El jardín de las rosas negras (2/2)

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/ 16 de julio de 2022
/ 02:34 am
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El jardín de las rosas negras (2/2)

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José María Leiva Leiva.

 

Concluimos el tema de la prostitución presente a lo largo de la historia del cine, con dos menciones de la India, (1) “Gangubai Kathiawadi” (2022) del laureado director Sanjay Leela Bhansali, quien es, además, guionista y compositor de música indio, de gratos recuerdos en películas formidables como el romance de época “Devdas” (2002); “Black” (2005); “Guzaarish” (2010) y la película deportiva “Mary Kom” (2014).

 

Gangubai Kathiawadi”, narra la historia real de Ganga Harjeevandas, quien creció en una familia educada de Kathiawar (hoy Guyarat) y soñaba con triunfar como actriz de cine en Bombay. “A los 16 años se escapó con su prometido, un hombre pérfido y bastante mayor que una vez en la gran ciudad, la vendió a un burdel por 1.000 rupias. En su primer tiempo como trabajadora sexual comenzó a mostrar liderazgo e inteligencia, y pronto se convirtió en la madama de varios kuntankhanas, como se llamaba a los prostíbulos del barrio de Kamathipura. Cambió su nombre de clase media a Gangu, olvidó sus modales y se convirtió en una feroz defensora de más de 4.000 mujeres, que le agregaron a el sufijo honorífico de bai”.

En la década de 1960, cuando la escuela secundaria de niñas St. Anthony comenzó una campaña para cerrar los prostíbulos en Kamathipura, Gangubai se opuso y lideró a todas las trabajadoras sexuales que, arrojadas al margen de la ley, no podían enviar a sus hijos allí ni a otra escuela, ni abrir una cuenta bancaria, y se quedarían sin hogares si el colegio lograba cerrar el barrio rojo. Incluso, llegó a plantearle al primer ministro Jawaharlal Nehru la necesidad de proteger a estas mujeres (rosas negras del jardín, como les llamó en esta cita histórica) de la violencia y la discriminación que sufrían.

 

La película se basa en Mafia Queens of Mumbai (Reinas de la mafia de Bombay, 2011), libro de Hussain Zaidi que le dedica un capítulo a Gangubai, que es interpretada regiamente por la preciosa Alia Bhatt de sobresalientes actuaciones en el drama de carretera “Highway” (2014); la comedia romántica “Badrinath Ki Dulhania” (2017); el drama sobre la mayoría de edad “Dear Zindagi” (2016), que narra la historia de una directora de fotografía en ciernes que está descontenta con su vida y conoce a un psicólogo de espíritu libre que la ayuda a obtener una nueva perspectiva de su vida. El drama criminal “Udta Punjab” (2016), y el thriller “Raazi” (2018).

Parte importante del relato de Gangubai Kathiawadi, descansa también en la actuación de Ajay Devgn, interpretando a Rahim Lala, el despiadado jefe de la mafia local que protegió a Gangubai de un hombre que la abusaba física y financieramente. Y no menos importante es, que, para contar esta épica tan dura, Bhansali compuso las canciones que Alia Bhatt baila con ritmo y gracia logrando captar la enorme complejidad del personaje. “Porque Gangu es idealista pero también mandona y arrogante, y si acaso trata de moderar su irritabilidad es tomando vodka que siempre parece tener a mano. Con todo, es también la activista que pronunció un discurso memorable en Chicago, durante una conferencia sobre derechos de las mujeres”, señala la crítica.

Por lo demás, en esta reconstrucción del Bombay de los sesenta se ve a la Madama de Kamathipura o Reina de la Mafia, como se la conocía, ir de uno de sus burdeles a otros en un Bentley negro —la única en su rubro que tenía tal automóvil entonces— y ocuparse de otros negocios clandestinos, como el tráfico de drogas, vestida en un sari blanco siempre perfecto.

 

Una opinión a considerar en el análisis la encontramos en el sitio https://www.msn.com/en-in/entertainment/. wionnewsweb@gmail.com (Sneha Swaminathan), al considerar que la interpretación de Alia Bhatt de “Gangubai Kathiawadi”, es enriquecedora. “Pero hay un elemento problemático en esta narrativa. La película tiende a idealizar la vida de las trabajadoras sexuales de Kamathipura hasta tal punto que corre el riesgo de distraer a la audiencia de las circunstancias de la vida real de estas mujeres. La realidad actual de esta profesión es diferente. Las trabajadoras sexuales de Kamathipura han estado al borde del abismo debido a los cierres inducidos por el COVID-19. La única ayuda que recibieron fue de unas pocas organizaciones sin fines de lucro que les proporcionaron artículos esenciales para el día a día. Muchos estaban endeudados hasta el cuello”.

 

“Los burdeles -agrega este sitio-, están lejos de los asuntos reales que se muestran en los medios. En 2020, la Comisión de Mujeres de Delhi informó sobre “condiciones inhumanas”, incluida una higiene nula y escasez de alimentos en el distrito de luz roja de GB Road en Delhi”.

 

(2) La otra película es “Mandi” (Market Place), una comedia satírica sobre política y prostitución, dirigida por Shyam Benegal en 1983. Sus primeros cuatro largometrajes “Ankur” (1973), “Nishant” (1975), “Manthan” (1976) y “Bhumika” (1977) lo convirtieron en un pionero del movimiento cinematográfico new wave de ese período. Basada en un cuento clásico del escritor pakistaní Ghulam Abbas, “Mandi” narra la historia de un burdel, situado en un pequeño pueblo de Maharashtra, un área que algunos políticos quieren como su localidad principal. “Se unen contra el burdel y sus habitantes en nombre de la moralidad, y pronto todos en la zona adoptan la misma disposición. Los políticos ofrecen poner una residencia alternativa para las prostitutas, pero este lugar está a kilómetros de distancia, aislado de la ciudad, muy cerca de la Dargah de Baba Karak Shah. La dueña de la casa no tiene más remedio que cumplir, pero al final las cosas toman un giro lógico…”. (FILMAFFINITY).

“Las películas de Shyam Benegal a menudo exploran amplios temas sociales a través de una lente muy enfocada, en estudios detallados de las relaciones entre un puñado de personas.  Mandi (“mercado”) tiene un alcance más amplio y presenta una gran cantidad de personajes cuyas relaciones forman una intrincada red en la que se enredan conceptos como lealtad, moralidad y duplicidad. Una película irónica con una buena dosis de comedia negra, Mandi presenta una mirada sarcástica a la tensión entre tradiciones venerables pero cuestionables y la modernidad en sus diversas formas”, leemos en https://www.filmigeek.com/

 

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