La explotación infantil en Honduras

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/ 17 de marzo de 2020
/ 08:34 am
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La explotación infantil en Honduras

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Por: Gabriela Nicolle Reyes Vargas
gabyreyesv@unitec.edu
Estudiante de la Licenciatura de Relaciones Internacionales UNITEC, campus Tegucigalpa

El órgano de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), declara que hay más de 475,000 niños en Honduras sin recibir una educación, sin tener un hogar o una vida digna. En las calles de nuestras zonas urbanas y rurales, se observa todos los días, sin importar la hora, cómo hay niños trabajando para poder sobrevivir o para ayudar a sus padres, en vez de estar en una escuela adquiriendo conocimientos o sencillamente aprendiendo a leer y escribir.

En nuestro país, según el Ministerio de Educación, apro-ximadamente el 13% de hondureños no pueden leer ni escribir, y no solo niños, también personas mayores de edad, lo que es preocupante. La ma-yor causa de la explotación infantil es la pobreza, violencia doméstica, el alcoholismo, y en muchos casos el abuso sexual. Son obligados a trabajar por sus padres o cuidadores, ya que no les pueden dar una educación, y en muchos casos ni ellos pueden conseguir una oportunidad en nuestro país, es por eso por lo que le roban la alegría, el entusiasmo y el deseo de supe-ración de estos niños.

A lo largo de la vida de estos infantes, se les va dejando una huella, vio-lándoseles sus derechos fundamentales, por quienes los contratan o por sus propios padres, que les exigen mayor productividad. La situación general de la infancia en nuestro país va empeorando, los infantes son explotados en diferentes actividades comerciales, como en el corte de café, en la reco-lección de basura y en casos extremos, en la prostitución infantil, etc. Ellos se enfocan en poder ayudar a sus familias y dejan de estudiar.

Algunos de estos niños trabajan más de ocho horas diarias, con un pago mínimo, muy por debajo de lo justo, por los dueños de establecimientos u otros, que exigen incrementar el porcentaje de sus ganancias. No podemos olvidar lo que establece el artículo 124 de la Constitución de la República, al establecer que “Todo niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No será objeto de ningún tipo de trato. No deberá trabajar antes de una edad mínima adecuada, ni se le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perju-dicar su salud, educación, o impedir su desarrollo físico, mental o moral. Se prohíbe la utilización de los menores por sus padres y otras personas, para actos de mendicidad.

La ley señalará las penas aplicables a quienes incurran en la violación de este precepto”. Hay que darnos cuenta que la explotación infantil es un problema y es una violación a los derechos de la niñez, luchemos por esos niños y niñas que pierden la oportunidad de estudiar por tratar de sobrevivir, ya que sus padres no les pueden dar la vida que ellos merecen y poder prepararse para la vida. Es importante también que las autoridades encargadas de dirigir los destinos de la educación de nuestros niños y niñas velen porque se cumpla lo estipulado en nuestra Constitución, en Convenciones Internacionales y demás leyes aplicables.Apoyemos a todos los niños y niñas para que puedan realizar sus estu-dios y lograr sus sueños, no les coartemos sus deseos de aprender, y sobre todo de tener una vida digna, ya que estos pequeños son el futuro de nues-tro país.

¡Luchemos por los derechos de la niñez!

Asociación de Estudiantes de Relaciones Internacionales y Comité Editorial columna “La Voz de la Academia

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