Las vacas sagradas

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/ 18 de julio de 2022
/ 12:01 am
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Las vacas sagradas
Independencia y recuperación patria

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Por. Abog. Octavio Pineda Espinoza (*)

Las vacas tienen un carácter sagrado en la religión hindú, profesada por el 80% de la población de la India, con más de 1,300 millones de habitantes. Para ellos la vaca es venerada como fuente de alimento y símbolo de vida, y nunca debe ser sacrificada. Es considerada como el alimento más perfecto, tiene bondades de calmar y mejorar la meditación. La vaca, a pesar de ser un animal de gran tamaño es mansa, paciente, calmada y afectuosa con sus crías. (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española).

Aquí hay muchas personas que quisieran ser “vacas sagradas”, esos que dicen que son impolutos pero que, como los gatos, caen bien en cada gobierno porque se acomodan a las circunstancias de la situación y, como nunca aprendieron a ganarse un cargo de elección popular con votos, premisa mayor de la Democracia, se conforman con ser los adláteres de los que tienen el poder en los corredores oscuros de la situación. Sí, hay muchos y muchas que quisieran ser vacas sagradas pero se les olvida la premisa mayor, deben ser fuente de alimento y símbolo de vida, no arreglo acomodaticio del Poder, pero, hay expertos en eso, en algún momento fueron diputados sin merecerlo, en algún momento fueron Ministros de esto y de lo otro, según le conviniera al dueño del Poder de ayer y de ahora, son los que quieren elegir Magistrados a la Suprema Corte de Justicia, claro, como los requisitos no los comprenden, lo natural es, cambiarlos, manchar a todos los demás sintiéndose equivocadamente, los Dioses del Olimpo, impolutos solo porque en sus casas no tienen espejos y porque para esos torpes, solo ellos son los buenos.

Mi padre nunca creyó en las vacas sagradas, si lo hubiera hecho, nunca hubiera llegado donde llegó, el distinguido Abogado Gautama Buda Fonseca tampoco creyó, en esas vacas sagradas, que sabían menos que él y que, por lo tanto, no lo podían examinar, ambos fueron criticados, vilipendiados, llevados al extremo, ninguno nunca dio su brazo a torcer, prefirieron vivir sin doblar las rodillas sin importar las consecuencias y ambos pagaron el precio, según sus enemigos, porque ellos, cercanos al conocimiento, a la virtud y a la sabiduría, prefirieron perder de pie que ganar con la genuflexión de las alimañas, creo que para ambas familias ese es el legado más digno que como hijo o hija se puede recibir, legado que debemos seguir, admirar y venerar.

Pero nosotros no estamos en el poder, hoy lo tienen esos “impolutos, bajados del cielo”, o como dice un amigo mío esos y esas que se creen “vacas sagradas”, esos que van a cambiar el mundo en sus fumarolas o en la somnolencia de los opiodes “el mundo”, esos revolucionarios de cafetín como decía Modesto Rodas Alvarado, esos que creían en las calles y ahora las niegan, esos que ofrecieron pan y le dan al pueblo odio, resentimiento, destrucción y la mentira de la revolución, sin saber que, históricamente, todas las revoluciones se comen y matan a sus creadores: Dantón, Robespierre bajo la guillotina, Trotsky traicionado y vendido en México, ese México que decía que era revolucionario, Lenín, el gran destructor que ni siquiera llegó a ver su fracasado experimento después de 70 años, El Che Guevara, para mí, el único revolucionario legítimo entregado por su gran amigo Fidel Castro, y los ilusos muy elevados, no por los pensamientos de Chávez en Venezuela, una nación rica en todos los sentidos destruida por la falacia del siglo 21.

Pero bien, aquí estamos parados casi 9 millones de hondureños que nos cansamos de Joh y de todos los pícaros que todavía lo defienden, hicimos y dimos una dirección con un mandato claro: ¡No hagan lo que hicieron los que acaban de perder! Y la pregunta es: ¿Aprendieron la lección?, por las decisiones de doña Xiomara o las de Mel, ¡todavía hay que determinar en esa relación dicótoma quien realmente manda!, no la aprendieron y se llenaron de ilegalidades queriendo ser legales o queriendo aparentar serlo. Hay decisiones buenas para el país?, sí las hay; hay decisiones malas para el país?, demasiadas!, no se puede tapar el sol con un dedo y no existen razones inteligentes que nos hagan entender que este gobierno no busca ser lo mismo que fue el otro, una seguidilla de decisiones que violentaron el principio de separación de los poderes largamente argumentado por Montesquieu, por Hobbes, por Rouseau y otros, no entiendo que les enseñan en esas maestrías a mis amigos si la democracia constitucional es muy clara. Aquí vienen un par de españolitos a decirnos que reformemos nuestra Constitución, la que más ha durado más de las 16 que tenemos y no entiendo, como ninguno les ha preguntado porque no reforman la Constitución del 78 española, sinceramente no lo entiendo, pero creo que tiene que ver con ese concepto de las vacas sagradas, y yo, como mi padre, no creo en las vacas sagradas en nada, creo que hay gente que se acomoda para su beneficio o para que le reconozcan la maestría porque en la Unah, en Derecho, en el Claustro de Profesores se sienten las “vacas sagradas”.

Finalmente, estimado lector, en Honduras no hay vacas sagradas o al menos no debería haberlas, el proceso democrático real es uno que nos enseña, si lo cumplimos a cabalidad, a ganar y a perder con dignidad como enseñó Temístocles, el padre de la democracia occidental.

(*) Abogado y Notario. Catedrático de Derecho Constitucional. Político Liberal.

octavio_pineda2003@yahoo.com

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