Mario Canahuati: El verdadero reto de la reapertura es la oportunidad de volver a producir y adaptarse a la nueva realidad

Mario Canahuati: El verdadero reto de la reapertura es la oportunidad de volver a producir y adaptarse a la nueva realidad
MA
/ 26 de agosto de 2020
/ 04:31 am
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Mario Canahuati: “Durante años hemos contribuido al desarrollo socio económico del país”.
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  • “Fuimos una de las primeras industrias en formular nuestro protocolo de bioseguridad el cual fue aprobado y publicado por la Secretaría de Trabajo”.
  • Frente al futuro de la industria maquiladora “nuestra mayor expectativa es tener un gran año 2021 y sentar las bases de un nuevo y renovado momento”, asegura.

Luego de varios días transcurridos desde la apertura de la economía, el verdadero reto para la industria es volver a producir, dijo el empresario Mario Canahuati, presidente de la Asociación Hondureña de Maquiladores (AHM). A continuación la entrevista.

—¿Cómo se ha vivido el fenómeno de la pandemia hacia lo interno de la industria maquiladora? ¿Qué tan complejo ha sido para la industria que usted representa?

La industria de la maquila, al igual que el resto de los sectores productivos del país, ha vivido un momento realmente complejo, manifestado, tanto en términos de producción y finanzas, en donde el impacto alcanzó hasta un 77% de nuestras exportaciones, como en lo relativo al cumplimiento de órdenes de trabajo y la necesidad de mantener abierta nuestra ventana de exportación a diferentes mercados que, como el nuestro, fueron severamente afectados por la pandemia.

Hemos experimentado situaciones, realmente, extremas de tensión hacia lo interno de las empresas ante la imposibilidad de producir, la imposibilidad de exportar, pero más allá de eso, las dificultades derivadas para el mantenimiento del más trascendente patrimonio de nuestras empresas, como lo es el recurso humano que nos ha acompañado durante años, en una tarea constante de preparación, desarrollo, innovación y crecimiento.

Debemos tener presente que somos una industria muy importante para el país en términos de generación de empleo; 160 mil colaboradores cuantificados al mes de febrero de 2020, dan testimonio del peso específico de nuestras empresas y del tamaño de la familia maquiladora porque somos eso ciertamente, una familia de empresas y colaboradores que cada día dedicamos el mejor de nuestros esfuerzos por continuar avanzando en la ruta de progreso que nos ha caracterizado siempre.

—Después del cierre de la economía, llegó el momento de la reapertura económica. ¿Cómo se ha evolucionado bajo este plan?, ¿realmente, se ha iniciado un proceso de recuperación para las empresas maquiladoras?

La reapertura de la economía significó no solo la oportunidad de volver a producir. El verdadero reto consistió en realizar un ejercicio de adaptación ante la presencia del COVID-19, prepararnos para la implementación de medidas de bioseguridad para la protección de nuestros colaboradores, implementar cambios en las líneas de producción a efectos de cumplir con nuevas normativas también vinculadas al tema de bioseguridad y poner en marcha un modelo logístico diferenciado, sumamente exigente, para mantener nuestros estándares de alta producción, alta calidad y cumplimiento de normas de carácter internacional.

Nuestras empresas y parques industriales, de hecho, se convirtieron en centros de triaje, poniendo en marcha uno de los más exitosos procesos de protección de la salud y seguridad ocupacional en el continente. Lo hicimos muy bien y lo continuaremos realizando mientras la pandemia esté presente en Honduras.

La recuperación de la industria, en efecto, se inició con el proceso de reapertura de la economía, aunque debemos destacar la relevancia de la reconversión industrial de varias de nuestras plantas para comenzar la producción de equipo de protección personal. Es a través de la fusión de ambos contextos, reapertura y reconversión, que la industria comienza a recuperar sus espacios, a mantener vigente la relación con sus clientes y a abrir nuevos espacios de atención, esta vez, ante la posibilidad de establecer un clúster de productos biomédicos que ya comienza a tomar forma como una nueva rama de la industria maquiladora en Honduras.

