El universo Andersson

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/ 25 de junio de 2022
/ 02:00 am
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El universo Andersson

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José María Leiva Leiva

Los Andersson son una excéntrica familia sueca, de la que hemos conocido sus locas aventuras en Grecia, el sur del Tirol y en la nieve, a través de una atractiva trilogía cinematográfica, adaptación de un libro infantil escrito por Anders Jacobsson, dirigidas las dos primeras: “Los Anderson en Grecia” (2012), y “Los Andersson Road Movie. Casi millonarios” (2013), por Hannes Holm (“Un hombre llamado Ove”), y “Los Andersson en la nieve” (2014), por Gustaf Åkerblom.

Cada miembro de la familia tiene en estos filmes sus momentos de encanto y simpatía: el padre Rudolf (Morgan Alling), asesor fiscal, absolutamente alocado y de poco seso, siempre pensando en el dinero; la madre Karin (Anja Lundqvist), despreocupada, bellísima, expresiva y simple; y sus tres hijos. La hermana mayor Hannah (Hanna Elffors Elfström), deseosa de conocer chicos; el imaginativo y taciturno Sune (William Ringström), que busca a la chica de sus sueños; y el más pequeño, Hakan (Julius Jimenez Hugoson), siempre haciendo travesuras. Pero también se lucen cuando tienen que convocar a una reunión familiar, pues lo hacen al son de un peculiar llamado musical, que los hace reunirse de inmediato, para conocer el propósito de la cita.

Todo comienza con los “Andersson en Grecia”. Se acerca el verano y como siempre, la familia se programa para irse de vacaciones se programan, como cada verano, ir de vacaciones a Myggträsk, una pequeña isla cerca de donde viven en Suecia, a bordo de una caravana. No obstante, un día, Rudolf, recibe de su jefe la oportunidad de asistir a un congreso en Grecia. Animado por estas circunstancias, decide llevarse a su familia de vacaciones a Grecia. Y con un “todo incluido”. Pero un golpe de mala suerte echa para atrás los planes de Rudolf por agradar a su prole, que están expectantes con el nuevo viaje, porque es su jefe quien finalmente asistirá al congreso. Así pues, y para no decepcionar a su familia, Rudolf sigue adelante con el plan establecido y reúne el dinero suficiente para pagar el viaje. Una vez allí, la familia se embarcará en una aventura llena de sorpresas.

El humor de la película se basa una serie de gags que siguen un patrón común: Los distintos miembros de la familia envueltos en diversas situaciones comprometidas. Además, la película, tiene un tono positivo, y elogia la unidad familiar. Su éxito en Suecia propició alguna adaptación más de la saga literaria, de nuevo con Holm como director y el mismo reparto, pues le ha seguido “Los Andersson Road Movie. Casi millonarios” (2013).

La película, me resultó mucho más atractiva que su precedente, llevando al extremo las excentricidades de esta surrealista familia sueca, incluyendo un leve homenaje a “Sonrisas y lágrimas”, entre sus escenas más rítmicas y recordadas. En una boda a la que asisten los Andersson, Rudolf se entera por casualidad que una pintura que iba a regalar, obra del artista Bengt Johansson que él y Karin consiguieron en su luna de miel, tiene un valor superior a 900.000 coronas. Sólo hay un problema: el artista no la firmó.

 

“Es por eso que Rudolf decide llevar por carretera a toda su familia de regreso a la aldea donde 20 años antes obtuvieron la pintura, situada en el Sur del Tirol. Así, el artista podrá firmarla fácilmente y ¡se harán ricos!” (Filmaffinity). Este nuevo éxito comercial, llevó a la producción a un tercer título: “Los Andersson en la nieve”, dirigida por Gustaf Åkerblom en 2014.

Todo comienza cuando el soñador Sune se queda desolado al enterarse que Sophie (Kajsa Halldén), la chica de la que está perdidamente enamorado, se va de vacaciones de invierno para irse a esquiar a las montañas, junto a Santos (Malte Gardinger), compañero de clase con el que rivaliza por el corazón de la muchacha. Se impone improvisar una solución, por lo que pone en marcha un plan para convencer a toda su familia de que también se vayan todos juntos al mismo lugar, porque supuestamente… ¡los padres de Sophie, Pontus (Erik Johansson), e Yvonne (Frida Hallgren), les han invitado y corren con todos los gastos! Una vez allí, las dos familias deberán compartir cabaña, y no será fácil, mientras que Sune solamente tendrá en mente un objetivo: ¡recuperar a Sophie!

 

Por supuesto, “lo que debería ser una jornada de calma y felicidad no se desarrolla como ellos esperaban. Sune, se ve envuelto en una complicada relación que obligará a su padre Rudolf a enfrentarse a difíciles retos parentales. Mientras, el hermano pequeño no planea nada bueno, la hermana mayor se avergüenza de la familia y la madre intentará unirlos a todos”.

Tags:Cine
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