Arte Renacentista

MA
/ 29 de septiembre de 2020
/ 12:58 am
Síguenos
01234
Arte Renacentista
De tal palo tal astilla

Más

Pocas épocas o períodos históricos han estado marcados por cambios tan profundos en áreas como el arte, ciencia, filosofía y religión como esta del Renacimiento.
Comenzó en Italia a finales de la edad media en el siglo XV, y se propagó rápidamente por toda Europa y permaneció durante dos siglos.
La pintura renacentista es un estilo caracterizado por presentar una contraposición total al oscuro tiempo que lo precedió, el gótico. Por primera vez los artistas comenzaron a firmar sus obras y con eso pudieron algunos incluso alcanzar la fama.

Para entender mejor el contexto en donde surgió este movimiento, tendríamos que explicar que antes de su nacimiento, el arte era manejado por gremios de la sociedad y que el pensamiento y cultura predominante era la de un pueblo sometido por una época y gobernantes oscuros, que decían que el ser humano sufría siempre a consecuencia de su pecado, que todo lo que sonaba a nuevo o a ciencia era una herejía y se perseguía hasta la muerte a los que desafiaban el poder establecido, el cual por lo general provenía de la Iglesia. El arte renacentista vino ligado a una idea de rompimiento con lo establecido (como suele suceder siempre con cualquier estilo de arte innovador) este movimiento rompió conscientemente con la tradición artística de la Edad Media, a la que calificó con desprecio como un estilo de bárbaros.

El descubrimiento de América, los avances científicos, las ideas nuevas (como por ejemplo que la tierra no era el centro del universo), el surgimiento del protestantismo y la introducción de filosofías como el humanismo y la preeminencia de la razón, hicieron que como consecuencia lógica el arte reflejara estos cambios tan significativos en la humanidad. Al entrar en una época donde la matemática, la observación y la idealización sustituyeron a las tradiciones y supersticiones, los artistas hicieron lo suyo adentrándose en un estudio profundo en cuanto a la anatomía, a la composición de colores y a la psicología de el personaje principal de sus obras: el ser humano. En este tiempo se manifestó también una mejoría en la economía de ciertas ciudades, haciendo que creciera la clase alta o lo que conocemos como los burgueses, de donde surgieron también grandes mecenas o patrocinadores del arte, entre ellos tenemos a familias enteras, clérigos, papas y en ocasiones el mismo Estado.

Las características del arte que surgió se encaminan a una nueva relación con la naturaleza y la ciencia y colocan al hombre como el parámetro o medida de todas las cosas, hay una tendencia a rescatar los ideales estéticos, se busca volver a un estilo Greco-Romano en el que las columnas, cúpulas, y cuerpos humanos bellamente trabajados son los elementos principales. Podríamos decir que el Renacimiento fue una vuelta hacia el estilo antiguo, pero desde un enfoque científico. Los conceptos que definieron este arte fueron el orden, la proporción, la armonía, el ritmo, la medida, la simetría, y la perspectiva.

Personalmente le doy gracias a Dios y a la vida por habernos regalado ese período en el cual surgieron artistas de la talla de Leonardo da Vinci, El Greco, Sandro Botticelli, Rafael Sanzio, Miguel Ángel y muchos más, los cuales dejaron obras maestras que hoy son patrimonio de la humanidad. Yo siempre he dicho que el arte es subjetivo y que cada persona se siente atraída por algún estilo en particular y eso es maravilloso; pero hablaré en mi propio nombre y les contaré que he tenido la oportunidad de visitar museos en donde se expone arte renacentista y créanme que no caí desmayada ante tanta belleza y perfección por no hacer el ridículo, pero cuando se puede observar de cerca estatuas de mármol en donde incluso los encajes de la tela han sido trabajados con exquisitez por el artista, no puede uno menos que exclamar: definitivamente el ser humano es hijo de Dios.

“La Mona Lisa” de Leonardo da Vinci.

 

©2022 La Tribuna - Una voluntad al servicio de la patria. Honduras Centro América