Pongamos que hablo de Madrid (1/3)

OM
/ 26 de septiembre de 2020
/ 12:11 am
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Pongamos que hablo de Madrid (1/3)

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En septiembre de 1984, viajo a Madrid por tres años, gracias a una beca concedida por el Ministerio de Relaciones Exteriores de España, para estudiar un doctorado en Derecho en la Universidad Complutense. Contaba con 26 años de edad. Vivía en el número 9, segundo piso de la Calle Moratín, esquina con Santa Polonia. Aquí conocí a dos de los bastiones más importantes de mi vida en la península ibérica: Doña Esther Cadenas (QDDG) y su sobrina Lidia Blanco. La primera, dueña de la “Pensión Narcea”, en el número 8 de la misma Calle Moratín, y administradora del apartamento que yo alquilaba, cuya propietaria era una prima suya, llamada Aurora, que residía en Italia.

 

La calle Moratín es parte de ese emblemático barrio, conocido como de Las Letras, o de Las Musas, ubicado en la zona de las cortes en pleno centro de Madrid, delimitado, al oeste, por la calle de la Cruz y la plaza de Jacinto Benavente; al este, por el paseo del Prado; al norte, por la carrera de san Jerónimo; y, al sur, por la calle de Atocha, paralela a la cual, se encuentra la referida calle Moratín. Se llama de Las Letras, debido a su gran actividad literaria, principalmente en el Siglo de Oro, pues convivieron en sus calles literatos como Tirso de Molina, Calderón de la Barca, Lope de Vega o Cervantes.

 

Hoy es un área que combina literatura, bohemia, diversión, compras y exquisita gastronomía. Ya lo dijo alguien, “este es el paraíso”. El barrio está formado por pequeñas calles, peatonales o de acceso restringido a vehículos. Calles donde se pueden leer citas de escritores como por ejemplo, Nicolás Fernández de Moratín, Quevedo, Luis de Góngora, Bécquer, José Zorrilla y por supuesto, Cervantes y Lope de Vega. Recordemos algunas de ellas: “Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala en sus cristales jugando llamarán”. Rimas, Gustavo Adolfo Bécquer.

 

“Ande yo caliente y ríase la gente. Traten otros del gobierno, del mundo y sus monarquías, mientras gobiernan mis días mantequillas y pan tierno…Ande yo caliente”. Luis de Góngora. “¡Ah! ¿No es cierto ángel de amor, que en esta apartada orilla más pura la luna brilla y se respira mejor?”. Don Juan Tenorio. José Zorrilla. “Miré los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes, ya desmoronados, de la carrera de la edad cansados, por quien caduca ya su valentía”. Soneto, Francisco de Quevedo.

 

“De un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredo…”. Don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes. “Madrid, castillo famoso que al rey moro alivia el miedo, arde en fiestas en su coso, por ser el natal dichoso de Alimenón de Toledo”. Fiesta de toros en Madrid. Nicolás Fernández de Moratín. “Ya está de cólera ciego. Que os he de matar, creed, en ese potro, villanos. ¿Quién mató al comendador? Fuenteovejuna, señor”. Fuenteovejuna, Lope de Vega.

Otros sitios de interés de este exclusivo Barrio, son la plaza de Santa Ana, la Calle Huertas, su vía principal, y no menos famosa es la calle peatonal de Cervantes, en la que vivió y falleció el célebre escritor y que actualmente acoge la casa museo de Lope de Vega. El convento de san Ildefonso de las Trinitarias Descalzas, donde fue enterrado Cervantes; y la iglesia de san Sebastián. Echemos ahora un vistazo a la televisión vista en casa. Bueno, en mi tiempo (1984-1987), no había televisión por cable, ni Internet; tampoco uso de aparatos celulares.

 

Lo único con que contábamos era con TVE (Televisión Española) que ofrecía a lo sumo un par de canales, y punto. En su programación no faltaban los noticieros, los domingos de fútbol, la película del día, incluyendo una o dos películas del cine clásico, películas de fin de semana o bien entretenidos programas musicales y otros de concurso tales como “Si lo sé no vengo”, Presentado por Jordi Hurtado y copresentado en su primera etapa por Virginia Mataix; “Un, dos, tres…responda otra vez”, el mítico programa de Chicho Ibáñez Serrador, presentado por Mayra Gómez Kemp, con la presencia de las Hermanas Hurtado, Fedra Lorente (La Bombi), los chistes de Arévalo.

 

Las series de televisión infantil como “La Bola de Cristal”, donde destacó la cantante Alaska; “Barrio Sésamo”, que tenía entre sus personajes a “Espinete”, que simbolizaba ser un erizo gigante, cautivaban la atención de mi hija Scarlett. Me encantaba ver al periodista José Luis Balbín, que en su programa semanal “La Clave”, abría un foro de debate, tipo cine-club, al presentar determinada película y luego discutirla con sus invitados según el tema que el filme planteara. Nos deleitábamos con los programas de Félix Rodríguez de la Fuente, filmando el mundo animal y la naturaleza.

 

 

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