Los usurpadores

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/ 20 de septiembre de 2022
/ 12:31 am
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Los usurpadores

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General y abogado J. Wilfredo Sánchez V.

Hemos presenciado el acto solemne con el que el actual rey de Inglaterra Carlos III, ha sido investido como tal, rey, es que no basta con ser hijo del monarca para que, al deceso de este, automáticamente el príncipe sea rey, hacen falta las solemnidades ante las autoridades, y con las formalidades debidas para que acceda al trono como nuevo titular de la corona.
Es requisito sine qua non, ese conjunto de formalidades para la validez de ciertos actos jurídicos que por ser públicos y solemnes sean calificados de válidos.

Así ocurre para asumir la Presidencia de la República, no basta con obtener mayoría legal de votos en las elecciones, tiene que ser declarado ganador por el órgano electoral, artículo 236 de la Constitución de la República (CR) y prestar el juramento constitucional ante el presidente del Congreso Nacional, y al no haber presidente del Congreso Nacional legalmente electo, lo será ante el Presidente de la Corte Suprema de Justicia o ante un Juez de Letras o de Paz, en casos especiales, artículo 244 CR.

Para la legitimación del presidente del Congreso Nacional, también se debe cumplir con una solemnidad constitucional, son las que se determinan en los artículos 4 al 7 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo (LOPJ), tal formalidad legitimadora es la siguiente: el 21 de enero del año posterior a la elección, los diputados se deben reunir en sesión preparatoria, la que debe ser presidida por el ministro de Gobernación, ¿por qué debe hacerlo el ministro de Gobernación? Porque debe hacerlo una persona que ostente autoridad, y el ministro de Gobernación tiene la facultad para ello, otorgada en los artículos 5 y 17 LOPJ nadie entre los diputados está legitimado para ejercer autoridad aún, hasta que se cumpla con las formalidades que manda la ley. Tal autoridad emerge en razón del cumplimiento del acto solemne de prestar el juramento que manda el artículo 322 Constitucional que reza, “Prometo ser fiel a la República, cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes”. Juramento válido solamente si se hace ante la autoridad que manda la ley, el ministro de Gobernación.

Es en esta primera sesión preparatoria, con la asistencia de al menos cinco (5) diputados propietarios en donde se elige la directiva provisional, el ministro de Gobernación les toma el juramento constitucional. Solamente ante él se puede pactar el juramento de fidelidad a la República y a la Constitución. Si se hace ante otra persona, tal acto es nulo, no tiene valor, es pantomima, es ficción. Y todos los actos que se hagan por tales falsas autoridades, son nulas. No tienen valor jurídico. Son changoneta.

El 23 de enero es la última sesión preparatoria, presidida por la directiva provisional, en conformidad con el artículo 18 LOPJ, es en esta oportunidad que se elige la directiva en propiedad, debe ser elegida por los diputados propietarios, y en caso de ausencia de alguno o más diputados propietarios, su vacancia será suplida por su respectivo suplente, artículo 49 LOPJ, no se puede suplir la ausencia de un diputado con un suplente de otro diputado, asimismo no pueden participar simultáneamente el propietario y su respectivo suplente en una misma sesión, toda resolución que se tome con este defecto tiene vicio de nulidad.
Al elegirse la directiva en propiedad, si son personas distintas a las que conforman la directiva provisional, el presidente de la directiva provisional les toma el juramento de ley, por estar ya, investido de autoridad, o puede quedar la misma provisional, debidamente legitimada.

Todo acto que se efectúe con procedimientos distintos a los que manda la ley, ocasiona efectos jurídicos negativos. Para el caso, nuestra Ley Fundamental, en su artículo 3 CR nos dice que: nadie debe obediencia a… quienes asuman funciones o empleos públicos… usando medios o procedimientos que quebranten o desconozcan lo que esta Constitución y las leyes establecen.

Este es el caso por el cual la directiva del Congreso Nacional es usurpadora, por no haber sido electa por la mayoría de los diputados propietarios, por haber sido, los diputados ausentes, suplidos con los suplentes de los mismos presentes, además fueron incorporados por quien no tenía la autoridad para ello, puesto que no estaba legitimado para ser presidente del Congreso; no fueron juramentados por el ministro de Gobernación, por tanto, usurpadores de la junta directiva de una función del Poder del Estado.

Los actos de este Congreso, por tanto, son nulos, ya el artículo 3 CR, dice, “Los actos verificados por tales autoridades son nulos”, y aclaro, la Constitución, en esta expresión adolece de un defecto al decir “autoridades” ya que tal sustantivo, en este caso, se define como la potestad, poder o facultad que una persona tiene en razón de mandato legal; y la persona que usurpa tal poder no los tiene por no cumplirse con el ritual que manda la Constitución y la Ley, no están legitimados para ser autoridad.
La nulidad de que ordena la Constitución, significa que toda decisión en resoluciones de cualquier tipo: acuerdos, decretos, son como inexistentes, no tienen ningún efecto jurídico, la ejecución de actos en razón de tales resoluciones son reparables.

Estos actos irregulares son actos jurídicos negativos, es decir, que violentan el orden jurídico nacional, son actos de delincuencia, la Constitución en su artículo 2 manda: “…la usurpación de los poderes constituidos se tipifica como delitos de traición a la patria. La responsabilidad en estos casos es imprescriptible y podrá ser deducida de oficio o a petición de cualquier ciudadano”.

El Código Penal, tipifica los delitos de usurpación en el artículo 507 y el de traición a la patria en el artículo 555, penalizados con 22 años de prisión e inhabilitación por el doble del tiempo de la pena de prisión.
Lo mismo sucede con el Procurador General de la República, fue nombrado por quien no tiene la facultad para ello (por ser usurpador), y el susodicho personaje no tener las cualidades legales para desempeñar tal cargo, no es notario como exige el artículo 229 CR que manda que debe tener las mismas condiciones para ser magistrado de la Corte Suprema de Justicia, por lo tanto, es un usurpador.
Y como decíamos en la escuela, “a la salida nos vemos”.

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