Las dictaduras vuelven de moda

Las dictaduras vuelven de moda
ZV
/ 19 de diciembre de 2020
/ 12:09 am
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Esperanza para los hondureños
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Por: Héctor A. Martínez
(Sociólogo)

Recientemente se realizaron en Venezuela las elecciones para elegir a los integrantes de la Asamblea Nacional que, hasta el domingo en que se celebraron los comicios, se encontraba en manos de la oposición al gobierno de Nicolás Maduro. El evento, con toda la maquinaria fraudulenta puesta al servicio del madurismo, nos demuestra que el poder absoluto, muy al contrario de lo que piensa el analista internacional -también venezolano y exministro de Fomento-, Moisés Naím en su obra “El fin del poder”-, no está pasando por un cuadro de anemia democrática, sino que, hablando en términos nutricionistas, no solamente se ha recuperado, sino que, hace su reaparición, pero esta vez, bastante recargado. Las ansias por controlar las instituciones y las voluntades de los ciudadanos se han vuelto más intensas que en el pasado, y la tentación de saltarse la valla democrática hacia el patio de las dictaduras es una tendencia cada vez creciente en el Continente.

El poder en América Latina tiene dos caras: la parte invisible o el “Núcleo del poder” como le llama Norberto Bobbio a los grupos dominantes que influyen directa o indirectamente en las decisiones de los partidos tradicionales y mayoritarios. La parte visible la integra la “alcurnia” de esos partidos, es decir, los militantes que han optado por hacer de la política, carrera y “modus vivendi” moviéndose entre una institución y otra. Esta manía despótica no es tan nueva, desde luego; se trata del oficio más antiguo en la política latinoamericana, y la inventó el PRI en México que gobernó durante más de 70 años valiéndose de controles férreos sobre las instituciones, la compra de voluntades entre la oposición, y, por supuesto, a través de la maléfica práctica de los chanchullos electorales.

La otra cara es la absolutista, o el poder hegemónico total, que, como el de Maduro, ya no se desmiembra en grupillos de interés económico o empresarial: el verdadero poder se encuentra congregado alrededor de la figura del líder, cuya solidez depende del dominio absoluto sobre las instituciones, incluidas las parlamentarias y las electorales. Se trata de una nueva forma de dictadura “democrática” o de “democracia dictatorial”, si usted así lo prefiere, lo cual no es un disparate conceptual decirlo, ya que los modernos dictadores -de derechas y de izquierdas, que es lo mismo-, se valen de la maquinaria electoral y de la legitimidad plebiscitaria para quedarse por más tiempo en el poder, bajo la justificación de reparar el desorden social que los mismos políticos han generado en el pasado.

Para quedarse en el poder por más tiempo del prescrito, es importante la compra de las voluntades de los líderes de organizaciones intermedias que no están vinculadas al partido del gobierno, es decir, sindicatos, gremios y los círculos de intelectuales que necesitan del incentivo para mantener su imagen y prestigio. Esa sería, digamos, la parte “blanda” de la imposición, porque rara vez implica el uso de la violencia o de la represión legitimada; es decir, se trata de una “armonía” concordada entre el poder y la disidencia política y cultural. La otra parte es más opresiva porque abarca, desde la difamación hasta el encierro por una mínima falta cometida por el detractor del gobierno.

Tocqueville decía que, en la América meridional, los políticos no soportaban la democracia. Y tenía razón. La concentración del poder, el control total sobre las instituciones es una moda que va y viene por la pasarela latinoamericana a través del tiempo, cambiando de camuflaje según las épocas y los actores. Ante la falta de legitimidad y consenso, solo queda la imposición vía decreto.

La democracia se quiebra, precisamente, cuando las organizaciones intermedias toleran las imposiciones sin chistar, y sus líderes consienten con indigno doblegamiento los abusos del poder, por miedo, por insensibilidad o por comodidad. Esa es la cuestión.

sabandres47@yahoo.com

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