¡Adiós a la inocencia!

OM
/ 10 de septiembre de 2022
/ 02:13 am
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¡Adiós a la inocencia!

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José María Leiva Leiva.

 

La guerra es cruel e inhumana por donde se le vea. Más aún cuando se trata de la vida de inocentes niños que vienen a ocupar sin querer los primeros planos de esta tragedia que los castiga como víctimas de un destino que no conoce la piedad, tal es el dramático argumento bélico que nos propone “Una sombra en mi ojo”, la magistral película dirigida en 2021 por Ole Bornedal, basada en hechos reales ocurridos el 21 de marzo de 1945, cuando pilotos británicos bombardearon por error la escuela francesa de Frederiksberg situada en Copenhague, provocando 120 víctimas mortales, entre las cuales 86 niños.

De acuerdo con documentos consultados “el centro educativo no era el principal objetivo de la misión aérea, sino que la Royal Air Force del Reino Unido pretendía apoyar al movimiento de resistencia danés. De este modo, su misión era bombardear el edificio Shellhuset, sede de la compañía Shell, que en aquellos tiempos funcionaba como un búnker de operaciones de la Gestapo. La fatídica Operación Cartago la ocasionó el fuego de uno de los aviones, que se estrelló cerca de la escuela francesa antes de llegar a su destino. La columna de humo hizo creer a los bombarderos posteriores que el objetivo estaba allí abajo, lo que causó el bombardeo aludido”. https://www.lavanguardia.com/

 

Una sombra en mi ojo”, comienza con una escena que retrata la tragedia de la guerra: un grupo de mujeres jóvenes se alistan en casa, suben a un auto y camino a una boda encuentran la muerte por una ráfaga de fuego desde el aire. No tuvieron tiempo de entender lo que sucedía. Henry, un niño, que paseaba en su bicicleta por el mismo camino de la campiña, escucha lo sucedido y camina para saber qué es lo que ocurrió. Lo que ve lo traumatiza dejándolo sin habla. Desde ese momento la película deja en claro que la visión de los niños tendrá un papel principal en la trama”.

Sin duda, el personaje de Henry, “es la viva imagen de las secuelas que deja la guerra, de la crueldad de la violencia y el miedo. Gracias a él, conocemos a su prima Rigmor, una niña alegre, extrovertida e imaginativa que nos regala una mirada fantasiosa al mundo – a veces un tanto confuso – de los adultos. Y a Eva, pequeña pero decidida, que ve las cosas tal y como son y, aunque no las entienda, definitivamente las siente.

El vínculo que crean estos tres personajes nos regala momentos de paz en un contexto de guerra. Seguir sus pasos nos adentra con más profundidad al momento histórico que están viviendo, además de generarnos malestar sabiendo lo que está por venir. Elegir a tres niños como protagonistas es la mejor y más cruel decisión de la película; te encariñas con ellos, deseas que sus objetivos se cumplan y por encima de todo, que no sufran ningún daño. Al fin y al cabo, en las guerras, quienes más sufren, son los más inocentes”. Gemma Rubio Massó.

 

El resto del cast son personajes espléndidamente orquestados. Hablamos de “personas que no se conocen de nada, con vidas, motivaciones y mentalidades distintas que se van tropezando unos con otros por el camino hasta llegar juntos a un mismo destino. Consiguen dar importancia a todas las tramas por separado hasta que inevitablemente estallan juntas en una sola. Han dotado a cada personaje de una función y objetivo bien claros, y esa es, sin duda, la clave del éxito de este guion”.

En función de ello, se cita el ejemplo de Fanny Bornedal (Hija del director), quien juega un papel clave en la historia. Su personaje (la hermana Teresa), una joven monja con remordimientos, es la personificación de la moral, una mirada a la religión en tiempos de tragedia; quién es el ángel y quién es el demonio, qué está bien y qué está mal. Aunque cuestiona su propia fe, se encarga de dirigir a otros personajes hacia el camino correcto, removiendo para el caso, la conciencia de Frederik, colaboracionista con las fuerzas de ocupación alemanas. Y todo esto, incluso cuando ella misma se encuentra perdida en un mar de dudas y culpas”.

 

Con acertada razón la crítica ha destacado un guion sólido y una puesta en escena maravillosa con un metraje que se antoja una poesía visual desde su inicio con un uso esplendoroso de la música y el sonido. Sublime Gemma Rubio Massó, al describir esta película “como una orquesta sinfónica; cada instrumento, perfectamente afinado, sabe en qué momento debe tocar, creando un crescendo cada vez más asfixiante”.

Tags:Cine
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