¿Por qué Danlí es sede del Festival del Maíz? una historia hasta ahora desconocida

ZV
/ 26 de junio de 2022
/ 12:42 am
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¿Por qué Danlí es sede del Festival del Maíz? una historia hasta ahora desconocida
La Casa de la Cultura durante los festivales estuvo presente con excelentes representaciones alegóricas.

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DANLÍ, El Paraíso. Tremendo alboroto causó entre algunos sectores la cancelación de la celebración del Festival del Maíz, por decisión expresa de la corporación municipal en sesión extraordinaria realizada el pasado martes. La decisión se deriva por motivos justificados según reza un Twiter enviado por el alcalde municipal Abraham Kafati.

En el presente reportaje no hare un enfoque sobre las causas y motivos de la cancelación del referido evento que años atrás fue elevado a la categoría de internacional. Sin embargo, ahondare sobre los orígenes de este evento y el propósito fundamental de las autoridades de Cultura y Turismo de la época cuando surge la propuesta.

En 1975 fue creada la Secretaria de Cultura y Turismo que, aglutino a otras instituciones centenarias entre ellas la Biblioteca Nacional “Juan Ramón Molina” y EL Archivo Nacional; integrándose tiempo después el Teatro Nacional “Manuel Bonilla” y el Instituto Hondureño de Antropología e Historia. Posteriormente mediante varios decretos se realizaron varios cambios de organización. Fue en la etapa del Triunvirato militar integrado por Policarpo Paz García, Domingo Álvarez Cruz y Amílcar Zelaya entre 1976 y 1978. Para entonces las autoridades de Cultura y Turismo con el objetivo de promover el turismo interno, el director de Cultura Popular Rodolfo Díaz Zelaya, surgió la propuesta de los festivales y ferias patronales con la idea de promover el turismo interno en varias ciudades del país.

En el caso particular de un Festival del Maíz, la propuesta original de Díaz Zelaya estuvo dirigida a la ciudad de Juticalpa en el departamento de Olancho. Considerando que este departamento era el mayor productor de maíz del país. Las autoridades municipales de Juticalpa, en aquel momento no estuvieron de acuerdo con la propuesta de Cultura, quedando descartada la celebración de un festival del maíz para el departamento de Olancho.

En Danlí, el alcalde municipal era don Gonzalo Lovo Sevilla, quien originalmente promovió las denominadas atoleadas con los diferentes derivados en las zonas productoras de maíz como un estímulo al productor y el disfrute entre la familia del producto de la tierra. Esta actividad era un festival en pequeño pero grande en la idea de un alcalde visionario.

Rodolfo Díaz Zelaya, después de la negativa de los olanchanos se dirigió a Danlí con la propuesta. El alcalde Lovo Sevilla y otros ciudadanos fueron receptivos a la iniciativa de Cultura de celebrar el Primer Festival del Maíz, reconociendo y con orgullo la existencia de dos valles altamente productores de granos básicos: Jamastrán, en la década de los 60 y 70 considerado el granero de Centro América. Con esta idea trascendental, fue creado el Festival del Maíz durante la gestión del progresista alcalde municipal Gonzalo Lovo Sevilla en agosto de 1976.

Cabe destacar que entre los principales objetivos del Festival fue el incentivo a los agricultores y campesinos de la zona. Nunca se tuvo la idea de comercializar un evento que fue creado con fines estrictamente culturales, cuyos protagonistas serían los productores, además, involucrar a otros sectores sociales e institucionales para hacer causa común y realizar un evento netamente cultural para involucrar a la familia en el conocimiento del trabajo de los hombres de tierra adentro donde se produce la comida.

El primer festival, organizado por la Dirección de Cultura Popular, la alcaldía municipal, fuerzas vivas, Secretaría de Recursos Naturales (ahora Secretaría de Agricultura y Ganadería), Instituto Nacional Agrario y el sector educativo marcó la ruta a seguir. El segundo Festival, el mejor en toda la historia abrió las puertas al turismo nacional. Danlí comienza a ser reconocido por dos de los principales referentes culturales a finales de la década del 70 y 80, la Escuela Normal España y el Festival Nacional del Maíz.

A partir del tercer festival la parte cultural fue relegada para entrar en la era de la comercialización y los intereses particulares que dieron al traste con uno de los eventos culturales más vistosos de la historia. Había llegado la era del negocio. El productor de maíz fue relegado a la mínima expresión. Los turistas del interior fueron desapareciendo y el desencanto entre algunos sectores se hizo sentir. La idea de hacer cambios estructurales para este significativo evento no encontró acogida.

El receso en la celebración del Festival surge con la llegada del COVID-19 el 2020 y 2021, una catástrofe para muchos. Con la pandemia todo se paralizó. Este año cuando se avizora una buena cosecha en el agro, no se realizará el Festival por las razones apuntadas por las autoridades municipales y sanitarias por no considerar prudente por los diferentes factores que se presentan en la zona.

Conociendo parte de la historia de cómo se originó el Festival del Maíz, es importante que sectores interesados en este evento, dejando de lado los intereses personales, presenten un proyecto de cambio para reanudar esta fiesta que, como bien dicen algunos le corresponde al pueblo. Los cambios son necesarios, hoy más que nunca Danlí debe presentar una imagen diferente en materia cultural y tras conocer estos pequeños rasgos históricos, volver al origen, con la gente que trabaja y produce la tierra, tal como se hizo el 2018 y 2019, celebrando el Festival con la gente que dobla sus espaldas para sacarle a la tierra la tortilla diaria de cada día.

El hecho que no haya festival este 2022 no significa que todo esté perdido. Es quizá el mejor momento para reflexionar y hacer mejor las cosas y engrandecer a Danlí en su historia, cultura y trabajo. Ya vendrán tiempos mejores.

Autor: Luis Alonso Gómez Oyuela
Email: luisgoyuela15gmail.com

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