La IX Cumbre de las Américas

La IX Cumbre de las Américas
MA
/ 14 de junio de 2022
/ 12:40 am
Síguenos
01234
380
Compartido
700
Visto
Más

Juan Ramón Martínez

Me han sorprendido muy favorablemente, los resultados de la IX Cumbre de las Américas, celebrada la semana pasada en Los Ángeles. Por momentos creía que el ruido de los no invitados y sus aliados que no quisieron asistir, la boicotearían y la harían lucir, gris y sin propuestas. Pero como ha ocurrido siempre con estas cumbres, desde la primera que convocara Bolívar en 1826, la calidad de la reunión no la determinan los ausentes, sino que los presentes. Y que, asistir o no asistir, es una cuestión privada de los gobernantes que, al actuar en una determinada forma, tienen la obligación de rendirle cuentas a sus pueblos. Y a la historia que, inevitablemente les juzgará. Porque los que no van a las reuniones, muy poca gente las echa en falta.

Pero al margen de lo anterior, que forma parte del anecdotario latinoamericano, del caudillismo maquiavélico que sigue gobernando los actos de nuestros gobernantes y el escaso poder del pueblo sobre los mismos, hay que resaltar que la IX Cumbre fue un éxito. Y que, fue el resultado de las propuestas de los Estados Unidos, porque los gobernantes latinoamericanos, casi nunca tienen proposiciones. Van con la mano extendida, casi siempre sin propuestas, de forma que casi nunca, -excepto la de Punta del Este donde Ernesto Guevara en nombre de Cuba, hizo una contrapropuesta a “La Alianza para el Progreso” con cifras y aportaciones originales-, no ayudan a que el diálogo sea posible, entre la potencia hegemónica de la región y los líderes de nuestros países. La mayoría de poco talante democrático, poco pupitre y limitado talento. Cosas que solo pueden exhibir los estadistas modernos. Casi todos afectados por la falta de pensamiento y animados más por el rencor hacia los Estados Unidos y la tendencia inevitable, por cierto, hacia la dependencia. Hasta Bolívar cayó en la trampa. En su lucha contra España, recurrió a Inglaterra y Francia. México a la dinastía de los “hamburgos”, que le mandaron un emperador; Castro, a la Unión Soviética; Maduro a Rusia, China e Irán y otra vez, México, refugiado en la doctrina Estrada, se justifica en el orgullo, pasando por encima de las realidades que, en la voz de Porfirio Díaz, reconociera que era una desgracia; pero que había que vivir con ella: “estar tan cerca de Estados Unidos y lejos de Dios”. Por ello Marcelo Ebrard, lo único que pueda mostrar, es la manipulación y la fuerza que México, tiene sobre Centroamérica.

Por esa razón, exceptuando la voz del presidente Fernández de Argentina, que sonó clara, haciendo críticas de frente, aunque desafortunadamente sin propuesta alguna, lo que se impuso, fue la palabra del presidente Biden que sí hizo una propuesta en favor de una “Alianza para la Prosperidad”, en la que representa el interés de los países del continente, nuestra América como decía Martí y, no disimula que a cambio, como en todas las alianzas, acuerdos y contratos, nosotros tenemos que, parar la migración ilegal.

Una ojeada inicial, sobre esta propuesta permite identificar que tiene como base la operación de gobiernos democráticos, respetuosos de la ley. Y que sus elementos básicos son la economía, la salud y la participación de la ciudadanía. Hay diferencias con “La Alianza para el Progreso”; y es que el protagonismo, no es el de los gobiernos, sino que de la empresa privada. Esto es, consecuente con los intereses de Estados Unidos que, como es natural, quiere frenar a China y a Rusia; y, se prepara para confrontarlos en el futuro. Por ello es que la base en donde operará la alianza, no está en México -lo que es un fracaso para López Obrador y sus aliados Bukele, Giammattei y Castro- sino que en Costa Rica y en Panamá. La primera por su ejemplar democracia y la segunda, por su control del canal, yugular en la defensa de su potencial militar en el continente. Finalmente, los fondos son insuficientes. Pero los latinoamericanos tienen que entender que, solo con sistemas jurídicos confiables, libertad de comercio y gobiernos eficientes, se puede atraer la inversión externa, fundamental antes que se pueda crear internamente una burguesía nacional, con un proyecto de desarrollo económico integral. Es necesario madurar, en el buen sentido. Nuestro desarrollo, no vendrá de afuera, sino que, se alimentará desde adentro.

profilepic_mas/img/whatsapp.jpeg
Recibe La Tribuna PDF en tu Whatsapp
Suscríbete
profilepic_mas/img/telegram-2021.jpeg
Recibe La Tribuna PDF en tu Telegram
Suscríbete
profilepic_mas/img/tribuchat-2021.jpeg
Recibe más servicios con nuestro Tribuchat
Suscríbete
©2022 La Tribuna - Una voluntad al servicio de la patria. Honduras Centro América