DIÁSPORA HONDUREÑA

ZV
/ 17 de julio de 2022
/ 12:02 am
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DIÁSPORA HONDUREÑA

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EL hondureño, por regla general, sin importar cuál haya sido su estatus social, ha pastoreado en su mente la posibilidad de viajar a Estados Unidos. Esa tendencia no es nada nueva. Quizás comenzó a gestarse en la segunda mitad del siglo diecinueve. Pero, sobre todo, en los comienzos del siglo veinte, tanto por las ilusiones que engendraba el enclave minero, como también el bananero. Así que los viajes a la “Metrópoli del Norte” empezaron por asuntos diplomáticos y de negocios. Paralelamente, varios padres de familia deseaban que sus vástagos fueran a recibir su educación en los colegios y en las universidades estadounidenses.

De tal suerte que los primeros hondureños nacidos por allá, y sus descendientes, no podrían ser clasificados o bautizados, en ningún sentido estricto, como integrantes de la llamada “diáspora hondureña”, en tanto que viajaron y se quedaron por el mero placer de respirar otros aires, aprender otra lengua y vivir en otros paisajes. Al parecer el fenómeno de esta “diáspora” es más o menos reciente. Los catrachos comenzaron a engrosar las filas demográficas de los migrantes en la década del ochenta del siglo pasado, pero, particularmente, a partir de los desastres económicos y humanitarios causados por el huracán “Mitch” a finales de los años noventa. Y a renglón seguido por la violencia desencadenada por el crimen organizado internacional y la presencia angustiante de las maras y pandillas que han crecido exponencialmente, y que han venido amenazando las vidas, los empleos y la salud mental de muchos jóvenes hondureños, trabajadores y honestos, que se han visto en la penosa circunstancia de emigrar hacia “La Metrópoli” y otras urbes, por caminos ignotos cargados de adversidades y peligros. Justamente la iniciativa del “TPS” surgió como consecuencia de los hondureños migrantes después del mencionado huracán, y de otras desgracias concomitantes.

Pensamos que en este segundo contexto es válido y legítimo hablar de la “diáspora hondureña”, incluyendo la reciente fuga de valores intelectuales de clase media, por causa del desempleo y la espiral de la violencia. Muchos jóvenes egresados de secundaria y de las mismas universidades, se han visto orillados a emigrar debido a que el aparato productivo nacional continúa siendo comparativamente pequeño y que son muy escasas las oportunidades de empleo. Lo ideal sería que estos jóvenes, en vez de gastar sus dólares en los pagos extraordinarios de los famosos “coyotes”, montaran con esos mismos dineros pequeñas empresas más o menos redituables. Sin embargo, todos sabemos que en Honduras la tramitología para organizar cualquier empresa es altamente burocrática y engorrosa. La distribución de la tierra sigue siendo injusta. Y el acceso a los créditos es bastante difícil. Estos son motivos por los cuales la mayoría de los emprende-dores lugareños se desaniman, tiran la toalla y se marchan hacia el exterio.

El trasfondo del término “diáspora” es históricamente riquísimo. Se trata de pobladores y ciudadanos que en determinados momentos se han visto forzados a emigrar hacia diversos puntos del planeta. Es decir, fueron expulsados, de manera violenta, de su propio territorio, y han tenido que ingeniárselas para sobrevivir en otras partes del mundo. Pero siempre con la ilusión inalienable de retornar a su lugar de origen. El caso más reciente es el del pueblo sirio, que ha padecido el fuego cruzado de diversas potencias e intereses, que han obligado a comunidades enteras a emigrar. Sin embargo, los sirios migrantes, en su mayoría, anhelan regresar lo más pronto posible a reconstruir sus hogares y sus casas, de ser posible en los mismos puntos en donde fueron bombardeadas y pulverizadas. (Veremos más tarde lo que habrá de ocurrir con millones de ucranianos expulsados por la guerra). A fin de que la “diáspora hondureña” sea legítima, debe prevalecer un anhelo de retorno al terruño, en la misma medida en que el Estado hondureño, y el sector privado, garanticen la seguridad y la prosperidad de todos.

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