A los socialistas de todos los partidos

ZV
/ 27 de junio de 2022
/ 12:04 am
Síguenos
01234
A los socialistas de todos los partidos

Más

Por: Carlos G. Cálix

“A los socialistas de todos los partidos” fue la dedicatoria de uno de los libros más famosos que escribió F. A. Hayek y hoy quiero traer a colación dicha frase para todos los que se sienten “socialistas” en Honduras, indistintamente de su partido político. ¡Porque, al parecer los hay en todos lados!

Con la diferencia que ahora existen muchas familias de “socialistas” que tienen el deseo de dominar el cuerpo social de forma poco científica y pretenden determinar con sus ideas el curso “óptimo” al que debemos migrar los hondureños. De hecho, me surge la incertidumbre si es que el 51% de las personas que votaron a favor de la señora Presidenta, realmente quieren un Estado socialista y de ser así, me pregunto si honestamente comprenden lo que eso significa. Porque podría pensar que es solo una porción de ese porcentaje el que verdaderamente añora cambiar el modelo. Eso significa que, si se efectuara un plebiscito y el 49% de los que quieren una mejor democracia, mantuvieran su posición y a ellos se les sumara apenas el 2% de los hondureños que ya se dieron cuenta que el capitalismo sigue siendo el modelo político más versátil y de mayor éxito que los humanos han desarrollado hasta ahora -como dice Harari-, entonces, me parece a mí, que se podría detener la riesgosa obra de teatro que se pretende poner en escena.

Por ende, si “el poder emana del pueblo”, hay que recordar con números grandes que ese 49% que también es pueblo, no estaba de acuerdo con la opción presidencial que ganó las elecciones y aun así respetó la carta democrática. Salvo que, el equivocado sea yo y a la fecha, este porcentaje se esté reduciendo y se encuentre convencido que la economía, la seguridad y el empleo están mejor con el gobierno actual. Pero los datos fríos son contundentes y no es cuestión de percepción.

Ya hace un siglo, Mises manifestaba que el socialismo era un error e iba acabar mal sobre todo por el hecho de querer planificar todo y es precisamente esta la advertencia que concibe Hayek al hacer alusión a la cita que da título a esta columna: “advertimos a los socialistas de todo el mundo, de todos los géneros, de todas las clases, los bien intencionados, los mal intencionados, los que quieren una planificación más amplia, los que quieren una planificación más corta, que en el tiempo, todos querrán llegar a la planificación absoluta” y esto es porque el comportamiento libre de todos los individuos terminará viéndose con malos ojos, con ello, la tendencia que conlleva esto, es a la pretensión de corregir los errores de la planificación, procurando incluso, ajustar los sentimientos de las personas hasta coartar múltiples libertades.

Muchos en Honduras, consideran que es muy temprano para hablar de estos temas, pero poco a poco, en la actualidad ya se comienzan a ver los enormes atisbos autoritarios. Y ¿Por qué están apresurando todo? Porque el libre mercado y la libre iniciativa de las personas son un procedimiento que permite ordenar nuestras acciones de manera dinámica y por supuesto son superiores a cualquier otra alternativa y eso, genera molestia en los planificadores centrales que quieren controlar todo hasta llegar al autoritarismo. La tesis central es que “socialismo” y “totalitarismo” son esencialmente lo mismo, dos retoños del colectivismo y este, a su vez, un modelo de organización incompatible con la libertad humana. Para Hayek toda planificación económica, por leve que sea, se basa en la creación de un supuesto bien común o nacional que se constituye en objetivo general. Así pues, la planificación económica conduce necesariamente hacia el totalitarismo y a la pérdida de las libertades individuales, como bien analiza Daniel Rodríguez en su libro “Hacia el totalitarismo”.

Históricamente, el aparato político tiende a mentir y es una realidad que cuando las cosas no van bien, muchas veces tienen ideas racionales, el problema es que el Estado de bienestar o el proceso de “refundación” hacia un Estado social demócrata, requiere de dinero para subsidiar todas estas ideas, al grado de llegar al chantaje. Por ello insisto en la importancia de saber cuál es el costo/beneficio de dicho proyecto.

La libertad implica respetar las opiniones y las posturas de las personas, pero, ojalá que los socialistas de todos los partidos, comprendan que, si siguen por esa misma línea, van “camino a la servidumbre”.

Puede ser que yo esté equivocado, pero sugiero atender a la lógica racional. ¡Un abrazo!

calixgrupoeditorial@gmail.com Carlos G. Cálix es profesor del Doctorado en Dirección Empresarial en la UNAH y cofundador de diversas empresas. Tiene un postdoctorado por el CONICET en el IIESS-Argentina. Autor de El fin de la democracia y el último liberal y, La Señora Presidenta ¿Una solución o un problema?

@carlosgcalix
carlosgcalix.com

©2022 La Tribuna - Una voluntad al servicio de la patria. Honduras Centro América