Creencia y fe

MA
/ 9 de noviembre de 2022
/ 12:18 am
Síguenos
01234
Creencia y fe

Más

1/2

Nery Alexis Gaitán

Estos dos términos, creencia y fe, por lo general son tomados como sinónimos, pero en verdad no son lo mismo y se diferencian en que el primero solo son ideas y el segundo es el camino de la comprobación de lo real. Hay que aclarar que “fe” no es un término exclusivo del ámbito religioso; también se aplica rigurosamente al saber científico que trata de descubrir la causa de todo. Veamos al respecto:
Todo ser humano posee un cuerpo de creencias que le ha sido inculcado desde sus primeros años de vida. Esas creencias son producto de la sociedad en que vive y está supeditado a costumbres, intereses familiares, políticos, económicos, religiosos, de estudio, laborales, etc.

Así, la visión que se concibe del mundo es fiel reflejo de las creencias que se poseen. Y orientan al individuo a actuar de determinada manera ante todas las circunstancias de la vida. Se puede definir que la creencia es “firme asentimiento y conformidad con algo”. Las creencias están contenidas en el Centro Intelectual, que es donde se almacenan todas las ideas, conceptos, preconceptos, teorías y opiniones.
Entonces, las creencias solo son informaciones elementales que procesa el intelecto. Esto significa que las creencias, por lo general, no están avaladas por la experiencia. Solamente son etiquetas que rotulan fenómenos y experiencias. A ello hay que agregar que las creencias se encuentran limitadas, en primer lugar, porque el individuo maneja poca información; y, en segundo lugar, por los prejuicios y condicionamientos de los cuales es esclavo.

Lo terrible de las creencias es que el individuo, de acuerdo a su condicionamiento, así entiende los fenómenos de la naturaleza, de la vida, de la espiritualidad. Esto se debe a que las creencias están alejadas de la comprensión de lo real. Por ejemplo, en la espiritualidad manifiestan que conocer a Dios es imposible y que todos los misterios del más allá jamás podrán ser explorados. Pero ¿qué pasa con aquellos que conscientemente entablan relaciones con el ángel de la guarda, con arcángeles y demás seres divinales? Obviamente, las creencias nos vuelven incapaces de comprender la verdad y han limitado la mente para inquirir más allá que es donde generalmente están las causas de todo lo que existe.

Se hace necesario reflexionar que creencia y realidad no son lo mismo. La realidad es lo que es y punto. Aunque el concepto esté correcto no refleja la esencia de la realidad porque no la comprendemos totalmente. Desprogramar la mente del condicionamiento ocasionado por las creencias es una urgencia, porque son limitadas e impiden ampliar la visión que se tiene sobre la vida en general.
Se puede indicar que la creencia, el concepto, la opinión, solo es información acumulada en la mente. Mientras que la realidad trasciende la etiqueta que se le impone. Lo interesante empieza cuando se experimenta y esa experiencia avala el concepto o la opinión.

Investigar sin condicionamientos previos, sin prejuicios, es fascinante y lo que se requiere para acercarse a la verdad de todo lo que es y existe. Ir más allá de la programación mental que se ha sufrido durante toda la vida es esencial para ampliar la visión del mundo y así poder acercarse a vislumbrar los grandes enigmas de la existencia. Es una urgencia cambiar la forma de pensar, para que sea posible un grado de comprensión mayor.
El ser humano está tan programado y condicionado que es incapaz de apartarse de las ideas que le han incrustado erróneamente desde siempre (los padres, los maestros, el pastor…) y pelea por la supremacía de sus conceptos.

Las discusiones siempre son eso, una pelea de conceptos y opiniones: las mías en contra de las tuyas. Se nos olvida que “el opio de las teorías es más amargo que la muerte”. Y lo real, lo verdadero, está más allá de los conceptos o del condicionamiento de la mente. Pero las creencias han colocado una venda a la comprensión y el entendimiento de lo real.

©2022 La Tribuna - Una voluntad al servicio de la patria. Honduras Centro América