Senado de EE. UU., la “prueba de fuego” de reforma migratoria

MA
/ 27 de enero de 2021
/ 05:10 am
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Senado de EE. UU., la “prueba de fuego” de reforma migratoria
Los hondureños bajo el programa DACA, conocido como soñadores, y en el TPS serían los primeros beneficiados con la reforma.

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La reforma migratoria para legalizar a 11 millones de indocumentados, entre ellos más de un millón de hondureños, deberá sortear la voluntad de empresarios, sindicatos y grupos conservadores, pero sobre todo al poderoso grupo de senadores, por “engavetar” aquellas iniciativas que no son de su gusto.

El obstruccionismo es una táctica dilatoria utilizada en el Senado de los Estados Unidos para bloquear un proyecto de ley, enmienda, resolución u otra medida que se está considerando, al evitar que llegue a una votación final sobre su aprobación.

Los obstáculos solo pueden presentarse en el Senado, ya que las reglas de debate de la cámara imponen muy pocos límites a los derechos y oportunidades de los senadores en el proceso legislativo.

MOCIÓN DE CIERRE

Según la Regla 22 del Senado, la única forma en que los senadores opositores pueden detener un obstruccionismo es obtener la aprobación de una resolución conocida como moción de “cierre “, que requiere una mayoría de tres quintos (normalmente 60 de 100 votos) de los senadores presentes y votantes.

Cuando se adoptó originalmente, en 1917, la Regla 22 del Senado requería que una moción de cierre, para finalizar el debate, necesitaba una votación de “supermayoría” de dos tercios (normalmente 67 votos) para ser aprobada.
Durante los siguientes 50 años, las mociones de cierre generalmente no lograron obtener los 67 votos necesarios para aprobarse. Finalmente, en 1975, el Senado enmendó la Regla 22 para requerir los actuales tres quintos o 60 votos para su aprobación.

El 21 de noviembre de 2013, el Senado votó para requerir una mayoría simple de votos (normalmente 51 votos) para aprobar mociones de cierre que pongan fin a los “filibusteros” en las nominaciones presidenciales para puestos de la rama ejecutiva, incluidos los puestos de secretarios del gabinete y los jueces de tribunales federales inferiores únicamente.

Respaldada por los demócratas del Senado, que tenían una mayoría en el Senado en ese momento, la enmienda a la Regla 22 se conoció como la “opción nuclear”.

En la práctica, la opción nuclear permite al Senado anular cualquiera de sus propias reglas de debate o procedimiento por una mayoría simple de 51 votos, en lugar de por una supermayoría de 60 votos. El término “opción nuclear” proviene de referencias tradicionales a las armas nucleares como el poder supremo en la guerra.

“SOÑADORES” Y TPS

De acuerdo con la iniciativa de Biden, quienes hayan estado viviendo en Estados Unidos hasta el 1 de enero de 2021, sin autorización, podrían acceder en cinco años a un estatus legal temporal o a la residencia permanente, si aprueban revisiones de antecedentes, pagan impuestos y cumplen otros requisitos.

Después de otros tres años, podrían acceder a la naturalización si lo desearan. Los primeros en recibir este beneficio serían los llamados “dreamers” o soñadores (DACA por sus siglas en inglés), los protegidos bajo el Estatutos de Protección Temporal (TPS) y trabajadores agrícolas.

De acuerdo a organizaciones hondureñas en Estados Unidos, aquí viven más de un millón de catrachos sin papeles, unos 20,000 “soñadores” y 44,000 inscritos en el TPS, que de inmediato accedería a la llamada “Green Card” o Tarjeta Verde o la ciudadanía.

“Es una iniciativa muy agresiva, desde 1986 no se mira algo así”, dijo el abogado de inmigración, Narciso Cruz, quien al mismo tiempo está pidiendo a los migrantes tener a mano licencias, tarjetas consulares o cualquier documento posible con el que acrediten que han vivido en los Estados Unidos desde siempre.

“No es que se está regalando la residencia, se trata de hacer justicia”, dijo por su parte la abogada Alma Rosa Nieto, quien considera que el presidente Biden también anulará aquellas órdenes ejecutivas de Trump que afectaron a los migrantes, como las deportaciones masivas, las solicitudes de asilo y la separación de niños de sus padres.

Para que el proyecto tenga “luz verde” se necesitan 60 votos favorables. De momento solo cuentan con 51 votos: 50 procedentes de los senadores demócratas y uno -en caso de empate- de la vicepresidenta Kamala Harris que, a su vez, ejerce de presidenta del Senado.

60 VOTOS, EL GRAN RETO

La reforma migratoria para legalizar a unos 11 millones de indocumentados podría fracasar en el Senado, ya que los 50 demócratas deberán conquistar al menos a 10 republicanos para alcanzar el número “mágico” de 60 votos.

El Senado está dividido 50-50 en bloques partidistas, pero el voto de desempate corresponderá a la vicepresidenta electa, Kamala Harris. El Partido Demócrata tiene una mayoría de 222-211 en la Cámara de Representantes, donde dos escaños están vacantes.

Solicitud de TPS llega a la Casa Blanca

La congresista demócrata, Normal Torres (California), entregó una carta al presidente Joe Biden, pidiéndole un Estatus de Protección Temporal (TPS) para los migrantes hondureños, salvadoreños y guatemaltecos.

La solicitud de Torres obedece a que este programa fue cancelado por el expresidente, Donald Trump, y su última ampliación expira en octubre de este año y por lo tanto los beneficiados se encuentran en camino de la deportación.

En la misiva, la congresista recuerda la devastación causada en estos países los huracanes Eta e Iota, agravada por la pandemia de coronavirus en curso.


“ES IMPOSIBLE”

“Una amnistía masiva sin salvaguardas ni restricciones es imposible”, dijo el senador Chuck Grassley, el principal republicano en la Comisión de Asuntos Jurídicos del Senado.

DESACUERDO

“Hay muchos temas en los que creo que podemos colaborar con el presidente electo Biden, pero una amnistía general para personas que están aquí ilegalmente no será una de ellas”, dijo el senador republicano Marco Rubio, quien a menudo es un protagonista en las batallas sobre inmigración en el Senado.

AMNISTÍA TOTAL

El senador Tom Cotton, que al igual que Rubio es posible aspirante a la candidatura presidencial republicana en 2024, calificó la medida como una “amnistía total, sin ninguna consideración de la salud o seguridad de los estadounidenses, y cero aplicación de la ley”.

NO SERÁ FÁCIL

El senador demócrata, Bob Menéndez, manifestó que “impulsar una iniciativa para una reforma de inmigración no será fácil, pero creo que es posible”. Señaló como ejemplo una reforma a gran escala de 2013, aprobada por escaso margen en el Senado, pero que no pasó en la Cámara de Representantes, que entonces tenía mayoría republicana.(Eris Gallegos)


 

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