Tu voto cuenta

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/ 23 de septiembre de 2020
/ 01:36 am
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Tu voto cuenta

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Por Daniela Ramírez
dramirezn@unitec.edu
Estudiante de la Licenciatura de Relaciones Internacionales
UNITEC, campus Tegucigalpa

La democracia como la conocemos hoy en día es el fruto del esfuerzo de nuestros antepasados, quienes lucharon incansablemente por abolir la esclavitud y las prácticas que no reconocían los derechos humanos, así como muchas otras injusticias. Junto a esta surgió el sufragio universal en 1890, antes del siglo XIX esta práctica era limitada solo a hombres que cumplían una serie de requisitos de estatus, educación, etc., eventualmente pudieron votar todos los hombres que podían leer y escribir.

Mucho tiempo después, debido a todas las personas que decidieron salir a las calles a exigir su derecho al
voto, primero en Europa, luego en América, con mucho énfasis en la lucha que las mujeres tuvieron que hacer para lograr este derecho, es que hoy en día se puede decir que el voto es universal. Tenemos la opción de votar gracias a todas y todos aquellos que lucharon por un mejor futuro.

El ejercicio del sufragio es un deber y derecho de todo ciudadano, es lo que hace que una democracia sea activa pero, sobre todo, que sea representativa. A la vez, es una de las libertades más grandes que tenemos como individuos. Votar nos permite expresarnos, demostrar que tenemos opinión, y que nuestras voces se escuchan y pueden hacer una diferencia. Nos permite formar parte de las decisiones que se pueden llegar a tomar para mejorar nuestro país o para empeorarlo. Todas estas decisiones afectan a la población sobremanera, debido a que el hecho de tener hospitales dignos, seguridad, oportunidad de empleo, educación de calidad, entre otras cosas, depende de todas las personas que escogemos para que nos representen. Son ellas y ellos
quienes tienen el poder de tomar las decisiones, pero gracias a la democracia, y al voto, nosotros podemos ser parte de esto, y así opinar sobre lo que nos al ejercer el sufragio elegimos personas que sabemos que van a velar por cada una de nuestras necesidades y de nuestros derechos.

Podríamos decir que la pandemia COVID-19 nos ha dejado claro esto. Las personas que fueron elegidas para representarnos no fueron las indicadas, de cuerdo con lo que la reciente historia de nuestro país nos ilustra. Pero esto no solo se debe a si votamos o no, se debe a la forma en la que votamos. Debemos hacerlo sabiamente, debemos investigar y preguntarnos si en realidad la persona a la que le vamos a dar algo tan preciado como nuestro voto es digna para recibirlo. Nuestro voto es valioso, tanto que muchos le ponen un precio, pero los que no sabemos el valor del voto somos nosotros. No tenemos idea de cuánto vale nuestro voto y nuestra opinión, y este valor no es monetario, es un valor de justicia, de conciencia, de ética.

Nuestra voz cuenta, nuestro voto cuenta, nuestras ideas cuentan. El voto puede parecer algo pequeño que no causa impacto, pero si hablamos de estadística, en las elecciones de 2017, de las personas inscritas habilitadas para votar, solo el 59.2% ejerció el sufragio y el 40.48% no lo hizo. La voz de todas estas personas no fue escuchada, no están siendo representadas, pero se requiere de dejar a un lado la apatía y ejercer el deber del voto. No es justo que desperdiciemos esta oportunidad que costó sangre, lágrimas, injusticias, para conseguirlo. Dejemos a un lado el pensamiento de que nuestro voto no va a hacer una diferencia, porque sí lo hace.

Hagámoslo sabiamente, recordemos el valor del voto, elijamos personas que nos representen, que velen por nuestras necesidades y sobre todo por las necesidades de la mayoría, que respeten nuestros derechos, ideas, pero sobre todo, nuestras vidas. ¡Honduras necesita un cambio, y ese cambio somos todas y todos!

Asociación de Estudiantes de Relaciones Internacionales
Comité Editorial “La Voz de la Academia”

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