Una latinoamericanidad compartida y en expansión

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/ 5 de agosto de 2022
/ 12:36 am
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Una latinoamericanidad compartida y en expansión

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Jorge Raffo

Hace escasos días el Perú conmemoró 201 años de vida republicana y dentro de poco tiempo se celebrarán los 165 años de relaciones diplomáticas con el hermano país de Honduras.
El progreso que trasluce la historia jurídica internacional y diplomática permite augurar para un mañana, no muy remoto, la vigencia del principio de la fraternidad de los pueblos, la más sublime de las conquistas de la vida humana; vislumbrada ya desde la independencia por los genios de San Martín, Bolívar y Morazán; síntesis de toda la grandeza de que pudo ser capaz en su época la tierra latinoamericana.

Las juventudes peruana y hondureña, amantes de un futuro que responda al mayor bien de la humanidad, siempre se han mostrado optimistas contemplando el futuro de sus respectivas patrias, juntamente con el de América Latina; ellas no dudan que la solidaridad será ley común, sobre todo, ahora, después de la tremenda catástrofe de la pandemia que ha enseñado a los pueblos el valor de la cooperación y de la integración.
Hondureños y peruanos ansían que las naciones sin mancha de Latinoamérica inciten con sus costumbres y con su ejemplo a todos los pueblos de la tierra, a la realización del acercamiento solidario a fin de que quede solo una lucha, la de todos contra la ignorancia.

Las efemérides del 201 Aniversario de la Independencia del Perú y del 165 aniversario de nuestras relaciones con Honduras, adquieren la noble y pura significación continental de dos naciones con palpitantes coincidencias en un pasado histórico sobre el que vienen impulsando la cultura de la inteligencia, la honradez del corazón y el esfuerzo victorioso de la voluntad como lo expresó con clara elocuencia Morazán desde el Perú. La fraternidad con Honduras es algo más que la unidad de lengua, de raza y de tradiciones, es la convicción de compartir un destino común en el vivo y cordial sentimiento de construir la Patria Grande.

En el afán de reforzar esos vínculos históricos, se llevó a cabo en el pasado mes de mayo la Quinta Reunión de la Comisión Mixta de Cooperación Técnica donde el Perú, como país oferente y bajo un diseño de fortalecimiento de capacidades, colaborará con Honduras en cinco proyectos de impacto social.
Dentro de un esquema de cooperación Sur-Sur, peruanos y hondureños trabajaremos en el fortalecimiento de los Clubes de Adulto Mayor o “Círculos de Bienestar Social”; en el desarrollo del Turismo Rural Comunitario; en el fomento de capacidades técnicas de los pueblos indígenas para el manejo de los recursos naturales de sus territorios con el sugestivo nombre de “la Mochila Forestal”; en la optimización del Proceso de Denuncias Ambientales a cargo de la Procuraduría General de la República; y, en el establecimiento de oficinas para toma de denuncias y atención a víctimas de violencia de género en las diferentes Jefaturas Departamentales y Metropolitanas de la Policía Nacional.

De otro lado, los constantes desafíos de la agenda internacional demandan jornadas de reflexión por lo que en el siguiente trimestre se llevaría a cabo la Cuarta Reunión del Mecanismo Permanente de Consultas Diplomáticas existente entre ambos países, así se podrán seguir afinando las estrategias multilaterales comunes.
Adicionalmente, el Perú ha restablecido el consulado honorario en San Pedro de Sula en el pasado mes de julio y viene evaluando la ampliación de su red consular con la creación de uno nuevo en Comayagua, con lo que se espera duplicar las gestiones de apoyo en favor de nuestros connacionales.

Ambas naciones han producido notables personas en el campo de la cultura y de las artes y Honduras cuenta con singulares exponentes en diversos campos del saber, en reconocimiento de ello se establece el premio “Inca Garcilaso de la Vega” para distinguir a prominentes intelectuales hondureños que se han destacado por una trayectoria no solo al servicio del país sino por su particular afinidad con el Perú, signo elocuente de la estrecha amistad peruano-hondureña. Gravita aún en los pasillos del Palacio Municipal de Lima, el recuerdo del ensayista y poeta de firme convicción latinoamericanista Óscar Acosta, el último en ser nominado a tal distinción en el siglo XX.

Y como se dijo el 28 de julio de 1893 en un diario tacneño cuando el Perú, joven república, tenía solo 72 años de vida independiente “(…) el día de hoy es para nosotros un día de esperanza y de anhelo patriótico, porque afianzando la idea de nuestra nacionalidad, hace latir el corazón con más fuerza y rebozar los sentimientos de amor patrio”.

Queridos compatriotas que radican en Honduras, renovemos el compromiso con el Perú y con la patria adoptiva que encontraron en los afectuosos brazos de Honduras. Contribuyan con su esfuerzo a su engrandecimiento y cuando -como afirma el poeta Díaz Soto- la Patria clame pidiendo ayuda, cuando la Patria tema, cuando la Patria gima, no habrá ofrenda que no se le tribute, no habrán intereses ni afectos que no se pongan a sus plantas, no habrán actos que parezcan imposibles, no habrán privaciones que parezcan excesivas, no habrán deberes que parezcan onerosos.

El Perú estará siempre al lado de Honduras como lo estuvo en 1980 con el tratado propiciado por el expresidente peruano Bustamante y Rivero que puso fin al conflicto entre dos naciones centroamericanas hermanas abriéndose así nuevos escenarios de paz y desarrollo.
Una latinoamericanidad compartida llama a nuestros pueblos a la acción, es el momento de expandirla en democracia.

Embajador del Perú en Honduras

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