Al 16 de agosto de 2020, las exportaciones de la industria han alcanzado alrededor de un 52% de normalidad, comparando los resultados acumulados a esta fecha con el mismo período de tiempo en el año 2019. El impacto sigue siendo dramático tanto para la industria como para los trabajadores quienes, poco a poco, han ido retornando al trabajo, recuperando su nivel de ingresos e incidiendo directamente en la dinamización de la economía del país. Debemos indicar en este sentido que más de 1,500 millones de lempiras mensuales llegan a la economía local como resultado de los salarios pagados a nuestros trabajadores aún en tiempos de crisis.

Sin lugar a duda, la reapertura de la economía ha significado un inicio, un nuevo despertar para la industria, pero realmente, queremos vivirlo como un momento de cambio y como una plataforma de despegue hacia la innovación tecnológica, la expansión hacia nuevos productos y la diversificación hacia nuevos mercados.

—Como usted lo menciona, como consecuencia del impacto de la pandemia la industria evolucionó también hacia la producción de “Equipo de Protección Personal”. Cuéntenos, ¿cómo se da esta transformación? ¿Será de carácter permanente?, ¿podemos ciertamente pensar en el inicio de un nuevo giro para la maquila en Honduras?

Este es un tema realmente importante y debo indicar que es la solidaridad con las necesidades del país el factor detonante de esta evolución de la industria hacia una rama de actividad poco explorada hasta hace unos meses.

Debo reconocer aquí la actitud de nuestros empresarios y empresas, las extraordinarias capacidades para una rápida transformación de algunas de sus plantas industriales, pero, sobre todas las cosas, la capacidad para realizar un ejercicio de investigación y desarrollo con resultados verdaderamente destacables. Yo diría increíbles.

En el ámbito de mascarillas, por ejemplo, alcanzamos niveles de verdadera excelencia en términos de producción y calidad, llevando protección y seguridad a millones de hondureños en todo el país. Y la evolución continúa con nuevos productos, batas, overoles, cobertores que han sido fundamentales para la contención de la pandemia. Nos sentimos realmente orgullosos y satisfechos de nuestro aporte y de la contribución efectiva en el momento en que Honduras más necesitaba la participación genuina de todos sus hijos.

La producción de equipo de protección personal, en efecto, se vislumbra ahora como una nueva e innovadora rama de actividad para la maquila. Avanzaremos en la creación del más importante clúster para la producción de equipo de protección personal en la región, nos certificaremos a nivel internacional y llegaremos al mercado nacional y mercados internacionales con fortaleza, aumentando así la contribución de nuestra industria a la economía, a la generación de empleo y a la satisfacción de necesidades trascendentes en el campo de la atención médica en el país y en el exterior.

—La bioseguridad es el fundamento de la reapertura de economía. ¿Qué cuidado se da en las plantas y parques industriales de la maquila a sus propios colaboradores?

La bioseguridad es el fundamento de nuestra actividad productiva. Fuimos una de las primeras industrias en formular nuestro protocolo de bioseguridad el cual fue aprobado y publicado por la Secretaría de Trabajo. Fortalecimos nuestra Unidad de Salud y Seguridad Ocupacional y realizamos intensas jornadas de capacitación, que se convirtieron en una cultura de carácter permanente para hacer de la bioseguridad, parte inseparable de nuestra cultura de trabajo.

El proceso se inicia con el transporte de nuestros colaboradores, ahora provisto por las empresas maquiladoras, dotado de estrictas medidas de bioseguridad que implican higienización, control interno, toma de temperatura y la doble protección de mascarilla y careta como requisito para abordar una de nuestras unidades de transporte.

