El repunte de covid-19 y la irresponsabilidad

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/ 17 de febrero de 2021
/ 01:11 am
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El repunte de covid-19  y la irresponsabilidad
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Carlos Medrano
Periodista
carlosmedrano1@yahoo.com

El solo anuncio o rumor de un nuevo encierro forzado para disminuir la masiva diseminación del virus covid-19, genera un estrés bárbaro en la población, provoca indignación generalizada y un sentimiento de impotencia por la situación que estamos viviendo en Honduras.
Aparte de las dificultades gigantescas que ha tenido este gobierno por salir a flote de una enfermedad nueva, única, impredecible y altamente letal si no buscamos ayuda en los primeros síntomas, no podemos soslayar que existe una enorme incapacidad e indolencia de gran cantidad de funcionarios de esta administración.
Pero hoy quiero apuntar la responsabilidad que individualmente tenemos como ciudadanos, ya que somos corresponsables de lo que nos está pasando, muchos, por no decir miles, han sido descuidados, “imbéciles”, que no portan mascarilla creyéndose inmortales ante un virus sumamente contagioso.

Estos orates que no andan su respectiva mascarilla deberían ser castigados públicamente, no solo recogiendo basura en un pequeño perímetro, deberían ser llevados a las ergástulas penitenciarías 1 ó 2 días para que cambien de actitud frente a este peligro generalizado.
Bien dice un spot universitario que “Si usa mascarilla protege a otras personas. Si otras personas usan mascarilla lo protegen a usted”, y de eso se trata, protegernos todos guardando las medidas recomendadas por los expertos para salir avante, no enfermarnos y atestar los atribulados hospitales públicos y privados llenos de pacientes con covid-19.

Otros, un poco menos “estúpidos”, portan su mascarilla en su garganta, en su barbilla, en la frente y hasta en el lomo, atentando contra de todos los ciudadanos con quien se cruzan, amenazando con contagiarse y contagiar a otros, principalmente a los adultos mayores que cohabitan con estos inconscientes.
La patria, lastimosamente, está altamente polarizada y confrontada, pero debemos decir la verdad, el actual gobierno dirigido por el Presidente Juan Orlando Hernández, no tiene la culpa por todos los que se enferman y están en los hospitales públicos.

Nuestra falta de cultura, nuestra indisciplina, nuestro “valever….”, ha agravado esta crisis sanitaria que no parece tener fin, somos indolentes y no nos importa contagiar a otros hondureños que nada tienen que ver con nuestra irresponsabilidad.
Hay fiestas tras fiestas en barrios, colonias, residenciales y complejos de apartamentos, de irresponsables jóvenes que ya bolos, se les olvida la pandemia, el barbijo y mucho menos el distanciamiento social que es fundamental para no contagiarse.

Ese cuento de la vacuna va para largo, el mundo está colapsado produciendo y poniendo la vacuna que inmunice, para volver a una nueva normalidad y reactivar la economía del país, que se encuentra al borde.
Si todos nos unimos como país, unirnos individual y colectivamente en contra de este virus, haya vacuna o no, las probabilidades que sigamos vivos en este 2021 serán altas y esperanzadoras, pero si continuamos saliendo indiscriminadamente y sin tomar las medidas de bioseguridad, seguiremos encerrados, escuchando las últimas horas con más muertes.

Lo complejo de esta enfermedad es que, con un contaminado y debido a las altas probabilidades de contagio, la enfermedad continuará causando estragos en la salud y economía del país.
Rechacemos a quien no ande mascarilla, discrimínemelo y exijámosle que la use de manera correcta, reclamémosle y alejémonos de ese pendejo que no se quiere, mucho menos quiere al prójimo.

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