Elogio a la carrera profesional del doctor Roberto Obdulio Tinoco (*)

ZV
/ 23 de julio de 2022
/ 12:53 am
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Elogio a la carrera profesional del doctor Roberto Obdulio Tinoco (*)

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Enrique Dolmo

¡Honor a quien honor merece! ¡A César lo que es de César! Nuestra Ceibita La Bella, se vestirá de gala para celebrar y honrar la distinción que el Colegio Médico de Honduras ha otorgado a nuestro prominente galeno y querido amigo Dr. Roberto Obdulio Tinoco, al dedicarle su nombre al Congreso de Otorrinolaringología que tuvo lugar en la ciudad de La Ceiba los días 4, 5 y 6 de julio del presente año.

Este es un evento de trascendental importancia para la vida nacional, donde se abordaron temas de actualidad por expositores nacionales y extranjeros. Pero nuestro objetivo principal en esta ocasión es destacar la figura de nuestro buen amigo por su trayectoria profesional y digno ejemplo de superación permanente.

Todos sus contemporáneos somos testigos de su privilegiada inteligencia, don de gente y sobre todo su humildad. El Dr. Tinoco es la personificación del éxito, el cual logró a través de una lucha constante y permanente venciendo obstáculos y barreras infranqueables con la firme determinación de Sí Se Puede!

Su niñez y adolescencia se caracterizó por su iniciativa y entusiasmo. En cuanto el deporte el fútbol fue su pasión. Con frecuencia lo encontrábamos en el campo Naco o Atlántida dirigiendo su equipo. De esta manera canalizaba sus energías físicas para luego absorber y profundizar sus conocimientos académicos en el estudio. Se destacó y sobresalió tanto en la primaria como en la secundaria combinando estudio y trabajo. Al concluir su bachillerato en el año de 1962, su aspiración de seguir adelante tomó mayor impulso. Aunque se destacaba en todas sus materias y tenía una habilidad natural para la oratoria, pensé que optaría por estudiar Derecho; pero su verdadera vocación era la Medicina. También era un asiduo visitante de la biblioteca Juan Ramón Molina, donde además de estudiar realizaba sus investigaciones científicas y dedicaba tiempo al desarrollo de su cultura general mediante la lectura de los clásicos de la literatura universal.

Para cumplir y lograr su sueño, se traslada a la capital en el año de 1963, realizando todos los esfuerzos necesarios orientados a materializar su objetivo. Ingresa a la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, la única en aquellos años y con optimo nivel de calidad académica y docente. Durante esos largos años de estudio, mantuvo sus lazos de amistad que los unía con amigos y compañeros ceibeños entre ellos los doctores, Tulio Gáleas, Gustavo López, Rubén López, Juan Montoya, Porfirio García (QDDG) Los abogados, Tulio Sierra, (QDDG) Héctor Lazo, Gerardo Martínez B. Licenciados, Bin Lanza, Betio Mejía, Lando Zelaya. Ingenieros, Máximo Navarro, Mariano Vásquez y otros prominentes profesionales que han sabido poner en alto el buen nombre de La Ceiba y que en este momento escapan de mi memoria.

Inexorablemente los años transcurrieron aun con la impresión o sensación de ser lentos y tardíos estudios, brindando como debió ser sus anhelados frutos, el 25 de marzo de 1971 al defender con propiedad y seguridad su Tesis Doctoral previa la obtención de su título como Doctor en Medicina y Cirugía. Este fue un momento de júbilo y gran emotividad para él, su familia, amigos y todo el pueblo ceibeño que aún continúa celebrando.

El entorno con su dinámica cambiante nos exige cada día un mayor conocimiento en todos los campos del saber humano. La Medicina es quizás, una de las profesiones de mayor susceptibilidad a ello debido al surgimiento continuo de nuevas enfermedades y la agresiva invasión tecnológica en todas sus áreas. La respuesta a esta tendencia es la especialización y el desarrollo profesional continuo. Al igual que otros visionarios el Dr. Tinoco percibe todo esto como la gran oportunidad de satisfacer las necesidades y requerimientos futuros de la profesión, razón por la cual decide viajar a Alemania en el año de 1973 becado por el Servicio Alemán de Intercambio Académico y con apoyo del Ministerio de Salud de Honduras.

Inicia y concluye sus estudios de Post grado en la universidad de medicina de Hannover, Estado de Niedersachsen Alemania Federal. De 1974 a 1978 es nombrado Médico Residente de Otorrinolaringología bajo la dirección del profesor Dr. Ernst Lehnhandt, pionero de los implantes cocleares en oídos de niños sordos. El 23 de noviembre de 1978 obtiene su título de esa prestigiosa universidad el cual es reconocido por el Colegio Médico y La Universidad Autónoma de Honduras al año siguiente para iniciar docencia, asistencia, emergencias, e investigación en el Hospital Escuela.

Y desde entonces su desempeño profesional como médico y catedrático ha sido extraordinario, lo mismo que su labor social y humanitaria en beneficio de los más necesitados. Su clínica en el hospital El Carmen siempre está disponible para todos, donde nos recibe con una hermosa sonrisa y un fuerte abrazo.

De todo corazón, solicito a nuestro buen amigo la preparación y publicación de su biografía para que sea lectura obligada en escuelas y colegios del país como muestra evidente y palpable de lo que es capaz de realizarse a través de la dedicación, perseverancia, esfuerzo y sacrificio.

Dr. Tinoco Felicidades! ¡Sí Podemos!

(*) El doctor Roberto Obdulio Tinoco, falleció de muerte natural, en Tegucigalpa el recién pasado 09 de mayo. Esta nota, escrita en vida del doctor Tinoco, se publica como un homenaje a su memoria de destacado profesional y especial amigo. (JRM)

 

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