Del campo a los mercados con arduo trabajo y apoyo financiero

ZV
/ 25 de julio de 2022
/ 12:28 am
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Del campo a los mercados con arduo trabajo y apoyo financiero
El productor José Hernández también maneja su propio puesto en el Zonal Belén, con la producción que saca desde lo alto de Lepaterique.

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Desde lo recóndito de la sierra de Lepaterique, un labriego saca una buena producción de hortalizas y verduras al mercado Zonal Belén, en Comayagüela, con su esmerado trabajo y un oportuno apoyo financiero.

Don José Hernández (55), hace producir la tierra en la región de Quebrada Honda, Lepaterique, Francisco Morazán, y se declara un triunfador, porque ha logrado darles trabajo a unos familiares y obtiene lo invertido para volver a sembrar.

Su campo de cultivos se ubica a unos 43 kilómetros de la capital hondureña, al oeste de la tristemente célebre montaña de Upare y al norte del río San José, a más de 1,500 metros de altura.

“UNA BENDICIÓN”

Para Hernández, trabajar en la agricultura, junto a tres sobrinos, es “una bendición de Dios, porque la familia debe apoyarse”, y la tierra de la cual logran extraen vegetales es parte de la herencia que recibieron de sus padres.

De joven aprendió a cultivar en el campo labrantío y tiene la costumbre de levantarse a la actividad diaria a las 3:00 de la mañana. Ahora abastece su propio puesto, a otros locatarios del mercado Zonal Belén y un supermercado con productos de hortalizas y verduras.

Hernández cultiva hortalizas: cebolla, cebollina, zanahoria, rábanos, repollos o remolachas, y verduras, entre ellas coliflor, brócoli y hierbas como culantro y gracias al financiamiento se apresta a poder aumentar el área de siembra.

Hernández se ha vuelto un buen productor que logró conectar en su parcela un sistema de riego por aspersión tipo “mariposa”, con tuberías PVC, de una vertiente que atraviesa por su terreno.

PRIMER CRÉDITO

Al rumor del arroyo, uno de los afluentes del caudaloso río Choluteca, que nace en la reserva biológica de Yerbabuena, de Lepaterique, cubierta por pinares y robledales, también ha tenido que batallar con lo caro y duro que resulta hacer producir la tierra.

Hernández obtuvo un primer préstamo por 40 mil lempiras en el sistema financiero con el aval de la Sociedad Administradora de Fondos de Garantía Recíproca (Confianza SA-FGR).

El crédito y los buenos resultados le han animado para seguir adelante con su emprendimiento, pese al aumento de precio de los insumos y que también debe sacar los productos al transporte hasta la polvorienta o fangosa carretera a lomo de caballo o en yunta de bueyes.

Nunca se imaginó que podía acceder a un crédito y todo fue mediante una broma que les hizo a los oficiales de negocios que visitan el Zonal Belén, como obtuvo el financiamiento y no le pidieron avales ni escrituras.

SUPERMERCADO

Hernández ilustra que cultiva la tierra desde cuando el saco de fertilizante tenía un precio de 15 centavos y una libra de semilla de culantro valía diez centavos, mientras ahora se compra en 1,400 lempiras el quintal de abono, por ejemplo.

En la actualidad tiene sembrado un poco de cebollina, culantro y zanahoria blanca, que es para venderla a un supermercado de la capital, donde tiene contrato. Solo en los cultivos actuales de zanahoria blanca, cebollina y culantro de castilla tiene una inversión de 100 mil lempiras.

Gracias a sus conocimientos, Hernández recupera la inversión y vuelve a sembrar, pero debido a los altos costos de los insumos tiene planeado solicitar un nuevo crédito con el aval de Confianza SA-FGR, para seguir trabajando la tierra.

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