Sin pedir perdón a nadie, POESÍAS A LA PATRIA

ZV
/ 11 de septiembre de 2022
/ 12:58 am
Síguenos
01234
Sin pedir perdón a nadie, POESÍAS A LA PATRIA

Más

A HONDURAS

FROYLÁN TURCIOS
Antes que verte triste y humillada,
esclava de un tirano al torpe acento
que te hiera indefensa en el tormento
con sangrienta y horrible bofetada:

Antes de que te mire encadenada,
sin ambición, sin luz, sin pensamiento,
pisoteados los fueros de talento
por los fueros del rifle y de la espada;

antes que ver idolatrado tu suelo
bajo la planta ruin de un tiranuelo
que te lance el desprecio de su risa;

antes que ver vencida tu bandera,
en escombros mirarte prefiriera,
legendaria Numancia, hecha ceniza.

EL NOMBRE DE LA PATRIA
ÓSCAR ACOSTA
Mi patria es altísima.
No puedo escribir una letra sin oír
el viento que viene de su nombre.
Su forma irregular la hace más bella
porque dan deseos de formarla, de hacerla
como a un niño a quien se enseña a hablar,
a decir palabras tiernas y verdaderas,
a quien se le muestran los peligros del mundo.

Mi patria es altísima.
Por eso digo que su nombre se descompone
en millones de cosas para recordármela.
Lo he oído sonar en los caracoles incesantes.
Venía en los caballos y en los fuegos
que mis ojos han visto y admirado.
Lo traían las muchachas hermosas en la voz
y en una guitarra.

Mi patria es altísima.
No puedo imaginármela bajo el mar
o escondiéndose bajo su propia sombra.
Por eso digo que más allá del hombre,
del amor que nos dan en cucharadas,
de la presencia viva del cadáver,
está ardiendo el nombre de la patria.

MI PATRIA
ANTONIO JOSÉ RIVAS

Mi patria es una rosa memorable
Sorprendida en el pecho.
a.
b. Siempre que la pronuncio se descubre
c. Que le beso la frente.
d.
e. Morazán la eterniza leve y alta,
f. Pero en el mar me pesa.
g.
h. Mi patria es una niña
i. Que aún se busca detrás de los espejos;
j.
k. Y en la baba de un pez desamorado
l. Se resbala su nombre.
m.
n. No hay manera más honda de mirarla
o. Que perdida en mis ojos:
p.
q. Le oigo su lento mundo de ceniza
r. Y paz deshabilitada;
s.
t. Un alto río irremediablemente
u. Le moja la tristeza;
v. La sangre se le quiebra en la cintura:
w. Mitad de la esperanza,
x.
y. Y es su cuerpo una alondra sollozada
z. Aunque nadie lo diga.
aa.
bb. Mi patria es una lágrima desnuda
cc. Que se esconde en los ojos.
dd.
ee. Se diría que todas las cascadas
ff. Le han bebido la risa.
gg.
hh. Yo ni siquiera puedo suspirarla
ii. Porque me duele el aire.
jj.
kk. La guardo con amor en estas letras:
ll. ¡Quiero vivir un poco!

VENDRAN LOS NUEVOS DÍAS
ALFONSO GUILLÉN ZELAYA

Vendrá el mañana libre. Vendrá la democracia,
no por mandato extraño, ni por divina gracia;
vendrá porque el dolor ha de unirnos a todos
para barrer miserias, opresores y lodos.

Vendrá la libertad. Sobre el pasado inerte
veremos a la vida derrotando la muerte.
Tendremos alegría, tendremos entusiasmo,
la actividad fecunda sucederá al marasmo,
y en la extensión insomne de todos sus caminos,
se alzarán majestuosos tus cumbres y tus pinos.

Pinares hondureños, pinares ancestrales,
enhiestos, eminentes, serenos, inmortales,
bandera de victoria contra las tiranías,
vendrán los días de oro, vendrán los nuevos días.

ESTE VOLVER A HONDURAS
JAIME FONTANA
Parece que no habrá’ nada más tierno que este volver a Honduras
llegar con el amor iluminado por años y distancias,
decir esta es la tierra, este es el aire y este es el río del cuento,
recuperar las voces salpicadas de burlas familiares,
reasumir la niñez en el dormido sabor de esta naranja
y en este olor -que es casi de muchacho- de savia y de pañales
que solo dan los árboles autores de nuestro propio canto.
porque volver a Honduras es ir de madrugada a los maizales
para espantar los pájaros bisnietos de aquellos que espantamos,
vivir en un mugido, en un relincho que viene por la noche los sueños,
alegrías y peligros de los antiguos campos.
Parece que tendrá mucho de triste este volver a Honduras
hallar que el calendario no era broma leyendo algunos rostros
saber que algo no vuelve en estos mares, aunque el viajero vuelva,
y besar en la frente a la que un día besamos en la boca.
Parece que también será de lágrimas este volver a Honduras
preguntar por hermanos, por amigos, que no nos esperaron
y el horror de buscar en una tarde de cal y de cipreses unos nombres:
Julián o Federico, Carlos, Daniel o Marcos.
Parece que será feliz y trémulo nuestro volver a Honduras
vagar por los caminos que asolearon el verso de la infancia
llevar hasta una loma coronada de flores amarillas,
de la mano a los hijos que fundamos sobre lejanas playas
-más allá’ de las nieves absolutas,
de selvas y de mares y decirles al fin:
esta es la cuna y este el peñón exacto esta es la tierra nuestra,
la amorosa, la que espera a sus hijos aquí esparcen
su calcio generoso los huesos de mis padres
y el calcio va a la hierba y hace el pino más jubiloso y alto
así trabajan todavía quienes nos prestaron la sangre
Todo será feliz y doloroso, será trémulo y tierno
porque volver a Honduras… me parece que es retomar el canto.

¡OH, PATRIA ESQUIVA!
ÁNGELA VALLE

Con amorosa mano palpo tu cuerpo,
Oh, dulce patria esquiva.
Tú estás amorosamente recostada
sobre mi corazón y aviva tu amor
mi canto solitario.

Patria esquiva. Dulce tierra nativa
aromadora de mi lar dulcísimo.
Deja que te acaricie sobre el musgo
y contemple tu forma contra el cielo
único, agreste, aún oh, patria esquiva,
te llamo entre la triste muchedumbre
madrugadora, atroz, semisalvaje,
hermanada al dolor y a la tortilla
entre el maizal.

Y la peonada que el patrón humilla
te proclamó en la luz de la palabra
entre el trajín de tu gente sencilla,
en los libros abiertos y en las aulas.

©2022 La Tribuna - Una voluntad al servicio de la patria. Honduras Centro América