La imposición de los antivalores

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/ 28 de junio de 2022
/ 12:39 am
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La imposición de los antivalores
¿Habrá un secreto detrás de la vacuna?

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Mario E. Fumero

Por muchos años el cristianismo se ha predicado abiertamente en las calles, plazas, estadios y se han hecho centenares de invitaciones a participar de congresos y eventos especiales, todo ello con el único fin que cada persona tenga una relación personal con Cristo. Sin embargo, hoy esto está en peligro de ejecutarse, porque tristemente los antivalores se están imponiendo sobre los valores y en algunos países ya se hace imposible denunciar el pecado, porque el mismo se ha impuesto como cultura legal, y estos antivalores controlan los medios de comunicación, sus leyes al legalizar lo inmoral, amordazan el condenar lo que la Biblia llama pecado.
Hay que tener sumo cuidado cuando expresemos públicamente que el aborto es un crimen, que la homosexualidad es perversión, y que la ideología del género es una aberración, así como que la prostitución es pecado, porque al condenar esto, te caerán como avispas, señalándote como sexofóbico, desfasado, fanático y promotor del odio.

Hoy por medio de la televisión las novelas, películas, logos, campañas empresariales, y las escuelas imponen de forma casi impositiva la cuestionada “ideología de género”, y no hay campaña a favor de la familia bíblica, pero sí se fortalece cada vez más las campañas del orgullo gay. Vemos cómo se censura toda opinión contraria a los que promueve el disolver la familia original para establecer los fenómenos trans. Si la mayoría de los cristianos (si es que los hay) boicotearan las empresas que promueven esta ideología, como los canales de televisión, Disney, ciertas películas, etc. De seguro muchas cosas cambiarían, pero tristemente, aunque estos grupos LGTB son minoría (10%) ante el silencio y adaptación de la mayoría, pueden imponer su ideología silenciando a los que piensan diferentes.

Estamos viendo una abierta censura en muchas redes sociales a los que mantenemos la defensa de la familia original y los valores cristianos, porque decir que algo es pecado, produce señalamiento de “apología al odio” y por ende censura, así como expresar un criterio contrario a la imposición de la OMS respecto a la vacuna y el covid-19. Hoy Facebook, YouTube, Twitter otras redes más censuran todo contenido cristiano que condene el pecado de la homosexualidad, y la imposición de la ideología del género. Solo hay una red social que permite la libre expresión del pensamiento qué es “Telegram” y aquellas páginas web que tú pongas pagando, porque las redes alineadas al Nuevo Orden Mundial nos quieren obligar a aceptar lo que no queremos.

De de aquí en adelante los cristianos, con principios sólidos, tendremos que estar preparado para la persecución que viene, principalmente por parte de los grupos LGTB que están tomando fuerza y poder, y siembran el odio hacia todo lo que no aprueben su libertinaje sexual, queriendo imponernos como cultura impositiva su ideología para enseñarle a nuestros niños que no existe hombre y mujer, queriendo controlar incluso la educación sexual y moral de nuestros hijos. Y yo me pregunto: ¿cómo es posible que siendo los cristianos una mayoría, dejemos que una minoría nos domine e imponga su criterio? ¿Por qué no hacemos un boicot a todos los que promueven esta subcultura de antivalores?

¿Qué es un boicot? Definamos este concepto. Un boicot consiste en negarse a comprar, vender, consumir, ver o apoyar cualquier practicar, consumo, producto o forma de relación comercial o individual con empresa consideradas como contrarias a mis creencias, valores o principios, o que promuevan algo dañino, destructivo o contengan antivalores, participando, consumiendo o viendo tal producto o publicidad, ya que al ser algo moralmente reprobable, lo debe rechazar personalmente.

Si la mayoría bloqueamos lo inmoral y ejerciéramos legalmente nuestra opinión con acciones de bloqueo, muchas cosas cambiarían, porque, al fin y al cabo, todo lo que se imponen en este mundo es un negocio que se manipula con el poder económico. Les pondré solo un ejemplo; si las novelas y películas que se trasmiten sobre narcotráfico, violencia, homosexualidad y antivalores, no las miraran la mayoría, no existirían, porque no encontrarían quién las financiaran o patrocinara. Todos sabemos que la rentabilidad de ellas depende de la audiencia. Lo mismo ocurre con las películas, las mismas cuestan millones, pero si no tiene taquilla, no la producirían, porque no son rentables. Es por eso que tristemente las películas negativas que más se producen son las que más se venden, y como el mundo ha perdido los valores, cuando una película tiene valores, no se hace rentable, porque a la gente le gusta tristemente lo que la Biblia condena.

En nuestras manos está el poder luchar pacíficamente contra los poderes económicos dominantes que tratan de imponernos todo lo contrario a lo que tradicionalmente y bíblicamente hemos vivido y creído. Tristemente aquellas culturas no cristianas, como la islámica, tiene la osadía de defender sus valores y resistir los poderes económicos del Nuevo Orden Mundial, para no permitir que todo lo contrario a los valores tradicionales se imponga dentro de esta nación. Dios tenga misericordia del cristianismo occidental.

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