:57 am
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La información documental de los edificios de nuestros centros históricos
Augusto Bressani y sus primeros trabajos como albañil en California a finales del XIX

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Arq. Ricardo Calderón Deras
rjcalderonderas@gmail.com

La conservación del patrimonio arquitectónico posee la particularidad de ser esencialmente una acción que interesa a edificaciones existentes, las cuales pueden variar considerablemente en el rango de sus edades y épocas constructivas. Por otra parte, los programas de pregrado de nuestros sistemas de enseñanza de educación superior en arquitectura e ingeniería no contemplan, asignaturas que promuevan el enfrentamiento del alumno a este tipo de trabajo, que precisa de un entrenamiento particular en la manera de inventariar y documentar adecuadamente la edificación con la que se va a trabajar, así como requiere además de una necesaria familiarización con estas estructuras, su organización espacial y las soluciones particulares técnico constructivas y de materiales que las mismas emplean en su ejecución.

Otro problema muy común en el trabajo con edificaciones de valor patrimonial es el referente a la documentación técnica que del mismo podemos obtener. En muchas oportunidades no logramos encontrar ninguna información gráfica del inmueble que se va a trabajar, y puede ser que en el mejor de los casos y hasta lo consideremos como un golpe de suerte el poder conseguirse algún plano del edifico. Pero con seguridad estos corresponderán a períodos o épocas anteriores por lo que se hará necesario proceder a su actualización, reflejando los cambios, modificaciones y transformaciones que la edificación ha ido experimentando a lo largo de su existencia. Se puede afirmar entonces que la obtención de la documentación técnica en la actividad de la conservación del patrimonio puede ser difícil, engorrosa y a veces resulta hasta inexistente. En el caso, de que se contara con ella, esta por lo general suele resultar escasa, incompleta y desactualizada.

La existencia de una adecuada documentación arquitectónica permite conservar información sobre edificaciones de valor para las actuales y futuras generaciones, que además de constituir la base para la realización de un proyecto de conservación de un bien patrimonial, dicha información sirve también para que otros especialistas puedan realizar estudios y análisis de tipologías, técnico-constructivos, estilísticos y arquitectónicos, entre otros.

La arquitectura puede ser susceptible de pérdida por diferentes causas, entre las que podemos encontrar con mayor frecuencia:

Las demoliciones, como necesidad del nuevo desarrollo. Este enfoque totalmente erróneo, pero desgraciadamente aún muy en boga, cuenta con muchos seguidores que conciben que el futuro solo es posible construirse destruyendo el pasado.

El abandono, que propicia el deterioro progresivo y que a la larga produce el mismo resultado anterior, termina con la estructura arquitectónica, la que acaba por desplomarse. Es preferible un mal uso antes que mantener un edificio vacío. Esta es una forma enmascarada de no asumir la responsabilidad histórica de haber demolido un inmueble, pero desaparece igualmente el edificio.

La obsolescencia técnica o funcional, edificaciones concebidas para una función determinada y que han dejado de seguir utilizándose. Es en muchas oportunidades la causa de desaparición de una estructura arquitectónica. Es conveniente recordar que las edificaciones han trascendido en el tiempo y han llegado hasta nuestros días porque han seguido siendo utilizadas. Al carecer de un uso o función, están condenadas a la desaparición física.

Los desastres naturales, son causas a veces bastantes difíciles de prevenir y evitar, y son totalmente ajenas la voluntad de los seres humanos.

El fuego, por lo general es una causa provocada por el hombre, aunque pueden darse a veces en condiciones naturales. Puede ser motivo de destrucción de grandes áreas urbanas de nuestras poblaciones y ciudades antiguas.

Las estructuras arquitectónicas no pueden ser documentadas y explicadas adecuadamente solamente mediante textos o descripciones escritas. El contenido gráfico resulta un complemento fundamental para la interpretación y el conocimiento de las construcciones y del entorno urbano que las rodea.

Una adecuada información documental constituye la base que permita la posible reconstrucción de elementos arquitectónicos significativos o destacados que puedan haberse perdido por cualquiera de estas causas, facilitando la recuperación de la memoria histórica.

Vivienda de arquitectura doméstica de finales del siglo XII, de valor patrimonial, ubicada en el Centro Histórico de San Juan de Ojojona, en el departamento de Francisco Morazán. (Foto Ricardo Calderón Deras, 2017).
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