Una oposición no partidista

ZV
/ 16 de julio de 2022
/ 12:01 am
Síguenos
01234
Una oposición no partidista

Más

Por: Edgardo Rodríguez*

Los que hace pocos meses atrás se les hinchaban las venas del cuello exigiendo se respetaran las leyes, las instituciones y pedían cárcel para medio mundo, hoy, esos “honestos”, voltean la cabeza para otro lado ante las ilegalidades, barbaridades y los ríos de sangre que corren por la violencia, sin que el gobierno se inmute. Todos los de Libre, unos cuantos de la cúpula del PINU y todos los del PSH, con eufemismos, algunos, intentan justificar lo injustificable, otros, descarada y burdamente defienden las malas decisiones de su gobierno. Por el otro lado, los que deciden en el Partido Nacional, hacen una tímida de oposición, pero la cola de algunos es tan larga que a Manuel Zelaya no le quitan el sueño, porque pareciera los tiene bien agarrados, de donde más les preocupa. Conste, también los que exigen cambios de autoridades, se llaman al silencio, cero críticas u oposición al gobierno, con el que parecen simpatizar.

Estando, así las cosas, la elección de la nueva Corte Suprema va a salir como a Libre le venga en gana, olvídense del romántico sueño de tener una institución independiente de los otros poderes del Estado, hoy más que nunca será un instrumento totalmente doblegado al servicio de los planes de la “refundición”. Luego le seguirá el Ministerio Publico, otra herramienta que estará plegada al proyecto “socialista”. Una vez controladas esas dos instancias fundamentales del aparato de justicia, probablemente el “comandante” empiece a decir que las condiciones para la Constituyente han cambiado.

En este momento los liderazgos de los partidos políticos, de todos, tienen miedo, están desprestigiados, otros doblados ante el poder y también están los que no gozan de las “mieles” de presidencial, pero no tienen el caudal ciudadano capaz de movilizar a las masas, para oponerse a los enormes desmanes de Libre y su ausencia de un plan de gobierno efectivo. Olvídense, un buen rato, pierdan las esperanzas, que la redención de esta patria vendrá envuelta con la bandera de algún instituto político, porque eso no sucederá. Y como no hay esperanza en ellos, hay que buscar otras alternativas de lucha cívica, ciudadana, democrática, en otras partes, con otros actores. Considero, que la verdadera y limpia lucha por una mejor Honduras deberíamos de esperar verla llegar, envuelta en la bandera nacional, azul y blanco, con las cinco estrellas al centro.

Solo cuando se entienda esto y empecemos a trabajar en serio por conjuntar a los hombres y mujeres, que antes de ver colores ven a Dios y a la Patria, será hasta ese momento que las cosas podrían empezar a tomar otro rumbo. No es fácil, desafortunadamente el hondureño, que no está matriculado con la ideología radical, es conformista, cómodo, haragán, quiere que otros luchen por él y después gozar de las prebendas, sin mojarse el trasero. Por eso es que no es sencillo la defensa de la libertad y la democracia liberal, cuesta mucho. Por todas partes oigo gente quejarse en silencio de este desastroso gobierno, muchos se arrepienten del error de haber votado por la doña, otros tantos, temen la llegada de la Constituyente y el giro al autoritarismo, pero hasta allí nomas llegan. Cuando se les llama a reuniones para buscar nuevas formas de organización y lucha empieza la letanía de excusas y peros. Así es nuestra cultura, todo funciona de esa manera en esta Honduras, esperamos hasta el último momento para atender las cosas, aunque sean prioridades o urgentes, las hacemos en el último instante o no las hacemos.

Pero el alma me vuelve al cuerpo, cuando veo mujeres valientes, levantarse tempranito para ir a dar declaraciones, sin temor, contra los planes de Redondo, el ilegal. Cuando dos o tres se reúnen y expresan su firme propósito de no permitir tanta manipulación de los políticos de todos los colores, aunque ellos también pertenecen a partidos, pero se quitan esos colores y se ponen los de la bandera nacional. Entendamos, que solo una oposición, patriótica, no partidista, amplia y con claros objetivos democráticos, puede interponerse en los planes del “socialismo” trasnochado. Olvidémonos de los partidos, por un buen tiempo, porque por allí no va la cosa.

*Politólogo y Periodista

edgardohonduras@yahoo.com

©2022 La Tribuna - Una voluntad al servicio de la patria. Honduras Centro América