Que no te siga engañando la falsa izquierda

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/ 21 de septiembre de 2022
/ 01:23 am
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Que no te siga engañando la falsa izquierda

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Carlos G. Cálix

“Es más peligroso el lobo vestido de oveja que el lobo sin disfraz”. “Y es que el verdadero enemigo de la izquierda real y del pueblo es la falsa izquierda” manifiesta José López, -que de manera crítica entre sus libros analiza “Los errores de la izquierda”. De hecho “Cuando mientes, le robas al otro el derecho a la verdad. Cuando engañas, robas el derecho a la equidad”-escribe Khaled Hosseine-, aunque Abraham Lincoln va un tanto más allá -“Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”. -Y esto pasará con la mayoría de los dirigentes de Libre, no podrán engañar a todo el mundo todo el tiempo-.

El Partido Libertad y Refundación (Libre) se autodenomina un partido político de “izquierda”, cuya ideología está basada en el socialismo democrático y el socialismo del siglo XXI. Su posición va de “izquierda a extrema izquierda”, aunque en realidad, sus máximas autoridades representan a la pseudoizquierda, una degeneración de la izquierda en Honduras. -Para ampliar el calificativo, sugiero leer “La escuela de Fráncfort, el posmodernismo y la política de la pseudoizquierda: una crítica marxistade David North-.

Y es que la pseudoizquierda denota partidos políticos, organizaciones y tendencias teóricas-ideológicas que utilizan consignas populistas y frases democráticas para promover los intereses socioeconómicos de los estratos privilegiados. Entre estos partidos y tendencias se encuentran Syriza en Grecia, Podemos en España, La Izquierda (Die Linke) en Alemania y las numerosas derivaciones de las organizaciones extrotskistas (i.e. pablistas) y los capitalistas de Estado como el Nouveau Parti Anticapitaliste (NPA) en Francia, el NSSP en Sri Lanka y la Organización Internacional Socialista (ISO, siglas en inglés) en Estados Unidos. Dada la variedad de organizaciones pseudoizquierdistas de la pequeña “burguesía” por todo el mundo, Libre, podría entrar en este listado.

En este sentido, Orson Mojica y Sebastián Ernesto González en su artículo “Honduras -Los programas y principios del Partido Libre: ¿socialismo o nuevo liberalismo?”.  Consideran sin lugar a dudas, que el surgimiento de Libre refleja un proceso contradictorio, puesto que los partidos políticos deben analizarse en base a tres criterios básicos: composición social, naturaleza de clase de su dirección, programa y política. Por su composición social, el partido Libre, al provenir del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), refleja una amplia base, en que participan activamente las centrales obreras, sindicatos, colegios magisteriales y el llamado “movimiento popular”, etc. No obstante, dentro de ese amplio conglomerado social, en el último periodo, especialmente después del giro electoral del FNRP, se observó una creciente participación de sectores de clase media, en todos sus estratos, de políticos tradicionales tránsfugas, que miran asombrados la gran oportunidad de obtener cargos y puestos públicos. Lo que define la naturaleza de clase de un partido político son sus objetivos fundamentales. En el caso del partido Libre, sin caer en esquematismos, no hay duda de que refleja una contradicción social similar: una base obrera, popular y campesina, con una conducción que refleja los intereses del grupo de empresarios que siempre han rodeado al expresidente Manuel Zelaya y que en su mayoría provienen del Partido Liberal de Honduras.

Dos hechos valiosos en relación al comunismo en Honduras, el primero es que desde 1922 y hasta 1994 el Partido Comunista siempre débil estuvo políticamente ligado a los “progresistas” del PLH. El segundo surgió en 1966 cuando el Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal de Honduras (CCEPLH), bajo la influencia del Partido Liberal de Colombia, en un pronunciamiento histórico definió -erróneamente- al liberalismo como “Izquierda Democrática”.

Años más tarde, Manuel Zelaya Rosales formaría parte del Movimiento Liberal Rodista (MLR) y del Movimiento Azconista. En las elecciones internas del año 2000 organizaría su propia corriente. Posteriormente, Zelaya encabezaría la Plataforma Poder Ciudadano (PPC) y con un discurso similar al de Carlos R. Reina, ganaría las elecciones internas y a continuación las presidenciales del año 2005. En 2011 fundó el partido Libre, sin embargo, el programa de esta institución política deja claro que no cuentan con identidad propia de izquierda, siendo considerados “liberales confundidos que desconocen el socioliberalismo” pues los principios de Libre serían los mismos utilizados por el Partido Liberal -con múltiples matices-.

Es así como Libre por su Declaración de Principios, su Programa de Acción Política, la naturaleza de clase de su actual conducción, así como por su defensa cerrada y apologética de la democracia formal, podría ser definido como una facción que representa la pseudoizquierda. Por ello, para evitar confusiones y recuperar adeptos, el Partido Liberal de Honduras podría reenfocar su ideología al liberalismo clásico.

Adaptado del libro “Pandemia: el fin de la democracia y el último liberal”.

calixgrupoeditorial@gmail.com Carlos G. Cálix. Autor de “La Señora Presidenta ¿Una solución o un problema?”. 

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