La llegada a los parques industriales es completamente controlada, la evaluación clínica de nuestros colaboradores es permanente actuando como centros de triaje que han implicado la participación de más de 150 médicos y centenares de enfermeras y auxiliares de enfermería. La identificación de personas sintomáticas y asintomáticas a través de pruebas rápidas, derivan en el inicio del proceso de atención del contagio en sus etapas más tempranas habiendo reducido el requerimiento de atención hospitalaria de manera muy importante.

Todos nuestros colaboradores diagnosticados clínicamente o mediante pruebas, son trasladados a un ambiente de aislamiento domiciliar entregando el tratamiento de carácter ambulatorio (MAIZ) e iniciando procesos de seguimiento que implican llamadas telefónicas para constatar la evolución de los pacientes. Nos sentimos realmente satisfechos con los resultados y, estamos seguros, hemos sido un factor importante para reducir la presión sobre el sistema hospitalario en el país.

—¿Cuáles son las expectativas de la maquila de cara al mes de diciembre de 2020, tomando en cuenta que la suspensión de actividades significó la suspensión de más de 100 mil trabajadores y una reducción dramática en sus exportaciones, a lo largo de este período de pandemia?

Nuestra idea es poder alcanzar una normalidad cercana al 80% de nuestra capacidad exportadora y una relación similar en términos de generación de empleo. En adición haber avanzado en la creación del Clúster Biomédico, contar con un plan estratégico para la expansión y diversificación de mercados receptores y con un programa dirigido a la creación de nuevas áreas de producción en materia textil y automotriz.

Nuestra mayor expectativa es tener un gran año 2021 y sentar las bases de un nuevo y renovado momento para la industria. Estamos optimistas, creemos que tenemos la experiencia y el talento humano para superarnos a nosotros mismos y destacar la industria maquiladora hondureña como una de las más efervescentes y dinámicas en el continente americano.

–Los mercados receptores de la industria en el exterior, particularmente en los EE. UU., ¿están alcanzando normalidad en términos de sus pedidos a las empresas establecidas en Honduras?

La recuperación de los mercados receptores ha sido más acelerada de lo que originalmente esperamos. Nuestras relaciones con clientes internacionales se mantienen invariables y seguimos avanzando, como ya le he mencionado, en un ejercicio de expansión y diversificación de mercados y productos. La regularización de los mercados receptores avanza y, de hecho, nos obliga a hacer esfuerzos importantes para estar debidamente alineados con ese ritmo de recuperación.

—¿Usted cree en el concepto de la nueva normalidad? ¿De verdad piensa que el período post-pandemia será el momento para una mejor Honduras?

Soy un creyente de la nueva normalidad, puesta esta en términos de expectativa y no en términos de retorno. Nueva normalidad en ninguna circunstancia, debe significar el retorno al mes de febrero de 2020, todo lo contrario, debe significar superar la pandemia con la vista puesta en el futuro, en nuestro mejor momento.

Pero ello no se alcanzará por inercia, la nueva normalidad exige visión, requiere planificación, preparación y trabajo. Significa alcanzar acuerdos nacionales, crear consciencia de la oportunidad que tenemos como país y abrir los ojos ante la obligación que esta generación tiene con Honduras.

Todos estamos obligados a buscar una nueva normalidad que signifique desarrollo, equidad, inclusión, reducción de la pobreza, crecimiento económico y bienestar. Darnos una nueva oportunidad para soñar y luego iniciar una ruta de trabajo para materializarlo.

Definitivamente creo en esta oportunidad y estoy seguro de que nuestra industria será parte de esta búsqueda.

— Su mensaje al pueblo hondureño es un mensaje cargado de optimismo, ¿qué palabra puede resumir la actitud de la industria ante los desafíos de los próximos años?

Somos optimistas sin que ello signifique perder el sentido de realidad. Nuestro optimismo nace de la realidad que estamos viviendo y del trabajo que realizamos cada día. ¿Qué palabra puede resumirnos? Yo diría que pueden ser tres: Convicción, lucha y compromiso.

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