A LA GARDUÑA

ZV
/ 15 de abril de 2021
/ 12:55 am
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A LA GARDUÑA
CAPITALINOS Y EL AEROPUERTOLO DOMÉSTICO Y LA SOLIDARIDAD

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SOLO pensar qué tan mal piensan que estamos para justificar el ruego que vengan con recetas milagrosas de afuera a salvarnos. Los peruanos –prueban con fulano, mengano, zutano y perencejo– no encuentran gobierno que les acomode. Desde el 2018 han tenido 4 presidentes. Ponen uno y al rato lo están quitando. Poco duró Kuczynski. Similar fue la gestión de su reemplazo. Estaba en el exilio dorado y de urgencia lo regresaron al país a llenar la vacante cuando se volaron a PPK. No estuvo mucho tampoco. Pasó de la mucha esperanza, como abanderado de la lucha contra la corrupción, a las grandes frustraciones agigantadas por los golpes de la pandemia. Ya perdimos la cuenta de los presos y de los prófugos. Uno tras otro, escándalos de sobornos e imputaciones por causas parecidas. Fujimori –con condena de 25 años de cárcel– resiste resignado el paso de las horas fatales que lo asechan. A ratos parpadea y por momentos agonizante, yace postrado en su lecho de enfermo.

Perdimos el rastro del paradero de los demás. Solo recordamos, por la fuerte impresión que dejan los suicidios, al líder del APRA que se pegó un tiro en la sien antes que permitir la captura que lo llevaría a la cárcel. Pero, aún a sabiendas de los riesgos que enfrentan, como en todos lados, la ambición por alcanzar la presidencia es más contagiosa que el coronavirus. El arcoíris de aspirantes a un cargo que, por lo peligroso de llegar hasta a la cima para acabar en la cárcel, debería reducirse, más bien se amplía. Ya no caben tantos partidos y presuntos líderes en las papeletas. Recibir un país arruinado como consecuencia de malos gobiernos y de los males escalofriantes que arrastra consigo la pandemia, no desanimaron la participación. Esta vez fueron 18 candidatos presidenciales. De los enlistados, 16 fueron eliminados. Solo 2 pasan por el embudo. Según datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con actas contabilizadas al 95.303%, un maestro rural de la izquierda radical cuenta con el 19.1% de los votos. Salió del anonimato dirigiendo una huelga nacional de maestros. Al inicio de la carrera no le daban muchas posibilidades. Seguido por Keiko Fujimori con 13.33%. Ambos irían al repechaje. Los demás no alcanzaron los votos suficientes. Les siguen en su orden el candidato por Renovación Popular (11.67%); el de Avanza País (11.65%); y de Acción Popular (9.10%). La segunda vuelta se celebrará el 6 de junio. Pero con porcentajes tan bajos, el 70% de los votos restantes quedan para recoger a la garduña.

Además que se trata de una batalla entre extremos opuestos. Ninguno despierta mucha esperanza. Los peruanos –a juzgar por el criterio generalizado de la opinión pública– pasaron de una variedad de opciones con sus 18 partidos, vaya ironía, a un estrecho callejón sin salida. Otra curiosidad. El depuesto presidente Vizcarra –pasaría de zapato a caite– pese a los escándalos del “vacunagate” y a imputaciones por supuestos delitos que motivaron su destitución obtiene, como el más votado en la capital, un asiento de diputado. No pudo votar en su domicilio natal debido a las medidas cautelares impuestas por el juzgado que le impiden salir de la ciudad capital. Un breve paréntesis en aras de la exigencia local al CNE de entregar resultados inmediatos. Para que el amable público se entere de la rapidez con que se ofrecen datos y resultados en otras partes. “El escrutinio oficial –informan cables procedentes de Lima– continuará hasta procesar el 100% de los votos y la última palabra sobre quienes van al balotaje la dará el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), lo que puede tardar casi un mes”. “En los comicios de 2016, el JNE demoró 29 días en anunciar quienes avanzaban al balotaje y 33 días en los de 2011”.

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