El castigo de Sísifo, un mito que nos hace reflexionar sobre nuestra realidad nacional

MA
/ 26 de octubre de 2022
/ 12:58 am
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El castigo de Sísifo, un mito que nos hace reflexionar sobre nuestra realidad nacional

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Adán Hilario Suazo Molina
Coronel de Aviación ®

Lo observamos a diario; la mayoría de los comunicadores, analistas e influencers, que a diario comparecen en los medios tradicionales de prensa o en las redes sociales, coinciden en señalar similares problemas, que nos impiden como país establecer un rumbo positivo hacia el desarrollo y la consecución del anhelado bien común; entre tales obstáculos y consecuencias, destaca la corrupción, cual es catalogada como la fuente de todos los males y cual amalgama las más graves y nefastas amenazas que nos agobian, llámense: narcotráfico, maras y pandillas, crimen transnacional organizado, extorsión y lo más reciente y delicado, siembra y procesamiento de coca en el país. Relativo a las soluciones, también son claramente citadas, coincidiendo, que es nuestro deficiente nivel educativo, el principal motivo de atraso; esto es una realidad que persiste a través de doscientos años que tenemos de ser República soberana e independiente, por supuesto, la fuente del conocimiento para vencer la ignorancia debe ser complementada, por factores que desafortunadamente, han sido exiguos o inexistentes. Por ello, andamos dando tumbos en la cola de los principales índices de desarrollo humano, igualmente en el logro de algunos estándares de progreso significativos.

El panorama observado, nos plantea establecer un parangón entre nuestra situación, relacionándola con el mito de Sísifo. El personaje en mención fue una de las figuras de la mitología griega, cuenta la leyenda que fue un hombre muy astuto, su ingenio le llevó a obtener beneficios más allá de la ética, en consecuencia, fue sometido a una dura condena en el inframundo, por burlarse de la muerte y enojar a los dioses. Su castigo consistió en subir una enorme roca por una ladera, pero al estar cerca de alcanzar la cima, la piedra rodaba hacia el valle, y el ciclo debía repetirse para la eternidad.

¿Cuántas veces, como país, hemos encontrado experiencias recurrentes, como Sísifo?, hay infinidad de ejemplos, cuando tropezamos con los mismos problemas una y otra vez, resultando, iguales frustraciones, retrocesos que se producen cíclicamente y que sabemos con certeza, que nos espera la historia registra que Honduras ha contado, con 70 ejercicios presidenciales hasta la fecha, sin embargo, nadie ha logrado romper el esquema de la mediocridad que nos abate, solamente hemos avanzado precariamente siempre a la zaga, quizá por la inercia y arrastre que producen, los misericordiosos apoyos internacionales. El ejemplo más palpable, es nuestra vulnerabilidad para enfrentar los efectos del calentamiento global, el hecho de que seamos de los países más expuestos a fenómenos naturales, es simplemente por la precaria preparación que tenemos en esa materia, y solamente con el agua al cuello, reaccionamos, prometemos, planeamos, proyectamos, pero, al pasar unos días, el asunto se olvida, y a volver a empujar la roca como Sísifo, y que esta vuelva a rodar cuesta abajo. Esta situación es frustrante, agobiante y produce las consecuencias ya conocidas, ¿de qué manera puede generarse la ansiada dinámica de desarrollo, si redundamos en lo mismo de lo mismo?, ¡esto es sencillamente imposible! el resultado, de toda esta debacle, solamente puede conducir hacia un auténtico Campo de Agramante; el logro más notable es crear expertos, en calcular daños, preparar explicaciones y excusas, publicar promesas, etc. Para continuar el dañino e inexpugnable círculo vicioso.

Políticamente, nos vemos abstraídos, en una lucha fratricida por obtener y sostener el poder a como dé lugar, ninguna de las organizaciones partidarias actuales, se salva de la objeción y señalamiento. Pregonamos que nuestro sistema político es republicano democrático y representativo, pero lo primero que hacen al obtener el poder, es maniobrar para perpetuarse, amparándose en estructuras dictatoriales. Es, así mismo incomprensible, querer buscar y seguir esquemas políticos fracasados, sistemas desfasados, cuyos más notables logros, ha sido multiplicar miseria, destruir sus recursos y expulsar su población. Consideramos como condición indispensable para nuestra amada patria, que cada cual asuma sus errores, dobleguen el orgullo, faciliten el diálogo y logren verdaderos consensos nacionales.

Consecuentemente, todo lo que se hable, sobre las grandes ventajas que posee nuestro país, sean: ubicación geográfica, recursos naturales, potencial de crecimiento, etc. Se ve reducido a nada, sin una guía y liderazgo ideal. ¿seguiremos igual que Sísifo, empujando la pesada roca de la mediocridad, eternamente? Sencillamente: ¡no se puede generar desarrollo en un ambiente hostil!… el primer paso para concretar exitosamente un plan de gobierno, bajo cualquier ideología, es obtener la voluntad nacional. Afortunadamente, la esperanza está intacta.

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