“QUIEREN CREER”

“QUIEREN CREER”
MA
/ 21 de junio de 2022
/ 12:25 am
Síguenos
01234
380
Compartido
700
Visto
Más

TAL es el malestar colectivo que las multitudes descontentas –que son las más, las mucho más– quieren creer. Desean desde lo más hondo de sus aflicciones salir del ruinoso calvario que tienen como país. Quieren creer que los pesares del presente, recurrentes e interminables, son pasajeros. Quieren creer que pese a la agonía –la pérdida del trabajo, la mala economía, el desplome de los mercados, las carestías, la inseguridad, el derroche, el latrocinio, el menguado ingreso familiar– hay remedio milagroso a su ingrata vida. Quieren creer que después de una elección, con el solo cambio de gobierno, despertarán del amargo trance y acabará la horrible pesadilla. Quieren creer, sobre cualquier otra creencia, que el traspaso de poder cierra ese oscuro pasado y abre la luz del futuro. Eso creen. Y así votan. Es lo que de momento ha ocurrido en casi todos lados.

Respetando, por supuesto, el criterio de analistas políticos y de expertos nacionales e internacionales que ofrecen las razones –el mar y sus conchas– por las cuales unos ganaron y otros perdieron, el párrafo anterior es una buena síntesis de las causas. Estamos, por la misma naturaleza de las crisis, no en época de continuidad –salvo en las odiosas autocracias– sino de insurrección. Cuando lo que se quiere no es tanto poner sino quitar. Nosotros sencillamente colegimos que, si bien las calificaciones de cualquier candidato y sus propuestas pueden ejercer una influencia favorable en los espectadores, esta es relativa. Pesan más los impulsos en contrario. El voto de castigo. El voto en contra. La ira, el reproche, el desquite, la revancha es lo que arrastra voluntades y mueve las convicciones. Sobre las elecciones en Colombia –no fue después del trueno Jesús María– esto dijimos en editoriales anteriores: “Este sería el primer político de izquierda que tiene opciones de ganar”. El país no ha tenido gobiernos revolucionarios como en México o Venezuela, ni clanes reformistas como el peronismo argentino, ni socialistas como los chilenos. Ocurrió, además, que en el pasado los izquierdistas de arrastre popular –como el insigne orador Jorge Eliécer Gaitán y Carlos Galán– que estuvieron a un paso de obtener el poder fueron asesinados. En algunas de estas etapas a la izquierda se le asoció a frentes guerrilleros y a grupos terroristas. Los partidos tradicionales –oscilando entre líderes conservadores, centristas y progresistas– se han turnado el poder. Nunca pareció que le llegaría el turno a la izquierda. Hasta ahora. En Colombia, sin embargo, sucede parecido a lo que acaba de pasarle a los partidos tradicionales chilenos. Acumulan años de malestar popular y el desgaste de los gobiernos.

Este último período ha sido catastrófico. Carga con el disgusto de dos estallidos sociales y el desencanto de la gente por los estragos de la pandemia. El actual gobierno de derecha sufre de altísimos índices desfavorables entre la opinión pública. El vaivén del péndulo político en América Latina –salvo contadas excepciones– ha resultado favorable a opciones de izquierda o a desconocidos opositores al oficialismo. Se cruza por un auge populista como de un duelo entre los extremos. Las expectativas sobre estos gobiernos son gigantescas. Asumen el poder –no en condiciones tan cómodas como en otras ocasiones– sino con la responsabilidad de lidiar las malas economías que reciben, agravadas por los demoledores estragos de la pandemia, frente a la exigencia de soluciones rápidas de pueblos empobrecidos. Como lo han comprobado algunos de ellos que llevan varios meses gobernando –uno que otro ya a mitad de su gestión– que no es lo mismo gobernar cuando hay gavetas suficientes y dinero abundante para repartir, que en momentos como estos cuando las exigencias son colosales y los recursos escasos. (Del poder a no poder –reflexiona el Sisimite– solo hay un paso).

profilepic_mas/img/whatsapp.jpeg
Recibe La Tribuna PDF en tu Whatsapp
Suscríbete
profilepic_mas/img/telegram-2021.jpeg
Recibe La Tribuna PDF en tu Telegram
Suscríbete
profilepic_mas/img/tribuchat-2021.jpeg
Recibe más servicios con nuestro Tribuchat
Suscríbete
©2022 La Tribuna - Una voluntad al servicio de la patria. Honduras Centro América