Débora Vargas Bucardo: En esta pandemia póngale sabor a la vida con aroma de café y sus derivados

ZV
/ 4 de octubre de 2020
/ 12:23 am
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Débora Vargas Bucardo: En esta pandemia póngale sabor a la vida con aroma de café y sus derivados
Débora Vargas Bucardo: En esta pandemia póngale sabor a la vida con aroma de café y sus derivados

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Débora Vargas Bucardo: En esta pandemia póngale sabor a la vida con aroma de café y sus derivados, Autor: Luis Alonso Gómez Oyuela
Email:luisgoyuela15@gmail.Com

DANLÍ, EL Paraíso. Desde siempre El Paraíso es café. Quien no apetece por la mañana y tarde una humeante taza de café. Los cafés embolsados pasaron a la historia; ahora los paraiseños le toman el gusto a lo que producen, como siempre debió ser, café del palo, una vez secado al comal, después al molino, de allí al jarro y finalmente a la taza.

Llegué a El Paraíso en la década de los 70, me sorprendió que la mayoría de la población tomaba café embolsado de las principales marcas de la época, a excepción de pocas familias que le tomaban el verdadero sabor a su patrimonio, entre otros; solo para citar un ejemplo, don Simón Zavala Castillo, su esposa Julia era experta para el tostado de café en un enorme comal de barro, el aroma se percibía a la distancia, los vecinos decían, es doña Julia tostando café.

Siempre con la curiosidad del por qué los paraiseños compraban café embolsado y no consumían su propio patrimonio, le hice el comentario al profesor Miguel Humberto Díaz, en ese entonces director del Instituto Alejandro Flores, un poco sorprendido por la pregunta, dijo: usted me pone en un aprieto, pero es la cultura nuestra, yo creo que tiene razón y ambos seguimos cada quien por su camino.

Pasados varios años de aquella breve platica, encontré al maestro Díaz llevando unos pequeños bultos con dirección a una tienda de consumo. Con una enorme sonrisa me dijo, don Luis, usted me dejo picado con eso del café embolsado por lo que decidí instalar una tostadora, busqué un experto en tostado y molido y comencé con mi pequeña industria de café molido “El Pionero”, soy el primero en el intento y le confieso que a la gente le está gustando, se terminó el café ácido amigo, son muchos los que hoy tuestan y muelen café de excelente calidad.

Tradicionalmente el municipio de El Paraíso fue el principal productor de café, siempre será su patrimonio. Desde antes de su fundación en 1874, El Paraíso, era café y siempre será café. Históricamente los productores de este grano han sido los más sacrificados, plagas, bajos precios, caminos hacia las fincas casi destruidas y ahora con la pandemia la situación se torna compleja.

Pero ahora el café no solo es una bebida tradicional y si lo toma sin azúcar sabrá lo que significa tomar un buen café del palo a la taza. Débora Vargas Bucardo, es una pequeña empresaria, emprendedora y creativa, solo necesitó un empujoncito para hacer el valor agregado al café. Cuenta que la idea surge en uno de los eventos que realiza el Instituto del Café, “me invitaron a participar y consultarme si podía hacer derivados del café, la idea me emocionó por lo que elaboré 32 variedades, incluyendo bebidas frías y calientes, dulces, pasteles húmedos, moka y capuchino. Hice la exposición durante el evento, fue un boom que la gente no conocía lo que era un derivado del café, porque además de tomar una taza de café caliente podía probar diferentes derivados y sabores. Lo que constituía un valor agregado desconocido con otros ingredientes debidamente seleccionados, tales como la almendra, nueces, coco deshidratado y chocolate.

La empresaria recuerda que ese evento fue el que le dio vida a su pequeña empresa en el 2007. Al año siguiente ya con una idea fija y mayor conocimiento decidí ser una mini empresaria, el camino estaba expedito, pensé en grande porque El Paraíso, es definitivamente café. Este es nuestro principal patrimonio, además, no iba a quedarme con lo poco que organice en la exposición, era tiempo de buscar la innovación y aprovechar las aproximadamente 112 variedades existentes que abarcan comidas, decorados para pasteles y más; era cuestión de tener un paladar selectivo, señala.

Para el 2008 ya estuve lista con mi empresa y con las reglas que establece el Código de Comercio. Puedo decir que logre introducir una nueva cultura con relación al café ya con el valor agregado a un producto que no solamente es para tomarlo como bebida sino degustar los diferentes sabores sin perder el aroma del café.

Débora Vargas Bucardo, como toda persona visionaria, afirma que en El Paraíso hay muchas personas talentosas, con conocimientos, además, hoy día, no podemos estar a la zaga de los demás, siempre debemos ver hacia adelante y lo que antes era imposible, ya no constituye una barrera, contamos con la materia prima pero también debemos superar algunas limitaciones, solo es asunto de superarlas. Considero lo mío como una idea formidable, además de muchas oportunidades para capacitación, entre la más importante fue la estadía por 18 meses en el Zamorano, aprovechando el apoyo de la Cuenta del Milenio para 76 empresas.

Con los conocimientos adquiridos, incursione en la elaboración de productos calidad gourmet, propio para exportación. Los mejores clientes son los que viajan fuera del país, a ellos les interesa y les halaga llevar un producto hecho aquí y vinculado con la tradición, es decir, llevar a su familia y amigos un pedazo de la tierra que los vio con el aroma inconfundible de nuestro café.

La pandemia ha traído efectos negativos para la economía de la región y del país. Los pequeños empresarios en áreas de la economía como mi empresa, estamos en cero desde que se inició el confinamiento, mi producto no está entre las prioridades de la población.

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